Free shops: medida de Brasil impactará en todo el comercio de frontera

Economia & Agro

8/04/2018 17:20

Free shops: medida de Brasil impactará en todo el comercio de frontera

El vecino país permitió la instalación de esas tiendas en su lado de la frontera. A nivel local se advierte por el efecto.

El viernes 20 de este mes un encuentro en la ciudad de Rivera reunirá al canciller Rodolfo Nin Novoa, al ministro de Trabajo, Ernesto Murro, y la subsecretario de Economía, Pablo Ferreri. De la partida serán también algunos dirigentes del PIT-CNT y todos los intendentes de los departamentos limítrofes con Brasil.

La razón es que ese país comenzará a aplicar una ley que permite la instalación de tiendas “free shop” en su lado de la frontera. Una medida que nivel local, se advierte pondrá en jaque a la actividad comercial uruguaya.

La situación fue planteada el jueves pasado ante la Comisión de Hacienda de Diputados por el intendente rivererense, Marne Osorio, y una delegación de la Asociación de Comercios de Free Shops de esa ciudad.

Es que, según explicó el jefe comunal, los locales que se instalarán del lado brasileño guardan diferencias sustanciales con sus similares uruguayos.

Van desde los productos que pueden comercializar, habilitando la venta no solo de productos Mercosur sino también brasileños, hasta las cargas tributarias que deberán pagar.

También que, a diferencia de lo que sucede a nivel local, podrán venderle a los brasileños, lo que a juicio del intendente pondrá en riesgo la competitividad de las empresas free shops nacionales y de todo el sistema comercial de la frontera.

Allí Osorio incluyó a las grandes superficies que en los últimos años se instalaron en Rivera.

El intendente ubicó en 45 mil los puestos de trabajo vinculados al comercio y los servicios instalados en la frontera, a partir de unas 9000 empresas.

Se trata, según dijo, de la cuarta parte de las fuentes de trabajo que existen en esa zona del país, que llegan a ser la mitad si se considera solo el sector privado.

El decreto ya fue publicado por Brasil y el 23 de este mes estará disponible el sistema informático que hará posible su aplicación.

Según explicó a los legisladores la presidenta de la Asociación de Free Shops, María Lina Varela, los locales brasileños podrán vender mercadería nacional o importada con aranceles del 3% y el 5% respectivamente. En Uruguay, por la misma actividad se debe pagar entre 10% y 15% , más un depósito fiscal adicional de 1,7% previo al ingreso de los productos.

Tendrán autorizada la venta a cualquier persona en una cuota de hasta US$ 300 mensuales, pudiéndose utilizar tarjetas de crédito nacionales, otra de las diferencias con lo que sucede del lado uruguayo.

Varela planteó que la medida viene a agravar una situación ya de por sí complicada. La crisis económica brasileña hizo caer en 70% las ventas de los free shops locales, una coyuntura que llevó en los últimos años al cierre o al concurso de varias empresas, a la reducción en 25% de los puestos de trabajo y a una gran incertidumbre en la viabilidad de estos comercios.

En Rivera existen hoy 56 empresas habilitadas, que proveen ocupación directa a 1270 personas. Según Varela, son 4000 puestos de trabajo en toda la frontera.

“El free shop en Brasil puede ser nuestro golpe de gracia si no tomamos medidas en forma urgente”, advirtió.

Por estos días Presidencia publicó un decreto que extiende la franquicia de compra en el exterior para uruguayos hasta los US$ 300. La empresa dijo entender que esta medida es insuficiente.

Entre otros aspectos, reclamó una revisión de la carga arancelaria para paliar las diferencias de competividad con los brasileños.

También se solicita considerar la posibilidad que, en casos de crisis abrupta en Brasil, como sucedió en 1998 o en 2013, de cierres de empresas se pueda redestinar la mercadería para que no haya una pérdida absoluta para el comercio.

Varela recordó que el sistema de free shop surgió en Uruguay en 1986 como una salida a la profunda crisis que vivía la frontera, y terminó convirtiéndose en un motor de desarrollo local.

“Entendemos que es imprescindible revisar la normativa para volver a ser la punta de lanza en el desarrollo territorial de la economía de frontera”, señaló.