Coronavirus en Uruguay
1364

Confirmados

37

Fallecidos

1146

Recuperados

Coronavirus en el mundo
20.124.437

Confirmados

737.285

Fallecidos

12.380.410

Recuperados

Editorial:Un presupuesto post pandemia
Ver editoriales anteriores
La abuela de la esposa de Bolsonaro muere víctima de Covid-19 /// Tres muertos y seis heridos tras descarrilar un tren en Escocia /// Gobierno pone el foco en la seguridad rural: "Tenemos menos excusas" /// Todibo confirma que es él quien ha dado positivo por coronavirus /// Argentina se suma al Grupo de Contacto sobre Venezuela
Deportes

30/11/2017 18:04

Grupos de la muerte y grupos mortales: Uruguay y su suerte en sorteos

Por: Leonel García

Este viernes se sabrán los rivales de la Celeste en su 13° participación mundialista. Logros y decepciones en los antecedentes.

Grupos de la muerte y grupos mortales: Uruguay y su suerte en sorteos

EFE (Archivo)

Luis Suárez y sus festejos eternos ante Inglaterra, en el Mundial de Brasil.
Dentro de una bolilla del bombo 2, Uruguay espera saber este viernes qué suerte le deparará el sorteo para el Mundial de Rusia. En el simulacro de la FIFA, el lunes, le tocó una serie de esas bien para agarrarse los pelos: Alemania, Dinamarca y Nigeria. El ensayo del miércoles, en cambio, permitió vaticinar una llave más accesible: Bélgica, Corea del Sur y Senegal.

Como sea, mientras se espera a la hora de la verdad –el viernes 1 de diciembre a las 12 de Uruguay- ECOS recuerda los doce grupos iniciales al que se enfrentó la Celeste en sus hasta ahora doce participaciones mundialistas.

1930: dos de los fáciles

En el primer mundial de la historia, siendo anfitrión, Uruguay fue parte del grupo 3. Sus rivales fueron Perú y Rumania, uno de los cuatro países europeos que se animaron a venir a Montevideo luego de lo que por entonces era una travesía en barco.

En el partido que inauguró el Estadio Centenario, el 18 de julio de 1930, Uruguay sudó la gota gorda para ganarle 1 a 0 a Perú, en un partido que se preveía fácil. Sin embargo, tres días después golearía 4 a 0 a los rumanos. Para la historia de los mundiales quedó que el Perú-Rumania jugado el 14 de julio en el estadio Pocitos, por entonces cancha de Peñarol, fue el que menos asistencia tuvo en la historia de estos torneos: apenas 2.500 personas.

Uruguay saldría campeón del mundo.



1950: un grupo de dos

La historia a veces se olvida, pero sucesivas deserciones hicieron que el grupo 4 del primer mundial que se disputó en Brasil quedara reducido a dos equipos: Uruguay y Bolivia. Por entonces no corría eso de que dos equipos de la misma confederación –con la excepción de la europea- no podían compartir serie.

El 2 de julio Uruguay goleó 8 a 0 sin despeinarse. Sigue siendo la mayor victoria celeste en la historia de los mundiales.




1954: las cabezas no se tocan


Por un rarísimo y de inmediato olvidado sistema de disputa, los grupos de cuatro equipos del Mundial de Suiza tenían dos cabezas de serie que eran digitados a dedo. No se enfrentaban entre ellos, así como los dos “no cabezas” tampoco se cruzaban. Por eso, pese a tener tres rivales, cada equipo solo jugaba dos partidos. Demente.

Uruguay era un campeón del mundo y además una potencia. Por eso, a nadie le movía un pelo verse las caras en el grupo 3 contra Checoslovaquia (que había sido vicecampeona mundial en 1934) y Escocia (supuestamente duro como todo equipo británico). Austria era la otra cabeza de serie; ergo: no se jugó contra ellos en la fase inicial.

Eran épocas donde se descontaba pasar esta etapa: Uruguay le ganó 2 a 0 a Checoslovaquia y vapuleó 7 a 0 a Escocia. La Celeste terminaría cuarta. El destino quiso que la escurridiza Austria fuera el rival en el partido por el tercer puesto, ganado por los europeos 3 a 1.



1962: primera vez sin pasar la fase

El Mundial de Chile, la vuelta de Uruguay luego de no clasificar a Suecia 1958, supuso un amargo baño de realidad. El grupo 1 lo compartía con dos fuertes representantes de Europa del Este, la Unión Soviética y Yugoslavia, y con Colombia, que debutaba en estas lides.

Pasó algo bastante previsible: se le ganó a Colombia con más sufrimiento que lo esperado por 2 a 1, se perdió 3-1 con Yugoslavia y 2-1 con los soviéticos.



1966: con la Reina en el palco

Hoy metería miedo un grupo como el 1 de ese mundial: el local Inglaterra, Francia y México. Claro, en ese momento Uruguay todavía arrastraba sus glorias en un pasado reciente.

El debut fue con los anfitriones, con la Reina Isabel saludando a cada uno de los jugadores, en el mítico Wembley. Terminó 0 a 0, para disgusto británico y euforia criolla. El grupo siguió con la victoria 2 a 1 contra Francia y un empate 0 a 0 con México.

Uruguay quedaría eliminado en el siguiente partido, en cuartos de final.



1970: clasificados por diferencia de goles

El primero partido del grupo 2 del Mundial de México 1970 sería la clave para que Uruguay pasara a cuartos de final. Fue una victoria 2 a 0 ante Israel. El débil rival hizo lamentar un triunfo tan poco holgado, pero fue suficiente para el buen suceso de un equipo muy sólido en defensa pero bastante poco efectivo en ataque.

De hecho: clasificó sin meter un gol más en esa llave. Ante Italia empató 0 a 0 en un partido calificado unánimemente como soporífero. Luego perdería 1 a 0 con Suecia. La igualdad en puntos con los escandinavos en la tabla final del grupo se zanjó con la mejor diferencia de gol celeste (+1 contra 0).

Uruguay llegaría hasta el cuarto puesto.



1974: el fiasco total

Uruguay era cabeza de serie. Uruguay era favorito. Uruguay presentaba una “superselección” que, por primera vez, incluía repatriados que brillaban en todo el mundo. Uruguay tenía por delante un grupo “fácil” con tres europeos: Holanda, Bulgaria y Suecia. Pues bien: Alemania 1974 significó la peor actuación uruguaya en los mundiales.

Con el avance de las comunicaciones hoy sería impensable. Pero en aquella época alguien había dicho que Holanda era de cuidado y el rival más difícil. Tan de cuidado y difícil era que en el debut del grupo 3 ganó 2 a 0 y debió golear si no fuera por una gran actuación de Ladislao Mazurkiewicz. Nada de cuidado era Bulgaria y, sin embargo, costó un disparate empatar 1 a 1 con ellos. Por esos milagros del fútbol, la Celeste aún tenía chance de clasificar si vencía a Suecia: perdió 3 a 0 y se volvió a casa.

El fútbol uruguayo empezaba una de sus largas noches.



1986: el fiasco casi total

Para la vuelta de Uruguay a los mundiales, en los segundos que organizaba México, ya la idea de enfrentarse a tres europeos metía miedo. Para peor, la Celeste compartía el grupo E con Alemania –una potencia-, Dinamarca –un debutante con fama de cuco- y Escocia –por entonces un abonado a estas citas-. Sería el primer “grupo de la muerte” que tocaría en suerte.

El partido supuestamente más difícil era con Alemania y terminó en un empate 1 a 1. Con el ánimo templado Uruguay se enfrentó a Dinamarca y recibió la peor derrota en la historia de los mundiales: un 6 a 1 que marcó a una generación. Por obra y milagro de los resultados de otros partidos y porque los cuatro mejores terceros clasificaban a cuartos de final, un empate le permitía a Uruguay seguir en carrera: con un hombre menos desde los 50 segundos, la Celeste se aferró a la igualdad y logró un empate 0 a 0.

La aventura de Uruguay en México duraría un partido más, en octavos de final, cuando perdería ante Argentina.



1990: un fiasquito

La preparación rumbo a Italia 1990 permitía ser optimista y el grupo E también. Bélgica y España, los europeos, a priori eran ganables; Corea del Sur, ni que hablar. La selección era fuerte y la serie tenía poco para ser calificada como de la muerte.

El empate 0 a 0 con España no diluyó el optimismo. Uruguay fue muy superior e incluso marró un penal. Los miedos comenzaron luego, cuando una Bélgica en inferioridad numérica ganó 3 a 1. Una victoria muy agónica ante Corea del Sur, el rival más débil, con un gol en offside de Daniel Fonseca, permitió la clasificación a la otra fase. Pero ya nadie tenía la confianza de antes.

La desconfianza estaba justificada: Uruguay perdió con Italia en octavos casi sin levantar la guardia.



2002: por una cabeza

Otra larga ausencia de Uruguay culminaría en el Mundial de Corea y Japón. Uruguay ya no era, ni cerca, candidato. Pero del grupo A, salvo el campeón vigente, Francia, nadie metía miedo. Dinamarca no era cuco y Senegal era una incógnita.

La derrota inicial ante Dinamarca por 2 a 1 sellaría la suerte de Uruguay en el grupo. El empate 0 a 0 con Francia dejó un gran gusto a poco, ya que no pudo aprovechar la superioridad numérica. Y el partido ante Senegal paseó a los hincha uruguayos por todas las sensaciones posibles: bronca, vergüenza y desinterés luego del 0-3 con el que terminó el primer tiempo; incertidumbre, esperanza, euforia y desazón luego del 3-3 final en una reacción que mereció aplausos.

El final del partido, que no pude evitar la eliminación celeste, estuvo precedido por un cabezazo agónico de Richard Morales (acompañado en el gesto por el técnico Víctor Púa), que pudo haber firmado la clasificación a la siguiente etapa.



2010: ¿qué grupo de la muerte?

Terminado el sorteo para Sudáfrica 2010, más de uno se resignó a que esta aventura fueran tres partidos y nada más. Uruguay compartía el grupo A con el local, Sudáfrica, con el vicecampeón vigente, Francia, y con México, siempre complicado.

Pero el primero de los mundiales bajo esta nueva era celeste fue inolvidable también por el grupo inicial. Al empate 0 a 0 con Francia, pese a tener largo rato un hombre de menos, le siguió la goleada 3 a 0 a Sudáfrica y el triunfo 1 a 0 a México. Diego Forlán le agarró el gusto a la Jabulani y Luis Suárez ya empezaba a demostrar ser el monstruo que fue luego.

Lo que siguió es historia conocida: con el cuarto puesto en Sudáfrica 2010 Uruguay comenzó su resurgimiento en el planeta fútbol.



2014: ¿qué grupo de la muerte? (II)

En el grupo D de Brasil 2014 casi todos metían miedo: a Italia, Inglaterra y Uruguay (sí, también) se complementaba Costa Rica, candidato a ser vapuleado por triplicado.

Luego de la inesperada derrota 3 a 1 en el debut ante Costa Rica, había muy poco lugar para la esperanza. Solo valía ganarle a dos potencias europeas. En dos partidos llenos de épica, Uruguay lo logró: con Luis Suárez como héroe (anotando dos goles), derrotó 2 a 1 a Inglaterra; con Luis Suárez como villano (mordiendo a un defensa italiano y ganando su eyección del torneo), venció 1 a 0 a Italia y pasó a octavos.

La aventura uruguaya, la última de todas, terminó en octavos ante la mejor Colombia de la historia. Fue una despedida agridulce, que no terminó de ser una decepción. La épica del “grupo de la muerte” salvado bien lo valió.