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Editorial

30/06/2020 17:53

¿Campaña electoral o cinismo virtual?

El juego político al que están abocados el expresidente Tabaré Vázquez y el
excanciller Rodolfo Nin Novoa, no deja de sorprender.

Dos veces presidente de la República el primero, vicepresidente de la República y posteriormente canciller el segundo, han vuelto a la política de barricada en la novedosa realidad de las conferencias virtuales.

Y es que en el incipiente fragor de una elección municipal enlentecida y
postergada por los efectos de la pandemia, Nin Novoa pretende volver a
conquistar la intendencia de Cerro Largo desde la cual inició su vertiginosa carrera y Tabaré Vázquez, se ha convertido en su respaldo incondicional.

Cuesta imaginar que pasa por las cabezas de tan destacadas figuras. Con
ochenta años uno y setenta y dos el otro, embarcarse en una aventura semejante a escasos meses de haber dejado el gobierno, resulta por lo menos muy audaz. Se hace difícil también entender como habiendo sido intendente de ese departamento por dos períodos (1985-1995) por el Partido Nacional, al que luego abandonara para abrazar el “progresismo”, Nin Novoa retorne ahora a postularse como intendente en representación del Frente Amplio, con el antecedente de haberse convertido en defensor a ultranza del castrochavismo venezolano.

Luego de quince años recién concluidos de gobiernos frenteamplistas, y a todas luces carentes de propuestas convincentes, el expresidente Tabaré Vázquez parece haber encontrado en las plataformas virtuales la vuelta al comité de base desde la comodidad de su casa.

En ese contexto, sin consideración alguna por el corto tiempo que lleva de instalado el nuevo gobierno y sin respeto alguno por la compleja situación derivada de la irrupción del covid-19 a pocos días de su instalación, el expresidente se ha centrado en criticar los “resultados” de las políticas en materia de seguridad que adelanta el Ministerio del Interior y el aumento del desempleo.

La inercia proveniente de sus quince años de desatinos cuyas reales consecuencias recién comienzan a vislumbrarse, es la que a tres meses de instalado el cambio sigue nutriendo las estadísticas. Dada la obviedad de tal situación, Tabaré Vázquez debería estar pensando en guardar silencio o en brindar explicaciones; pero ha optado por hacer política de tablado, reclamando acciones y resultados.

El expresidente hizo además hincapié en la propuesta de un senador del Partido Nacional de crear 100.000 puestos de trabajo, que según él habría sido incumplida a tres meses de asumir como senador. Su actitud irónica y a todas luces fuera de tiempo, denota ansiedad y falta de argumentos.

Cerro Largo ha sido, es y seguirá siendo por razón y tradición, un departamento blanco, entendiendo como tal un concepto de libertad y responsabilidad individual no negociables. Nin Novoa lo sabe; pero pretende completar su obra, convenciendo a los arachanes para que dejen de serlo.

Creemos que en el pecado suele estar la penitencia y que el resultado electoral terminará llamando al excanciller y a sus impulsores a la realidad.

Cerro Largo y el país observan.

A pocos interesa que, a través de un nuevo cuento de hadas “progre”, terminen convirtiendo a ese departamento fronterizo en otro laboratorio político, para la difusión de ideas y accionar del castrochavismo.