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Deportes

10/03/2020 14:12

Un mago sacó de la galera al goleador que Peñarol buscaba

Por: Jorge Savia

Capria, gerente de Atenas, llamó para decir: “Acá tengo un 9 que ahí juega”; y el argentino Franco ya anotó en Tercera ante Danubio.

Un mago sacó de la galera al goleador que Peñarol buscaba
Peñarol sorprendió días pasados al incorporar al plantel principal a Nicolás Franco, un delantero argentino de 23 años que estaba entrenando en
Tercera División, a donde -para acrecentar la singularidad de la situación- había llegado hacía muy poco desde Atenas de San Carlos.

El doble movimiento, poco habitual, acaso pudo interpretarse según lo que en términos populares suele definirse como “un manotazo de ahogado”. Pues, desde el comienzo de la actividad del corriente año hasta ahora Peñarol jugó siete partidos formales, en los que convirtió apenas cuatro goles y, para peor, uno solo de ellos fue anotado por un punta en jugada de campo.

Ese gol, que en el marco de tan magra cosecha en materia de eficacia ofensiva -0,42 por partido- viene a ser algo así como un “rara avis”, fue convertido por
Xisco Jiménez en el partido con Cerro en el estadio “Campeón del Siglo”.

Por otra parte, ese encuentro también fue el único que Peñarol pudo ganar de los siete formales que ha disputado desde el comienzo de la temporada, porque la confrontación en la cual venció por 1 a 0 al Seattle Sounders en Estados Unidos tuvo todos los ribetes informales propios de una práctica, donde Diego Forlán utilizó 23 futbolistas en una confrontación que tuvo lugar a puertas cerradas.

Los restantes tres goles que hizo Peñarol fueron convertidos por el volante Jesús Trindade frente a Cerro, el zaguero Rodrigo Abascal ante Defensor Sporting y Cristian “Cebolla” Rodríguez, también volante, de penal contra Danubio el sábado pasado.

Por eso, entonces, convencido de la gravedad de la infrecuente situación, justo en momentos que el equipo principal es dirigido por un ex atacante de la relevancia internacional que tuvo Diego Forlán durante muchos años, Peñarol acudió a los servicios de un mago.

Por ello, en el contexto de una historia breve y secreta, incorporó a Franco, el punta nacido en Azul, provincia de Buenos Aires, que mide 1,83, pesa 87 kilos, comenzó en las formativas de River Plate argentino y después jugó en Aldosivi de Mar del Plata, Nueva Chicago y Oriente Petrolero de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde convirtió siete goles en los 17 partidos que jugó en el segundo semestre del año pasado.

Según supo Ecos, todo empezó una semana antes del comienzo del Torneo Apertura, después que el sábado 8 de febrero Peñarol empatara 0 a 0 un amistoso que jugó en el estadio “Domingo Burgueño Miguel” con Deportivo Maldonado.

A partir de aquella muestra, Ruben “Mago” Capria, ex delantero argentino que en la temporada 2006/2007 jugó en Peñarol, donde se retiró tras una destacada trayectoria de 17 años, y que hoy es el gerente deportivo de Atenas de San Carlos, habló con el exconsejero aurinegro Fernando Errico, con quien mantuvo contacto tras su pasaje por el club, y le dijo: “Acá (Atenas) tengo un punta que ahí (Peñarol) juega tranquilo; si querés, probálo”.

Errico le hizo saber a Capria que ahora no ocupaba ningún cargo en el club, ni el de adjunto al Consejo Directivo aurinegro que desempeñó bajo la presidencia de Juan Pedro Damiani, pero lo derivó al vicepresidente Rodolfo Catino quien, con la obvia anuencia del presidente Jorge Barrera, se reunió con el argentino Sergio Levinton, gerenciador de Atenas de San Carlos y, a su vez, representante de Nicolás Franco.

En ese encuentro, entonces, se concretó la incorporación de Franco a Peñarol, aunque al plantel de Tercera División, bajo ciertas condiciones formales establecidas en el ámbito del club desde que esa categoría fue dirigida por Jorge “Tito” Goncalves.

“Ya con 21 años un jugador viene a Tercera solo por pedido o con autorización del Consejo Directivo, sino estamos tapando a los juveniles que tenemos abajo”, explicó a este portal Jorge Caruso, que es el presidente de la Tercera División desde 2008, y cuenta con una larga experiencia en las formativas de la institución, donde viene trabajando desde más de 30 años.

Igual, estaba claro que la llegada de Franco a la Tercera División era transitoria, por llamarlo de alguna manera, porque si la recomendación del “Mago” Capria fuera confirmada en la práctica, el destino final del delantero argentino era el plantel de la Primera División. “Nosotros tenemos muy buenos puntas en las formativas, pero no hay que apurarlos”, dijo Caruso.

El dirigente, incluso, citó -entre otros- el caso de Agustín Álvarez, que “hizo 108 goles desde que llegó a Peñarol”, y también el de Nicolás García, que “se
rompió la rodilla jugando a préstamo en Cerro Largo”, pero hizo notar que “para un momento como éste son muy jóvenes, tienen sólo 18 y 19 años”.

“Todos me preguntan cómo es el argentino y yo les digo a todos lo mismo: no es un ‘gurí’, es un hombre”, comentó Caruso en clara referencia a su desempeño futbolístico, y no porque el próximo 29 de abril el atacante cumplirá 24 años.

Franco ingresó a jugar en forma oficial por Peñarol en los 30’ finales del partido de Tercera División que el domingo 23 de febrero los aurinegros empataron 1 a 1 con Defensor Sporting en el estadio Luis Franzini, donde - según la descripción de Caruso- “se vio que mete mucho” y, además, “hizo un par de jugadas interesantes y metió un cabezazo que se fue al lado del palo”.

Tras esa primera muestra quedó acordado que el argentino ascendiera a practicar con el plantel principal, algo que hizo en Los Aromos a partir del
lunes 2 de marzo aunque, como ese día Peñarol viajó a Curitiba para jugar el martes 3 ante Athletico Paranaense por la Copa Libertadores, practicó con el
grupo de futbolistas que quedaron trabajando en Montevideo a las órdenes del español Manuel Ojalvo.

El asesor de metodología en técnica individual observó el desempeño del argentino, le agradó y el miércoles 3 tras el regreso del grupo mayoritario del plantel principal desde Curitiba se lo informó a Forlán. Como consecuencia de ello, el jueves 4 Franco permaneció entrenando en Los Aromos, en lugar de retornar a hacerlo con la Tercera División; al entrenador también
le gustó lo que le vió al atacante.

¿Qué le vio Forlán a Franco? Según supo Ecos por un allegado al cuerpo técnico, el juicio del entrenador fue que “se para bien, pivotea, va a buscarla siempre y tiene buen cabezazo”, un concepto parecido al de Jorge Caruso, que de los 30’ que el argentino jugó frente a Defensor Sporting destacó que “en ese poco rato, pivoteó tres pelotas, fue a buscar la respuesta
rápido, y se tuvo fe para patear de entrada”.

El periodista boliviano Alan Sandoval, quien vio al atacante con mayor asiduidad durante su paso por Oriente Petrolero en el segundo semestre del año pasado, consideró que “es un delantero fuerte para ir al choque y aquí hizo varios de goles de cabeza, precisamente, por su capacidad para desempeñarse en el juego de alto”.

Sandoval agregó que “a pesar de que a veces no estuvo al 100% del estado físico que debe tener un futbolista, porque estuvo al margen cinco o seis
partidos por una lesión que sufrió en pleno campeonato, cuando jugó siempre se las ingenió para buscar con profundidad el arco contrario”.

Afinando aún más su informe, el periodista que es corresponsal del programa deportivo “Deporte Total” en Santa Cruz de la Sierra, precisó que “si de los 26
partidos que tiene el torneo jugó 17, fue por esa lesión y también porque muchas veces los futbolistas extranjeros que vienen a los equipos del
llano (en Bolivia), van a jugar los partidos que se disputan en las ciudades de altura en pocas oportunidades”.

“A Oriente Petrolero vino como el salvador”, enfatizó Sandoval, sin saber que Peñarol trajo a Franco desde Atenas de San Carlos con la misma esperanza que en 2019 lo hizo el equipo boliviano.

Además, en el segundo semestre de 2018 y el primero de 2019, el atacante jugó y metió nueve goles en la Primera (División) Nacional de la Argentina; más precisamente, en Nueva Chicago, el mismo club de Buenos Aires desde donde en forma tan anónima como ahora lo hizo Franco, once años atrás llegó
Alejandro Martinuccio.

A esta altura, en el Peñarol actual, cuando en siete partidos formales el equipo principal hizo solamente cuatro goles, y únicamente uno de ellos fue anotado por un punta en jugada de campo, cualquier indicador -incluso del plano esotérico- que pueda generar una ilusión, sirve y vale.

Por todo eso, entonces, al fin y al cabo, si la incorporación de Nicolás Franco termina dando resultado, se podrá afirmar sin temor a equivocarse
que un mago -Capria- sacó de la galera el goleador que Peñarol tanto necesitaba.