Conflicto rural: privados unidos, gobierno atento, prejuicios latentes

Por: Leonel García
Publicado: 9/01/2018 17:37
Conflicto rural: privados unidos, gobierno atento, prejuicios latentes
El lunes de noche en la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú

"No queremos salirnos de lo legal, pero hay cosas que se nos escapan", dijo Federico Holzmann, uno de los impulsores de este movimiento.

Los productores, comerciantes y transportistas están unidos, aseguró a ECOS Federico Holzmann, uno de los impulsores de esta movilización del sector rural, autodefinidos como independientes, que desde el sábado el gobierno mira con atención. Y están unidos enfrentados al gobierno, añadió. Por ahora, dijo este productor rural y empresario sanducero, no se busca tomar medidas que se salgan del marco legal, traducido esto como cortes de ruta en plena temporada turística estival; lo que no puede asegurarse que no ocurra en un futuro cercano, de no atenderse ciertas demandas, indicó.

El gobierno nacional y los gobiernos departamentales están atentos a lo que ocurra. La reunión realizada en la noche del lunes, en la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, con más afluencia de productores y gente vinculada al campo que la esperada, calmó un poco los ánimos. Las medidas que se tomen –a menos que un subgrupo decida actuar por su cuenta- se resolverían recién el 23 de enero, en Durazno.

“Estamos monitoreando la situación y en contacto con quien corresponda”, le dijo a este portal el director de Turismo de Paysandú, Alejandro Leites.

El presidente Tabaré Vázquez, a través de la web de Presidencia, señaló este martes que es falsa la versión que indicaba que se reuniría recién el 23 de febrero con las gremiales rurales. Fue justamente esta versión, difundida por varios medios de prensa, la que desató las iras de estos productores independientes, según reconoció el propio Holzmann. Sin embargo, el comunicado del Poder Ejecutivo señala que recién el 15 de enero se fijarán las audiencias del mandatario para el próximo mes.

“En caso de cancelarse alguna audiencia de las ya fijadas para el mes de enero, cabe la posibilidad de que se adelante alguna de las solicitadas para el mes de febrero”, añade el texto.

El trasfondo de este conflicto no permite ser demasiado optimista, opinó por su lado el ingeniero agrónomo Eduardo Blasina, director de Blasina y Asociados, periodista agropecuario y entendido en estos temas. Consultado por ECOS, dijo que por un lado están el campo con sus márgenes de ganancia cada vez más acotados y el gobierno con un déficit fiscal que tiene que bajar a como dé lugar. “Y además juegan muchísimo los prejuicios que hay de un lado y del otro”. La izquierda y el sector rural tienden a verse mutuamente como una caricatura.

Desde abajo

“Yo sé de primera mano que en el campo hay problemas en los dos lados del mostrador”, afirmó Federico Holzmann, productor rural y propietario de una empresa de insumos para el agro. Desde las dos posiciones, añadió, también han tenido problemas con los transportistas.

“El tema es que siempre discutimos entre todas las partes. Hoy por suerte, eso se revirtió. Y el sector privado se dio cuenta y nos pusimos a cinchar todos de la misma carreta. El tema es discutir con el gobierno”, aseguró.
El sector privado se dio cuenta y nos pusimos a cinchar todos de la misma carreta.

El Whatsapp ha sido fundamental en toda esta movida. Holzmann es parte de un grupo integrado por 47 productores rurales -45 de Paysandú y dos de Río Negro- que indignados porque el presidente no recibía a la Federación Rural y “según los medios” postergaba para el 23 de febrero el encuentro con las gremiales del campo –fecha que fue desmentida oficialmente este martes- decidieron reunirse. El primer encuentro “entre cuatro y cinco productores” fue el jueves pasado. Hoy los grupos de Whatsapp de gente vinculado al campo rondan la docena, cada uno de ellos con 250 miembros.

Si bien dicen sentirse representados por organizaciones como la Asociación Rural o la Federación Rural, Holzmann aseguró que su lectura indica que estas son “desestimadas” por el gobierno. “Por eso, nuestra movilización arranca desde abajo hacia arriba, para que el gobierno vea que acá estamos”.

Los reclamos de los productores pasan por la falta de competitividad, el aumento del precio de los combustibles (9,8% naftas y 4,8% el gasoil) y el cierre diario de tres emprendimientos agropecuarios son parte de los reclamos de los productores. “Al menos 12 mil empresas agropecuarias cerraron entre los últimos dos censos. Son tres productores que bajan la cortina por día. La gente que vive del agro se queda sin expectativas. Cada vez hay menos gente con ganas de emprender”, le había dicho el lunes a ECOS Marcelo Nougué, ingeniero agrónomo que también es parte de esta movida.

Eduardo Blasina, por su lado, destaca que los productores están ganando menos al tiempo que sus gastos suben. “Van dos años seguidos en que el dólar baja en términos nominales mientras la inflación está en el entorno del 7% u 8%”. En 2016, el IPC subió 8,1% y en 2017 6,55%. “La impresión que se tiene es que el resultado del esfuerzo es cada vez inexorablemente menor”.

Más del 80% de los productores rurales son pequeños, medianos y arrendatarios de campos, estimó Blasina. Y ellos son los que la tienen más complicada.

Holzmann aseguró que en los últimos cuatro años el campo perdió 36 mil puestos de trabajo. “Anoche (por el lunes), en la reunión, un productor dijo que le costaba menos 30 vacas que un empleado, por todo lo relacionado al salario y las leyes sociales. Aclaro que ese no es un pensamiento mío, sino de un productor. Desearíamos seguir teniendo dos o tres empleados cada mil hectáreas, pero la realidad lo impide”.

Pese a que el encuentro del lunes atrajo a 400 personas y quedó gente afuera –los cálculos más optimistas pensaban entre 150 y 200 asistentes-, Holzmann aseguró que nadie del gobierno se había comunicado con él. “Yo creo que deberían tenderse puentes de acercamiento. Yo tengo la sensación de que a Tabaré (Vázquez) no le está llegando la información de cómo es la realidad del campo. Creo que el ministro (de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré) Aguerre, para mí, se ha dedicado a cuidar su imagen y no ha transmitido la realidad del sector”.

Euforia y bronca

En concreto, la reunión del lunes –como ya informara oportunamente ECOS- fue una puesta en común de la problemática del sector. Que no se resolvieran ya medidas, y medidas radicales como cortar las rutas, impidiendo la entrada de productos perecederos desde la frontera y el abasto de la zona costera, hizo que muchos de los asistentes se fueran “un poco indignados”, como reconoció el propio Holzmann.

Alcanza con acceder a los grupos de Whatsapp creados en estos tres días por este motivo para ver que las propuestas de cortar, bloquear, entorpecer o enlentecer las rutas se suceden continuamente. Hacerlo el próximo fin de semana, el del cambio de quincena, es aplaudido por varios. El gobierno lo monitorea. Y este flamante movimiento repite que no lo avaló, pero que difícilmente lo pueda impedir llegado el caso.

“No está en nuestro objetivo salirnos del marco legal; o sea, cortar rutas. No lo manejamos. Pero hay cosas que se nos escapan, nunca se puede saber qué puede surgir de la euforia, desesperación, impotencia y bronca de la gente, que quedó demostrada en la reunión”, indicó este productor.

En el encuentro en Paysandú, se barajaron alternativas como un paro de 72 horas de productores, una campaña publicitaria para sensibilizar a la población en su causa y hasta bloquear la salida de mercadería de las plantas por 24 o 48 horas. Todo eso se definirá en Durazno, dentro de dos semanas, el martes 23. De cortes de ruta no se habló y algunos, los más radicales, eso les molestó.

“Nosotros le decimos a la gente que se organice, que venga a conversar y los sumamos. Que no hay que tomar medidas que sean contraproducentes para la causa”, concluyó Holzmann.

Midiendo declaraciones

“Por ahora, prima la sensatez”, le dijo a ECOS Alejandro Leites, director de Turismo de Paysandú. Él y varios de sus colegas fueron contactadas por la ministro de Turismo, Liliam Kechichian, según un audio de Whatsapp suyo que se filtró el domingo. En este, se indicaba que los Ministerios de Ganadería e Interior y la propia Presidencia estaban al tanto de lo que pasaba.

En todo caso, expresó el jerarca departamental, se esperará qué se resuelve el 23 de enero. Leites dejó claro que no hay interlocutores con quién hablar. “Nos contactamos con la Asociación Rural (de Paysandú) y nos dijeron que ellos no tienen nada que ver”.

Desde el inicio, este movimiento se declaró independiente.
Deben ser los mismos que decían que se iban del país si ganaba Tabaré en 2005.

“Lo que estamos haciendo ahora es midiendo las declaraciones y propuestas que se hagan”, agregó el director de Turismo sanducero. El contacto con las autoridades de Interior es permanente. Consultado sobre las amenazas de algunos productores de cortar las rutas, Leites ironizó: “Deben de ser los mismos que decían que se iban del país si Tabaré ganaba, en 2005. Y acá están”.

Feudos

Esa última expresión no es antojadiza. No lo es asimismo una de la ministra Kechichian destacando a las gremiales más “reaccionarias” como las de San José y Cerro Largo. Y tampoco lo son varios de los adjetivos y expresiones usados para referirse al gobierno en los grupos de Whatsapp de los productores: son contextos donde es mucho más probable que "comunista" sea un insulto y no una ideología.

La histórica distancia entre la izquierda y el campo tuvo ingredientes particulares este año, estimó Blasina. Se refiere a la agresión que sufrió el peón salteño Hugo Leites por parte del capataz de la estancia en la que trabajaba, que el movimiento sindical y el gobierno tomaron como bandera. “Ese fue un problema entre dos trabajadores rurales que generó que se hablara del rural como un sector casi feudal”. El dueño de esa estancia también había sido acusado de amenazas, pero la Justicia no encontró méritos para procesarlo.

“Y la suba de tarifas –anunciada en diciembre- fue la gota que derramó el vaso. Está la sensación de que el agro no es escuchado y que sus planteos no cambian la situación”, indicó el especialista.

El director de Blasina y Asociados no vislumbra humo blanco. “Yo veo muy difícil un acercamiento. El gobierno tiene un déficit fiscal que bajar y no lo veo con intenciones de dar marcha atrás en nada. Y a los productores los noto con un nivel de cansancio, enojo y pérdida de esperanza muy altos. Salvo que se dé una señal del tipo precios especiales de tarifas eléctricas o gasoil, estamos ante un curso de confrontación difícil de evitar”. Más aún si se ven mutuamente como “oligarcas” y “señores feudales” a bordo de sus “4 por 4“ o “comunistas”, “chavistas” y “mantenedores de vagos”.