El desempleo es sobre todo femenino, joven, montevideano e industrial

Por: Leonel García

Economia & Agro

25/05/2017 16:39

El desempleo es sobre todo femenino, joven, montevideano e industrial

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De los 31 mil puestos de trabajo perdidos desde 2014, 22 mil estaban en la industria. El resto se divide en el comercio y la construcción.

El desempleo tiene más que nada cara de mujer, es mayoritariamente joven y vive sobre todo en Montevideo. Además de eso, está concentrado en el sector industrial y en las labores poco calificadas.

La tasa de desempleo a nivel nacional se ubicó en marzo en el 9,0%, según divulgó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística (INE). Para remontarse a un guarismo peor, hay que ir hasta setiembre de 2007, hace casi una década. Esta cifra causó impacto en el gobierno, en un año en el que se considera llegar a los tres lustros de crecimiento económicos consecutivos. El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, señaló que ese porcentaje sorprende, “pega”, “duele” y “preocupa”.

“Lo paradójico de Uruguay es que no ha parado de crecer económicamente, pero aun así el desempleo está subiendo”, le dijo a ECOS la economista Mercedes Comas, responsable de servicios económicos de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC).
Lo paradójico de Uruguay es que no ha parado de crecer económicamente, pero aun así el desempleo está subiendo.

Desglosado por zonas, en Montevideo el desempleo cruzó la barrera de los dos dígitos: 10,1%. Está más pronunciado en las mujeres, el 11,5%, y en las personas más jóvenes que buscan trabajo: entre los 14 y los 24 años esa tasa llega al 25,9%.

“Esto obedece a cuestiones estructurales. El primer empleo es el que cuesta más siempre. Y además, en Montevideo hay más desempleo porque siempre hay una tasa de actividad (gente que tiene trabajo o que lo busca) más alta”, explicó Comas.

Tanto la economista de PwC como su colega Aldo Lema, de Vixion Consultores, coinciden en que los puestos laborales del sector industrial han sido los más afectados.

“Dos tercios de la caída de los puestos de trabajo respecto a 2014, que fue el año de mejor empleo del pasado reciente, se reflejó en el sector industrial”, indicó Lema a ECOS. Desde ese año a hoy, agregó, 22 mil de los 31 mil puestos de trabajo perdidos pertenecían a la industria. EL resto se divide entre el comercio y la construcción.

Comas, por su lado, apuntó a otra paradoja: “En los últimos dos años, la industria creció su producción un 3% al tiempo que bajó un 11% la ocupación”. Como ejemplos puntuales, añadió, la industria química produjo un 15% más el año pasado con un 4% menos de personal; y la industria alimentaria generó un 2% más con 7% menos de ocupados.

¿Cómo se da esto? Para esta economista, las empresas que más crecieron no son las más “intensivas” en manos de obra y son las que cuentan cada vez con más elementos tecnológicos, lo que repercute negativamente en el número de personal. “En la producción de celulosa y el mundo de las TIC (tecnologías de la información y comunicación), que han crecido mucho, pasa eso”.

Fuera de la industria, Comas sostiene que el sector de trabajadores “menos calificados” es el que puede hoy “tener más problemas” para conseguir trabajo. Según ha visto, esto se expresa más que nada en el comercio, en puestos como los de vendedor, mozo o reponedor. “Años atrás, a los empleadores se les hacía difícil conseguir gente”. Hoy es mayor la cantidad de gente pidiendo (y no consiguiendo) trabajo.

Históricamente, la mano de obra no calificada es la que suele cargar sobre sí los coletazos de la crisis.

Si bien los números divulgados ayer distan de ser los peores –en 2002, durante la última crisis, el desempleo llegó al 17%- para Comas no son nada alentadores, sobre todo “porque no se está viendo una eventual recuperación”.

Aldo Lema, por su parte, tiene una visión más optimista. Según el economista de Vixion, el empleo es un indicador que, a la vez que está de la mano del crecimiento, va rezagado en el ciclo económico. En 2015, el crecimiento del PIB uruguayo fue del 0,4%, provocando una notoria desaceleración, y en 2016 llegó al 1,5%. Por lo tanto, añadió, los números de hoy reflejan una economía que había quedado estancada hasta junio del año pasado. “Ese fue el peor momento del pasado reciente”.
El empleo es un indicador que, aunque está de la mano del crecimiento, va rezagado en el ciclo económico.

“La economía está empezando a crecer y eso va a generar una mayor demanda de trabajo”, expresó Lema. En abril, el Fondo Monetario Internacional (FMI) previó un crecimiento para Uruguay este año de un 1,6% y un 2,6% para 2018.

Aunque señala que el de hoy es el reflejo del peor momento, Lema precisó que tampoco se prevé un regreso a años como 2014. “Para eso no solo habría que crear empleos, habría que recuperar la confianza y el interés de la gente que se fue desalentada del mercado laboral, como ocurre en todas las partes bajas de un ciclo económico. El desafío en eso es muy grande”, subrayó.