"Me dolió por el recuerdo de mi padre, por mi familia, por como actué"

Por: Leonel García

Deportes

10/11/2017 18:52

"Me dolió por el recuerdo de mi padre, por mi familia, por como actué"

Presidencia

Tras dos años, fue archivada la denuncia en contra del expresidente de la AUF, Sebastián Bauzá. "No tengo rencor; sí las cosas presente".

El expresidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) Sebastián Bauzá esperaba llegar este viernes a su casa a tiempo para ver Polonia-Uruguay. Los partidos de la Celeste siempre han sido una buena excusa para encontrarse con amigos, en particular con los integrantes del Ejecutivo asociacionista que él presidió hasta 2014: Fernando Sobral, Miguel Sejas y Aníbal de Olivera. Donato Rivas, el quinto, falleció en 2015. Aún no sabía quién iba a tocar timbre de ellos, que fueron sus sostenes durante los dos años en que su nombre estuvo bajo sospecha, envuelto en la trama de corrupción que arrasó con popes de la FIFA y la Conmebol, y a la que lo quiso arrastrar su antecesor Eugenio Figueredo.

En todo caso, sería el primer partido que Bauzá -56 años, casado, dos hijas, dentista y empresario gastronómico, dueño de la confitería Lion D’Or, hijo de un histórico expresidente de Bella Vista, expresidente de Bella Vista él mismo, expresidente de la AUF entre 2009 y 2014- pudiera ver luego de pasar lo que define como los peores dos años de su vida.

El miércoles, el fiscal de Crimen Organizado Luis Pacheco pidió que se archivara la causa en su contra promovida por Figueredo –procesado expresidente de AUF, expresidente de la Conmebol y exvicepresidente de la FIFA-, quien lo acusaba de haber recibido coimas de una empresa por los derechos de televisación.

“Me enteré el miércoles mismo, por la prensa. Una periodista puso la noticia en Twitter y un amigo me lo mandó”, le cuenta Bauzá a ECOS. Esperaba ese desenlace, desde marzo, cuando declaró ante la Justicia. “Habían hablado de un depósito en la cuenta de mi señora. Yo pedí que me abrieran todas las cuentas, había llevado todos los escritos. Hasta el propio presidente del Banco Central dijo que esa información había sido un error. A partir de ahí, el fiscal tenía todo mi patrimonio y mi plata a su disposición”. El fiscal Pacheco le dijo en ese entonces que, si bien no había pruebas en su contra, debería someterse a un careo con Figueredo. Eso fue en setiembre.

“Luego del careo, que fue muy duro porque uno no tiene experiencia en esas cosas, el fiscal dijo que tenía que esperar que le confirmaran una información”. Esa información jamás llegó y la causa en su contra se archivó.

- ¿Y cómo se siente hoy?

- Y la verdad (suspira)… fueron casi dos años. Esto empezó en diciembre de 2015, con ese convenio que hizo Figueredo con la Fiscalía para entregar sus propiedades y ayudar a la investigación. Primero dice que se había enterado por Hugo Jinkins (dueño de la firma Full Play, procesado) que le habían entregado 300 mil dólares (de coima) a los presidentes (de las asociaciones integrantes de la Conmebol) en 2013. Yo era todavía el presidente de la AUF. Y luego cambió a una versión de dos partidas de 200 mil cada uno que me las había dado en persona. Fueron momentos muy complicados… Ya habíamos pasado la investigación del FBI (la que desató el FIFA-gate), que siempre había hablado de nueve presidentes y no me había nombrado, se hablaba de un millón y medio de dólares, tuvimos que pedir a la AUF el balance para que quedara claro que ese dinero entró directo de la Conmebol a la Asociación... Y llegó este último manto de sospecha. Hoy por hoy, es momento de dar vuelta la hoja. Pensar en las cosas buenas que me dejó el fútbol en esos cinco años. Y no tener rencor, pero sí tener presente las cosas.

- En un tuit, el jueves, usted agradeció a quienes “de una manera u otra confiaron” en su actuación. ¿A quiénes se refiere?

- Primero que nada a la familia, un 100%. Y a “mi” Comité Ejecutivo (de la AUF), que me respaldó. A muchos amigos de la vida y a la gente en general. En todos lados donde me movía sentí siempre la mano tendida, el “confiamos en vos”. Jamás, y yo siempre me manejo con gente, y trabajo en una empresa con 90 empleados y más de 103 años de vida, nadie puso en duda mi actuación.

- ¿No sintió nunca una suspicacia, alguien que pensara que quizá habría cobrado algo indebido, quizá para tapar algún agujero de su empresa?

- No, al menos nadie se animó a decírmelo en la cara. Mi padre fue 25 años presidente de Bella Vista. Dio todo por el fútbol. Fue parte de una generación de grandes dirigentes, que nos dieron valores para el fútbol y para la vida. Por eso todo esto me dolía mucho, por el recuerdo de mi padre, por mi familia y también por lo que yo había actuado, tanto en la AUF como en la Conmebol, de la forma más transparente posible. En la AUF trabajé con un tema complicado, como la venta de los derechos de televisación: fue una negociación, sin ir contra nadie, que pasamos de 1,5 millones a 12 millones de dólares para la AUF. Se logró independizar los partidos amistosos, sponsors y la ropa. Gracias a esto ingresa mucho dinero y ojalá siga entrando más. Y en la Conmebol, siempre quedaba en minoría, 9 contra 1; pero siempre actué pidiendo que haya llamado de precios, que se estudien otras propuestas, no votando balances con los que no estaba de acuerdo y pidiendo copias de contratos y de balances anteriores.

- A la luz de lo que pasó con la Conmebol, con otros dirigentes de otras asociaciones que sí cayeron por corrupción, ¿usted qué hacía ahí? ¿No se sentía un bicho raro, entonces?

- Sí… A ver, antes de llegar a la AUF tuve algunas charlas con (el expresidente de AUF, sucesor de Figueredo) José Luis Corbo, que me preparó adónde iba a meterme… Y tuve un amigo, Harold Mayne Nichollls, el chileno, con el que teníamos una muy buena relación. El consejo era: cada cosa con la que no estés de acuerdo, decilo y pedí las actas. Y esas actas son una muestra de cómo me manejé en la Conmebol.
El consejo era: cada cosa con la que no estés de acuerdo, decilo y pedí las actas.

- ¿Usted piensa que motivos empresariales estuvieron ligados a su salida? ¿Qué la política también conspiró para que renunciara a la AUF? Hablo de Tenfield y del gobierno de José Mujica.

- Es bastante largo para explicar… Asumimos en 2009 en un momento difícil político y deportivo. Logramos la clasificación al Mundial y en una última asamblea antes de ir a Sudáfrica habíamos planteado una negociación por los derechos de televisión. (El presidente de Liverpool, José Luis) Palma, inteligentemente, dijo: “Nos clasificamos últimos a Sudáfrica. Esperamos que pase el mundial y seguramente sea mejor”. Y así fue. Y antes del Mundial de Brasil, en 2014, pensamos que era el momento de negociar. Habíamos salido cuartos en Sudáfrica, campeones de América en Argentina 2011 y estábamos arriba en el ranking de la FIFA. Era difícil hacer la misma campaña en Brasil, entonces era ese el momento de venderlos. Mucha gente estuvo en contra y ahí comenzaron… no yendo a la asamblea y no teniendo quórum para votar el famoso código de disciplina. Por otro lado, cuando perdimos la posibilidad de tener a la Policía dentro del estadio, la gobernabilidad no cerraba. Faltando dos meses para el mundial de Brasil decidimos renunciar. Hay muchos factores que llevaron a esa decisión, eso está claro.

- Volviendo a su caso, ¿piensa hacer una contrademanda a Figueredo?

- Todavía no lo he podido hablar con mi abogado. Hay una cosa real: Figueredo está embargado. Así que por lo tanto, desde el punto de vista económico no tiene sentido. Y por otro lado, él mintió y puede seguir mintiendo. Como se puede defender mintiendo tampoco tiene mucho sentido. También hay otras cosas que dolieron mucho… gente que de alguna manera, en el momento más oscuro de la Conmebol y la FIFA, sin tener ninguna prueba, tal vez me quiso ensuciar. Y no solo fue Figueredo. Esos recortes los tengo.

- ¿A quién se refiere?

- No… hay medios de prensa que lo dijeron, portales, los guardé. Y la verdad es que me dolieron muchísimo. Prefiero guardarlos y mañana consultaré si vale la pena hacer algo o hay que dar vuelta la página y disfrutar la vida de otra manera.
Todavía no lo he podido hablar con mi abogado sobre una demanda. Hay una cosa real: Figueredo está embargado.

- ¿Volvería al fútbol?

- Nunca me fui. Sigo yendo a ver a Bella Vista. Sigo ayudando en lo que puedo a la actual directiva que ha trabajado muchísimo y muy bien con las divisiones juveniles y volviendo a competir en la “C” (Segunda División Amateur). También estoy muy cerca de la Liga Universitaria, ayudo con proyectos, fundé un cuadro, el Mariscal Nasazzi, ¡no quedaba otra opción! ¡Ya existía el Bella Vista Universitario! Y como directivo del fútbol profesional… no se me ocurre volver, no se me pasa por la cabeza.

- Vivió un vaivén de emociones como presidente de la AUF, en un momento deslizó que habían incluso amenazado a sus hijas, renunció, luego la acusación en su contra, ¿qué fue lo peor?

- Estos últimos dos años. Fue pelear contra una injusticia y no poder esperar solamente que el proceso pasara, eso se hizo muy largo. Eso fue lo más duro que me tocó pasar, no solo como dirigente sino como persona, en la vida en general.

- ¿Y de ahora en más? ¿Qué sigue?

- Disfrutar de la familia y de los amigos. Seguir viendo fútbol porque me gusta. Acercarme a las cosas que me hacen feliz. Tratar de olvidar todo lo que es odio y envidia.

- ¿Se siente en parte responsable de la aceptación popular que hoy tiene la selección?

- Creo que el gran responsable es el cuerpo técnico, el Maestro (Óscar) Tabárez, y luego ese grupo de jugadores que peleó esa eliminatoria tan difícil a Sudáfrica. Y luego las cosas lindas: el Mundial de Sudáfrica, la Copa América de Argentina, llegar a finales en mundiales Sub 17 y Sub 20, clasificar a los Juegos Olímpicos luego de 84 años, a un mundial femenino. Mantener un proceso y creer él. Cuando se dan los resultados es más fácil. Hacerlo al principio fue lo difícil.