Uruguay le ganó un partidazo a Brasil, sigue primero y se ilusiona

Por: Brahian Kuchman

Deportes

4/02/2019 19:47

Uruguay le ganó un partidazo a Brasil, sigue primero y se ilusiona

@uruguay.

La celeste venció 3-2 en la hora y con 7 puntos se mantiene en la cima de la tabla del hexagonal final del Campeonato Sudamericano Sub 20.

En un partidazo, cambiante y para todas las emociones, Uruguay le ganó 3-2 a Brasil en la hora por la tercera fecha del hexagonal final del Campeonato Sub 20, que se está jugando en Chile, se mantiene líder en la tabla y se ilusiona.

Es que después de ir ganando 2-0, la celeste recibió el empate 2-2 cerca del final pero tuvo carácter y personalidad para no bajar los brazos y sellar el tercero en la hora con un bombazo de Pablo García.

Los primeros 45’ fueron parejos y sin intensidad. La marca y el anticipo sobre el rival fue un factor preponderante en el estadio El Teniente de Rancagua.y el juego se volvió muy friccionado.

Uruguay entró como dormido y le costó encontrar el juego colectivo. Brasil, en tanto, tuvo el control de la pelota pero lateralizó demasiado su juego y todo se volvió muy anunciado, forzado y sin sorpresa.

Se notó claramente el cansancio de jugar cada dos o tres días y ello se reflejó en la dinámica del partido, que perdió ritmo y velocidad. Si bien Uruguay tuvo alguna salida rápida desde su campo, su juego siempre fue enredado y confuso.

Tanto Brasil como Uruguay se dedicaron a cortar el juego de su rival y cuando tuvieron la pelota, no hubo claridad y los futbolistas atinaron a cometer infracciones innecesarias.

Tanto Juan Manuel Boselli, Emiliano Gómez como Nicolás Schiappacasse estuvieron muy marcados en Uruguay y les costó muchísimo desdoblarse por las bandas. Por su parte Batista, que fue el única punta celeste, jugó siempre lejos del arco.

Recién en la última jugada del primer tiempo, la celeste tuvo la más peligrosa tras una combinación entre Gómez y Schiappacasse, quien malogró la definición ante la salida del arquero Phelipe.

Hasta el descanso, se estudiaron mucho y ninguno se arriesgó demasiado al ataque con la intención de reservar el físico para el complemento.

Y así sucedió. Porque desde el primer minuto del segundo tiempo, Uruguay salió con otra actitud y una propuesta más ofensiva. De a poco comenzó a crecer la figura de Schiappacasse, quien cada que aparece crea peligro al rival.

Y gracias a un destello del propio Schiappacasse llegó el primer gol de Uruguay. El delantero ejecutó un gran tiro libre, que no fue gol gracias a la espectacular atajada del arquero Phelipe, y en el rebote la empujó Emiliano Gómez para poner el 1-0, a los 58’.

Con el gol a su favor, Uruguay tomó envión como para seguir de largo. Lejos de retroceder en el campo, fue por más y lo logró. Otra vez Schiappacasse, como el gran artífice, desbordó por izquierda y luego de una maniobra individual le cometieron penal, que él mismo remató y marcó el 2-0, a los 65’.

Uruguay lograba una importante ventaja de dos goles a falta de 25’ minutos para el final. Brasil, que todavía no salía del desconcierto, reaccionó a tiempo y tres minutos después descontó tras una definición en el área de Lincoln. El partido se puso 2-1 con muchos minutos aún por jugar.

El descuento de Brasil le puso emoción a los minutos finales. La Verdeamarelha se fue al ataque en busca del empate y Uruguay, naturalmente, se replegó en su campo con la intención de conservar la ventaja.

Después de un par de llegadas de Brasil, la Verdeamarelha logró el empate tras un remate de Luan Cándido a los 83'. La igualdad significó un premio a la insistencia para Brasil y la desazón para Uruguay, que no podía creerlo por cómo se había dado el partido. A la celeste se le iba el triunfo de las manos a tan poco del final.

De todas maneras, la celeste nunca bajó los brazos y con los cambios volvió a mandarse al ataque ya en los descuentos. A esa altura, aquel aburrido primer tiempo, se volvió en un partidazo en el complemento.

En el tercer minuto adicional, cuando Uruguay todavía se recomponía del baldazo de agua fría que le costó el empate, apareció Pablo García, uno de los que había ingresado, y se llenó el pie con un remate desde muy lejos para la euforia celeste.

Fue el 3-2 a los 93' y la locura celeste, que festejó como una final por la manera que se dio el partido. Los de Coito consiguieron un triunfo clave para mantenerse en la cima de la tabla con 7 puntos a falta de dos fechas para el final.