Peñarol lo empató a poco del final y el clásico no cambió las tablas

Por: Brahian Kuchman
Publicado: 20/10/2018 17:17
Peñarol lo empató a poco del final y el clásico no cambió las tablas
EFE

Con el 1-1, el aurinegro mantiene la misma ventaja de cuatro puntos en el Clausura y el tricolor sigue arriba en la Anual.

Peñarol y Nacional llegaron al Estadio Centenario con el mismo objetivo de ganar pero con realidades diferentes. El aurinegro llegó con una ventaja de cuatro puntos en la tabla del Clausura sobre el tricolor y con posibilidades de ser campeón. Los albos, a su vez, se ubicaban un punto por encima que los mirasoles en la Anual.

Estadio casi repleto, euforia en las tribunas y mucho en juego. Con todos esos componentes, la pelota comenzó a rodar en un partido, que más allá de las condicionantes que genera un clásico, era casi determinante para los dos.

Con la necesidad de buscar el triunfo, ambos entrenadores colocaron un equipo ofensivo y priorizaron el arco rival como objetivo primordial. Los arriesgados esquemas de los dos equipos permitieron dejar muchos espacios en la mitad de la cancha, y ello se reflejó en el acelerado juego que expusieron.

De la mano del “Chori” Castro, explosivo y con una confianza extra, Nacional comenzó mejor y fue el equipo que insinuó en el primer cuarto de hora. El tricolor se mostró más activo y mejor ordenado que su rival, y lo presionó en los primeros minutos.

Tanto así, que el tricolor tuvo la primera tras un centro de Bergessio y un cabezazo de Erramuspe, que pasó cerca.

Peñarol, que comenzó algo dormido y desorientado en zona defensiva, ordenó mejor sus líneas y comenzó a responder de contragolpe sobre el sector derecho con Giovanni González como estandarte de casi todas las jugadas de ataque.

Por esa vía, el aurinegro elaboró dos situaciones claras en apenas 2 minutos. En la primera, Canobbio lanzó un centro rasante, pero Fernández se demoró en definir al quedar mano a mano con Conde. Y en la segunda, Canobbio definió apenas afuera tras recibir una buena habilitación de González.

A esa altura, el partido era de alta intensidad física y futbolística. Ambos equipos saltearon la zona de volantes y continuaron siendo profundos y verticales. Los reiterados avances de Castro y Ocampo en el tricolor y de González y Fernández en el aurinegro, volvieron al encuentro de ataque por ataque.

Antes del descanso, Nacional tuvo una más pero Dawson salvó a Peñarol tras despejar la definición de Bergessio en el área.

El tiempo inicial fue de ida y vuelta y siempre miraron el arco rival como objetivo primordial. Sin embargo, no hubo goles y con el 0-0 se fueron al descanso.

Los futbolistas todavía no habían entrado en calor en el inicio complemento cuando Sebastián Fernández marcó el 1-0 e hizo delirar a la hinchada de Nacional. El delantero recibió una gran habilitación de Bergessio, quien recibió de espaldas y lo dejó mano a mano, y definió bárbaro ante la salida de Dawson.

El “Papelito” destrabó el partido a los 46’ y puso a Nacional en ventaja.
Tras el gol a favor, el entrenador Medina colocó a Zunino en lugar de Ocampo con la intención de equilibrar mejor la mitad de la cancha. Con el cambio, el tricolor balanceó mejor sus líneas, buscó conservar el resultado con la pelota en su poder, aunque ya no atacó tanto.

El partido bajó el ritmo, la intensidad y las ocasiones comenzaron a ausentarse.

Peñarol se vio obligado a buscar el empate. Adelantó sus líneas, siguió con la misma intención (de ir al frente) pero los nervios, la ansiedad y la desesperación de querer convertir le influían negativamente.

El entrenador Diego López comenzó a desesperar y mandó a la cancha a Estoyanoff y Viatri por Canobbio y González, respectivamente. El gol de Fernández lo puso en aprietos y a tener que jugar contra reloj.

Los minutos pasaron y a Peñarol se le hizo cada vez más difícil llegar al arco rival. Con muy pocas ideas no pudo generar juego ni ocasiones de gol. Su única arma fueron los centros en el área, y los intentos de Estoyanoff, que intentaba con sus ganas y actitud.

E entrenador aurinegro quemó las naves y mandó a la cancha a Walter Gargano, quien volvió a las canchas luego de siete meses. Al “Mota” le bastaron unos pocos minutos para reacomodar el mediocampo y levantar anímicamente a sus compañeros.

Tanto así, que cuando parecía que el partido se le pondría cuesta arriba al aurinegro, reaccionó y logró empatar con un cabezazo cruzado de Viatri tras centro del “Cebolla” Rodríguez.

Fue el 1-1 a los 81’, que significó tranquilidad para Peñarol y desazón para Nacional por cómo se estaba dando el trámite.

Los minutos finales fueron bastante desprolijos y con muchos espacios. Sin embargo, el tricolor se mandó al frente con todos sus hombres de ofensiva y estuvo más cerca en el final. Atacó y creó situaciones de gol pero no pudo concretar.

El partido clásico cerró un 1-1, que mantiene la misma ventaja de cuatro puntos de Peñarol en el Clausura y el tricolor sigue arriba por un punto en la Anual cuando restan seis por jugar.