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Deportes

22/09/2018 13:50

Jugó en Peñarol, promete en Danubio y una patología casi lo deja ciego

Por: Danilo Costas

Luca Barreto padece queratocono, que amenazaba su carrera como futbolista; Danubio se hizo cargo del tratamiento y él la lucha día a día

Jugó en Peñarol, promete en Danubio y una patología casi lo deja ciego

Danubio

Luca Barreto
"Tengo algunas dificultades pero la voy llevando, la verdad que los chiquilines de la casita de Danubio se portaron bárbaro, en el club me tratan muy bien y en el liceo un grupo de compañeros también me dio una mano grande para ayudarme a estudiar. Intentar aprender y jugar al fútbol con esta enfermedad es muy difícil porque necesitamos los ojos para todo, pero yo no voy a bajar los brazos, estoy para pelearla y salir adelante", le dice Luca Barreto a ECOS, con la madurez y la seriedad de un adulto.

Pero la voz decidida y la firmeza en su actitud no pueden con la cédula. El documento lo delata. Tiene 15 años, nació en Paysandú y juega en Danubio, uno de los clubes de donde salieron los mejores exponentes del fútbol uruguayo.

Luca padece queratocono, una patología degenerativa de la córnea que avanza a toda velocidad, pero que no le impide dejar de luchar.

El queratocono es una patología que afecta de forma indistinta a hombres y mujeres, pero que aún así se manifiesta en casos muy excepcionales. La mayoría de los pacientes que sufren esta enfermedad no consiguen corregir su miopía o astigmatismo con lentes adecuados y la afección se profundiza.

Así fue el caso de Luca. "Él empezó en 2015 con un cuadro de astigmatismo con aumentos de 2,5 en un ojo y 3,5 en el otro. Se le hicieron lentes pero el problema no desapareció y llegó a tener un aumento de 7 y 8 en cada ojo. La afección se le había disparado y los lentes ya no le servían. Lo derivaron a distintos especialistas para hacerle estudios de córnea y llegamos al Hospital Saint-Bois", le cuenta a este portal su madre, Eva, quien lo acompaña en todos los tratamientos y sigue de cerca la evolución de su hijo.

En el hospital público, referencia de operaciones oftalmológicas de riesgo con médicos cubanos, el diagnóstico fue contundente: o se trata ya o la enfermedad degenerativa le puede costar la visión.

"En ese momento el hospital no tenía insumos para tratarlo con la urgencia que se necesitaba y lo volvieron a derivar. Él se la aguantó demasiado porque no veía nada y hacía un esfuerzo impresionante para no abandonar. Los compañeros de liceo lo ayudaron muchísimo, los profesores le copiaban las cosas en su cuaderno para que no perdiera el ritmo y en el club lo mismo, todos colaboraron para que siguiera entrenando", agrega.

Su caso lo tomó la doctora especializada Paola Pacheco, quien le aseguró a Luca que no perdería la visión y que podría llevar una vida normal.

Pero había una dificultad: el dinero. Los lentes para mejorar la calidad de vida de Luca son especiales y tuvieron un costo de 47 mil pesos, además de que cada cirugía -una por ojo- tiene un costo total de dos mil dólares.

"No bajamos los brazos, buscamos la forma de tranquilizarlo porque estaba ansioso y asustado al principio, pero le decíamos que lo íbamos a lograr. El apoyo de la gente también fue fundamental. Todos se movieron para dar una mano", afirma su madre.

Antes de llegar a Montevideo para estudiar en el Liceo 19, Luca jugó en Juventud de Paysandú, en Estudiantil y tuvo un pasaje por Peñarol. Cuando sus excompañeros aurinegros se enteraron de la enfermedad se pusieron a la orden.

"La verdad que Luca es un chico que se hace querer y los gurises de Peñarol, pese a que Luca ya no juega más ahí, se pusieron a la orden para vender bonos y colaborar con lo que se pudiera", dice la madre.

La familia compró los lentes y mientras se hacían campañas de colaboración en redes sociales, Danubio le dio una gran noticia a la familia. El club se haría cargo de las dos operaciones.

Además la directiva le encargó al médico Carlos Voituret, jefe de sanidad del club, el diagnóstico, control y tratamiento posterior.

Luca ya tiene sus nuevos lentes y fecha confirmada para la primera operación. "Será el 27 de octubre y va a recuperar la visión al 100%. Ya con lentes especiales ve mucho más y la operación lo que hace es detener el proceso degenerativo de la córnea. Es una intervención no invasiva, no hay corte y va a salir todo bien", cerró Eva.