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Deportes

7/05/2020 06:31

El famoso gol de Carrasco, el más polémico en el Quinquenio de Peñarol

Por: Brahian Kuchman

El aurinegro necesitaba un triunfo de Nacional ante Defensor Sporting para seguir con posibilidades al título y 'JR' fue el protagonista.

El famoso gol de Carrasco, el más polémico en el Quinquenio de Peñarol

Captura de pantalla.

El Campeonato Uruguayo de 1997 tuvo una particularidad en su definición: el campeón, Peñarol, consiguió el título logrando la tabla Anual sin haber ganado ninguno de los dos torneos cortos: Apertura ni Clausura.

El formato del Uruguayo del 97' era diferente al de ahora; el ganador de la tabla Anual no tenía la ventaja de acceder a la final por el título de forma directa, como se define actualmente, sino que ese plus lo concebía el campeón del Clausura.

Es decir, el campeón del Apertura accedía a la semifinal y esperaba por el ganador de la Anual. El vencedor de este partido se enfrentaba en la final contra el campeón del Clausura para determinar el monarca del fútbol uruguayo.

¿Cómo fue la definición del Uruguayo 97'?

Peñarol venía de ganar los últimos cuatro Campeonatos Uruguayos y los hinchas aurinegros no querían por nada del mundo dejar pasar una oportunidad única para alcanzar su segundo Quinquenio de Oro.

Hasta ese momento, solamente lo habían podido lograr los dos grandes de fútbol uruguayo: Nacional de 1939 a 1943 y Peñarol de 1958 a 1962.

El Campeonato Uruguayo de 1997 no comenzó bien para Peñarol; terminó el Apertura tercero a cuatro puntos de Nacional, que se quedó con el torneo. El tricolor se ganaba entonces su derecho a la semifinal por el título.

Esto obligaba a los carboneros a tener que quedarse sí o sí con uno de los dos torneos restantes para pelear por el título: el Clausura o la Anual.

Peñarol tampoco comenzó bien el segundo torneo corto; en las seis primeras fechas ganó dos partidos, empató tres y perdió uno. En ese momento, se le iba de las manos el Clausura, la Anual y por si fuera poco el Quinquenio.

Quedaban cinco fechas para el final del Clausura y Peñarol estaba obligado a ganar todos sus encuentros. Pero no solo eso, sino que además, dependía de otros resultados.

Esas últimas cinco fechas fueron y serán recordadas para la eternidad de la historia de Peñarol porque no dio tregua y ganó sus cinco encuentros consecutivos; entre ellos, dos partidos inolvidables para su hinchada: el 4-3 en el clásico ante Nacional y el 4-3 ante Cerro en la hora.

Pese a conseguir los cinco triunfos consecutivos, a Peñarol no le dieron los puntos para pelear por el Clausura -que ganó Defensor Sporting-, aunque todavía le quedaba una última bala: la tabla Anual.

¿Qué debía pasar para que Peñarol se quede con la Anual? Defensor, que iba primero en esta tabla hasta la fecha 9° con tres puntos por encima del aurinegro, tenía que perder alguno de sus dos partidos restantes para que los carboneros -con mejor diferencia de goles- logren alcanzar su puntaje.

Paradójicamente, el rival de Defensor en la anteúltima fecha (décima) del Clausura era Nacional: el eterno rival de Peñarol.

El tricolor -ganador del Apertura pero sin posibilidades en el Clausura y la Anual- jugaba contra Defensor Sporting -ganador del Clausura y primero en la Anual-.

En definitiva, si Defensor ganaba, Peñarol prácticamente se despedía del título porque el violeta quedaba a nada de lograr el Clausura y la Anual a falta de una fecha.

De lo contrario, si perdía ante Nacional, el aurinegro quedaba con vida y se metía de lleno en la definición porque alcanzaría la cima de la Anual por mejor saldo de goles.

El partido más polémico del Quinquenio

La semana previa a este partido tuvo muchísimas especulaciones y no era para menos. Insólitamente, ¡Peñarol necesitaba una victoria de Nacional!

Los directivos tricolores impulsaban el honor de sus jugadores y el deseo de salir a ganar todos los partidos, pero la presión de los hinchas también tenían su fuerza porque por nada del mundo querían que Peñarol mantuviera posibilidades del Quinquenio.

Como Nacional no peleaba por nada, el entrenador de aquel equipo, Roberto Fleitas, anunciaba que utilizaría suplentes para darle descanso a los titulares antes de las finales del Campeonato Uruguayo contra Defensor.

Sin embargo, entre esos suplentes se encontraba uno de los mayores ídolos de Nacional de los últimos años: un tal Juan Ramón Carrasco.

Cuando 'JR' se enteró de su titularidad en un partido tan especial, dijo al respecto a los medios en aquella oportunidad: “Varios muchachos mostraron su voluntad de jugar, pero hubo dos o tres que dijeron que estaban dispuestos a no hacerlo. Ahí dije que si jugaba lo hacía para ganar y aclaré: el que entre, debe entrar con todo, de lo contrario tiene lío conmigo; esto es clarito".

Finalmente, aquel famoso partido recordado por muchos, terminó con victoria de Nacional por 1-0 ante Defensor con gol del mismísimo Juan Ramón Carrasco cerca del final y con una soberbia actuación del arquero Álvaro Escames.

Al ídolo poco le importó las presiones y cumplió con su deber como futbolista profesional sin importar las consecuencias.

"El referente era yo. Estaba dispuesto a que me criticaran por ir para adelante, jamás por ir para atrás. Por eso, mirándole la cara a todos repetí: el que no va a dar todo será mejor que no juegue. Fue lo que pasó. Después de tantos años de trayectoria era la primera vez que veía que un compañero estaba dispuesto a no ganar”, dijo Carrasco tiempo después en una entrevista con Radio Oriental.

El equipo que más festejó aquel gol de Carrasco fue Peñarol porque sus esperanzas volvieron a emprenderse; aquel triunfo tricolor le permitió ganar la tabla Anual por diferencia de goles con respecto a Defensor y le dio la oportunidad de jugar un partido semifinal ante Nacional -ganador del Apertura-.

Peñarol ganó el clásico por 3 a 2 y en las finales por el Campeonato Uruguayo, venció a Defensor Sporting -ganador del Clausura- en los dos partidos (1-0 y 3-0) para conquistar el segundo Quinquenio de Oro.