FIFA espera por un tercer proyecto de Estatuto

Deportes

11/11/2018 09:05

FIFA espera por un tercer proyecto de Estatuto

Este sábado la AUF envió dos modelos a Conmebol, pero ninguno de ellos será aceptado.

El Comité de Regularización que está al frente de la AUF a raíz de la intervención decretada por la FIFA remitió este sábado a la Conmebol dos proyectos de Estatuto, pero -según supo ECOS- ninguno de ellos será aceptado, al menos a rajatabla, por el organismo rector del fútbol mundial.

FIFA está en conocimiento que a más tardar el miércoles 14 le será enviado un tercer modelo alternativo desde la sede de la calle Guayabos.

Es más, en el organismo saben -porque tienen línea directa con algunos dirigentes uruguayos- que este tercer proyecto de Estatuto que viene redactando y consensuando contrarreloj el grupo de clubes que, incluyendo a Nacional y Peñarol, no recurrieron la intervención de la AUF ante el Tribunal Superior del Deporte (TAS) es el que más se acerca a lo requerido por aquella sobre los porcentajes de representación que tendrán los distintos actores del fútbol uruguayo en el futuro Congreso. Al entrar en vigencia el nuevo cuerpo normativo será el órgano que sustituirá a la actual Asamblea de Clubes, y también el ámbito donde se considerarán y adoptarán las decisiones más trascendentales.

Los modelos enviados este sábado a la Conmebol, para que ésta les dé curso a FIFA, son dos: uno, propiciado por diez clubes de Primera División y cinco de Segunda División Profesional (“B”) que recurrió al TAS; y el otro, propuesto por los denominados grupos de interés, que comprende a jugadores, entrenadores y árbitros.

El primero plantea la creación de un Congreso con un 72% de integrantes (clubes de la “A” y la “B”) en representación del fútbol profesional, un 25% de representantes de fútbol amateur (la “C”, OFI, el Fútbol Femenino y el Fútbol Sala), y el restante 3% correspondiente a los grupos de interés.

El segundo, a su vez, impulsa un Congreso integrado en un 33% por representantes del fútbol profesional, un 33% del fútbol amateur, y el restante 33% de los grupos de interés, modelo que sigue al que rige en España, donde los futbolistas -por ejemplo- tienen una cuota bastante cercana (30%) al que se propone para el modelo uruguayo.

Ninguno de los dos proyectos se alinea con lo transmitido por FIFA y Conmebol a Pedro Bordaberry, Leonardo Goiocoechea e Ignacio Durán, presidentes de Danubio y Rampla Jrs., respectivamente, que estuvieron en Asunción junto al titular del Comité de Regularización de la AUF el 18 y 19 de setiembre pasado.

En esa ocasión, abogados de FIFA y Conmebol expresaron que los parámetros de porcentajes aceptables para la integración del Congreso eran: 60% para el fútbol profesional, 40% para el fútbol amateur, y una participación obligatoria de los grupos de interés que iría en detrimento de una de las franjas anteriores, o proporcionalmente de ambas, aunque este último aspecto quedaba librado a “cómo lo resuelvan internamente ustedes en el fútbol uruguayo”.

Por eso, pues, es que aún cuando este lunes 12 viajará a Asunción el Dr. Horacio González Mullin -abogado que representa a la AUF en el tema de la aprobación del nuevo Estatuto- para reunirse en la capital paraguaya con integrantes de los departamentos jurídicos de FIFA y Conmebol, estos organismos no le darán el OK, según supo ECOS, a ninguno de los dos proyectos remitidos este sábado. Ambos están lejos de los parámetros manejados por las máximas autoridades del fútbol mundial y continental el 18 y 19 de setiembre pasado.

Asimismo, FIFA y Conmebol saben que el grupo de clubes que no recurrió al TAS, entre los que se incluyen los dos cuadros grandes, aspira a terminar entre el lunes 12 y el martes 13 la redacción de un modelo alternativo de Estatuto, que sí se aproximaría a aquellos porcentajes.

Este cuerpo normativo propone un Congreso con un 66% de votos del fútbol profesional, un 27% del fútbol amateur, y un 7% correspondiente a los grupos de interés, proyecto que cuenta con una ventaja. Suma a los grupos de interés a un cuerpo normativo que los clubes prácticamente tenían consensuado en abril pasado, cuando argumentos y “chicanas” de carácter político interno llevaron a la Asamblea de Clubes a votar sucesivos cuartos intermedios e impidieron que el tema quedara laudado.

En ese aspecto, además, hay que tener en cuenta un detalle no menor: en definitiva, son los clubes los que en el seno de la Asamblea deben aprobar el nuevo Estatuto, sin que los grupos de interés participen de dicha instancia.

Por contrapartida, a su vez, cabe otra consideración, que tampoco es para pasar por alto: si FIFA aprueba el modelo alternativo que propondrán los clubes que no recurrieron al TAS y lo remite a la AUF para que sea votado por la Asamblea de Clubes, ya sea tal cual lo reciba o con algunos ajustes en los porcentajes, existe un buen nivel de posibilidades que se logre la mayoría de votos necesaria (13 sobre 19) para aprobarlo, pero también que esa solución no conforme a los futbolistas, porque su representación en el Congreso distaría mucho de la que ahora están planteando.

En ese contexto, pueden pasar dos cosas: que los grupos de interés -fundamentalmente, los jugadores- acepten la fórmula para contribuir a salir del paso; o que, discrepantes con ella, resuelvan medidas de lucha en respaldo de su reclamo, y consecuentes con ese pensamiento de “la batalla es ahora”, que en los últimos días ha expresado Diego Lugano.

Lo único cierto, en definitiva, es que el ida y vuelta de proyectos de nuevo Estatuto entre AUF, Conmebol y FIFA debe concluir el jueves 15, tal como lo marcó el organismo rector del fútbol mundial, para que una Asamblea de Clubes que se reuniría el jueves 29 o el viernes 30, decida si lo aprueba o no. Y, por consecuencia, para que se abra o cierre la puerta para que el 2 de diciembre FIFA desafilie a la AUF, como ya lo advirtió el pasado 31 de julio, en caso de que el referido cuerpo normativo no haya sido aprobado.