Peñarol es bicampeón uruguayo

Por: Brahian Kuchman

Deportes

11/11/2018 19:26

Peñarol es bicampeón uruguayo

EFE.

Tras igualar 1-1 en los 90' reglamentarios, el aurinegro lo terminó ganando en el alargue. Fue 2-1 y es campeón por segunda vez consecutiva

Peñarol le ganó el clásico a Nacional después de 120 minutos intensos, de lucha, marca y muchas situaciones de gol en el final. Tras comenzar el partido desorientado y abajo en el resultado, el aurinegro tuvo personalidad y carácter para dar vuelta el marcador en el alargue. Lo ganó 2-1 y se quedó con el título de bicampeón uruguayo.

Nacional y Peñarol llegaron al Estadio Centenario con el mismo objetivo de ganar pero con realidades diferentes. Al aurinegro le bastaba con vencer para quedarse con el título de Campeón Uruguayo, mientras que los tricolores estaban obligados a la victoria para tener derecho a las finales.

Tras adjudicarse la Tabla Anual, Peñarol llegó con ventaja deportiva, en una posición privilegiada y sus hinchas colmaron las tribunas esperanzados de conseguir el triunfo que les permitiese la anhelada consagración.

Los futbolistas casi que no habían entrado en juego cuando Christian Oliva remató potente desde afuera e hizo reaccionar a Dawson, que despejó su disparo. El tricolor salió a ganar, avisó temprano y el partido parecía prometer dinámica e intensidad.

Sin embargo, fue solo un indicio. Porque después de esa acción, el juego se volvió entrecortado, lento, anunciado y por momentos, aburrió. Tras el buen arranque de los tricolores, el transcurso fue enredado y confuso.

Ninguno dio ventaja sobre el otro y ambos se preocuparon más por defender que por mirar el arco rival. Todo fue luchado y trabado.

Fue parejo hasta por demás. Incluso, hasta en las faltas que ambos equipos cometieron, que fueron una multitud. Infracciones e imprecisiones, eso fue lo que se pudo presenciar en los primeros 45 minutos y el partido se volvió ultra friccionado.

El juego fluido no existió ni tampoco las emociones en las áreas. Si bien Nacional propuso algo más que Peñarol, le costó mucho profundizar y sus acciones siempre quedaron en el intento. Recién en el final tuvo una clara tras un cabezazo de Zunino, que pasó apenas afuera.

A Peñarol se lo vio sin ideas y le costó una enormidad pasar la mitad de la cancha. Tanto así, que en todo el primer tiempo no tuvo situaciones de gol.

Ambos equipos se dedicaron a cortar el juego del rival y cuando tuvieron la pelota, les costó muchísimo elaborar el buen juego y poder hacer tres pases seguidos. Fueron muy anunciados en su propuesta y nunca pudieron profundizar sus escasas acciones.

Así transcurrió el primer tiempo. Debido a las condicionantes que estaban en juego, los dos equipos se estudiaron mucho hasta el descanso y ninguno se arriesgó al ataque. Preponderó el orden táctico, la disciplina sobre el protagonismo y las infracciones.

El complemento fue más atractivo y aparecieron los goles.

Nacional salió a ganar en el complemento y en dos minutos se puso en ventaja. Tras un remate cruzado de Gonzalo Castro, apareció en el área Matías Zunino, que estuvo más despierto que toda la defensa aurinegra y definió por el segundo palo. Fue el 1-0 para el tricolor, merecido a esa altura.

El aurinegro se vio sorprendido tras quedar abajo en el resultado y adelantó sus líneas en busca del empate. Sin embargo, no le fue fácil y al igual que en el primer tiempo le costó mucho elaborar jugadas claras. Sus intentos siempre fueron con individualidades o con remates de afuera sin mayor peligro.

De todas maneras, el aurinegro no bajó los brazos y siguió apostando. A puro corazón, el mirasol fue ganando terreno. Primero lo tuvo Agustín Canobbio con un remate que reventó el vertical y en el rebote los defensas tricolores la sacaron en la línea.

Nacional, con el resultado a su favor, retrocedió en el campo tras la propuesta de su rival y de a poco comenzó a sufrir los avances del aurinegro.

Pasaron los minutos y Diego López mandó a la cancha a Maxi Rodríguez y Estoyanoff. Con los cambios, el mirasol mejoró con la pelota y fue más vertical en ofensiva.

Después de tanta insistencia y con más ganas que con fútbol, Peñarol llegó a la igualdad en una jugada donde participaron los dos zagueros. Tras un centro de Estoyanoff, cabeceó primero Carlos Rodríguez y la pelota dio en los dos verticales. Sin embargo, la jugada no terminó ahí, En el rebote, apareció Formiliano para empujarla y sellar el 1-1, a los 71’.

El gol trajo polémica, porque cuando cabeceó Rodríguez, el zaguero estaba en posición adelantada por lo que tendría que haber sido invalidado. Sin embargo, Fedorczuk no lo entendió así y desestimó la jugada.

El gol le dio la tranquilidad necesaria al aurinegro, que a esa altura ya comenzaba a jugar contra reloj. Mientras que para Nacional significó un golpe duro cerca del final y un volver a empezar.

El final fue intenso y pudo haber sido para los dos. La más clara fue un remate de Aguiar para Nacional, que pasó a centímetros del vertical.

Los minutos pasaron y pese a la insistencia de ambos, ninguno pudo perforar la defensa rival. Fue empate y al alargue.

Alargue

El primer chico de 15 minutos tuvo de todo. Apenas iban 3' cuando Peñarol se vio en una inmejorable posibilidad de ponerse en ventaja, y no la desaprovechó. Espino derribó a Gabriel Fernández en el área y Fedorzuk no dudó en cobrar penal.

El "Cebolla" Rodríguez tomó la responsabilidad y remató potente al medio para poner el 2-1. El aurinegro daba vuelta el partido a muy poco del final y cambió el nerviosismo por la euforia en las tribunas.

Nacional se vio en un panorama cuesta arriba tras recibir un baldazo de agua fría. Fue todo impotencia para el tricolor, que minutos después, todo el banco de suplentes protestó un penal sobre Fernández, que Fedorzuk no cobró.

Ante la protesta de todo Nacional, el partido se volvió en un clima tenso que contó con un polémico arbitraje. Las fuertes protestas del tricolor derivaron en la expulsión de su entrenador Alexander Medina y su ayudante Fernando Machado.

A partir de ahí, el encuentro aumentó su voltaje y los últimos minutos fueron totalmente tensos con protestas y reclamos de los jugadores tricolores para el árbitro.

En el segundo chico, Nacional pasó al nerviosismo puro. Adelantó todas sus líneas y se mandó al ataque hasta con sus defensores.

El final fue intenso, el tricolor en busca del gol y Peñarol defendiendo con uñas y dientes, aunque también pudo aumentar mediante algunos contragolpes que malogró.

El cierre tuvo emociones para todos los gustos pero no hubo tiempo para más.

Tras comenzar desorientado y algo dormido en el partido, Peñarol mostró carácter y personalidad y supo llevar adelante el clásico. Lo dio vuelta en el alargue, venció 2-1 y es el bicampeón del fútbol uruguayo.

Después de 21 años, volvió a ganar dos campeonatos consecutivos.