Gonzalo De Los Santos: claves detrás del primer despido de Barrera

Deportes

9/08/2018 17:46

Gonzalo De Los Santos: claves detrás del primer despido de Barrera

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Gonzalo De Los Santos y Carlos Sánchez presentados por Juan Pedro Damiani.

El presidente de Peñarol cesó al director deportivo luego de consultar a la minoría oficialista; la oposición se enteró por la prensa.

El 9 de diciembre Peñarol celebró elecciones presidenciales en el Palacio Peñarol y Jorge Barrera fue el gran ganador de la noche. Sin embargo, el sucesor de Juan Pedro Damiani en el cargo tenía por delante un reto difícil: asumir la responsabilidad con un mapa política complejo, que tenía al oficialismo en minoría si los dos bloques opositores se mantenían firmes a su discurso electoral.

En los últimos meses de la gestión de Damiani, Peñarol ganó el Torneo Clausura, conquistó la Tabla Anual y se quedó con el Campeonato Uruguayo. Barrera heredó un equipo campeón, con grandes figuras y con pocos días en su presidencia se dio el lujo de ganarle a Nacional la final de la SuperCopa Uruguaya.

Sin embargo, luego de un verano dulce, el equipo entró en un deterioro progresivo que lo llevó a perder el Torneo Apertura, el Intermedio y protagonizar ruidosos fracasos en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, donde se fue en primera fase.

Los magros resultados tensaron las relaciones en la interna, el mapa político ejerció presión sobre la estructura deportiva y esta terminó por partirse. El director deportivo Gonzalo De Los Santos y el secretario técnico Carlos Sánchez no tenían una buena relación, había problemas de comunicación y apostaban por diferentes metodologías de trabajo pese a que, a nivel de roles, De Los Santos tenía mayor autoridad sobre Sánchez.

El martes previo al partido ante Atlético Parananese hubo reunión del consejo directivo y nadie puso en duda la continuidad de De Los Santos. La humillante eliminación (perdió 6-1 en el global) encendió la mecha y los dirigentes fueron el blanco de todos los insultos.

A partir de ese momento comenzó a gestarse la salida del director deportivo y 24 horas después el presidente se reunió con sus allegados.

En la elección de diciembre, Barrera ganó la elección acompañado de Rodolfo Catino, Evaristo González y Alejandro Ruibal. Esa minoría -cuatro de once en la directiva- estuvo presente en el encuentro, donde Barrera largó la bronca a modo de catarsis.

Por el opositor Movimiento 2809 accedieron al consejo directivo Marcelo Areco, Isaac Alfie, Carlos Scherschener y Juan Antonio Rodríguez, que luego cedió su cargo al asumir la delegación ante la AUF, mientras que por el Sentimiento 1891 lo hicieron Ignacio Ruglio, Álvaro Queijo y Eduardo Barbieri.

Ninguno de estos dirigentes fue convocado a la reunión del miércoles, donde se decidió tomar medidas drásticas para generar un golpe de timón. Luego de esa reunión el presidente sintió que debía dar un gesto hacia afuera y marcar la cancha hacia adentro. ¿Cómo iba a lograr eso? Cesando a alguien.

"Adoptamos una batería de medidas luego del resultado del partido del martes y rendimiento de los últimos encuentros de Peñarol tenía que conversar con el director deportivo, el gerente deportivo, el técnico y el capitán para conversar sobre una realidad que vemos del rendimiento del equipo que nos llevó a la eliminación por la Copa Sudamericana", dijo Barrera en una conferencia de prensa improvisada en la puerta del Palacio Peñarol.

Algunos directivos de la oposición se enteraron por Twitter del despido de Gonzalo De Los Santos y otros escuchando la radio.

"No pasó por la comisión directiva, no se habló ni se votó su salida. Hay que ver si la oposición vota unida porque no hay mayoría para decidir el cese de Gonzalo", dijo un directivo que estuvo al tanto de la maniobra.

Consultado sobre sus razones para tomar una decisión tan importante sin el aval de sus compañeros de directiva, Barrera se excusó: "En cualquier organización hay que buscar consensos y la paz necesaria para tener entre todos una política de estado, pero los socios eligieron un presidente y en momentos de dificultad, de crisis, el presidente debe estar a la altura de las circunstancias. Cuando hay dificultad, el socio y el hincha es lo que quieren ver del presidente".

Luego de tomar la decisión y comunicarla, Barrera llamó a los dos referentes de la oposición (Marcelo Areco e Ignacio Ruglio) para ponerlos al tanto del cese.

No son pocos los dirigentes que, sin querer reconocerlo públicamente, manifestaron que si la relación entre De Los Santos y Sánchez no era buena el que debía irse era el segundo, ya que era un subordinado.

Sin embargo hay un detalle no menor. Damiani eligió a Sánchez dos veces para ocupar la estructura deportiva de Peñarol.

Cuando el hoy Secretario Técnico fue blanco de críticas por los hinchas, el expresidente lo defendió con una frase incómoda: "Es un hombre leal, y yo prefiero una bolsa de lealtad que 500 kilos de inteligencia".

Según supo ECOS en base a un relevamiento entre directivos, Barrera le comunicó a Diego López y a Carlos Sánchez la necesidad imperiosa de ganarle a Liverpool el fin de semana. Un resultado adverso sería un golpe de nocaut en la crisis y podría suponer el fin del ciclo de alguien más.

Grandes jugadores, fiascos internacionales y dos títulos

Bajo el mando deportivo de Gonzalo De Los Santos, Peñarol ganó un título de Campeón Uruguayo y ganó la primera edición de la SuperCopa Uruguaya ante Nacional.

En los mercados de pases llegaron bajo su trabajo los argentinos Maximiliano Rodríguez y Lucas Viatri y los uruguayos Guillermo Varela y Walter Gargano, que se consagraron campeones.

También fueron contratados otros extranjeros que pasaron sin pena ni gloria, como el brasileño Ronaldo Conceição, el ecuatoriano Fidel Martínez y el canadiense Lucas Cavallini.