Mayweather-McGregor hacen saltar la banca en Las Vegas

Por: Jorge Savia

Deportes

25/08/2017 15:06

Mayweather-McGregor hacen saltar la banca en Las Vegas

El encuentro entre el boxeador y el luchador moverá U$S 600 millones; todo porque "Money" gasta U$S 75 millones al año.

Para la pelea que este sábado 26 de agosto protagonizan en Las Vegas el boxeador estadounidense Floyd Mayweather y el luchador irlandés de Artes Marciales Mixtas Conor McGregor se manejan cifras extraordinarias.

Basta con decir que el mega espectáculo moverá más de 600.000.000 de dólares, batiendo el récord de 520.000.000 generados por la que fuera considerada la velada de boxeo más exclusiva y mediática de la historia y tuvo como centro la pelea que el 2 de mayo de 2015 sostuvieron –también en Las Vegas- el propio Mayweather y el filipino Manny Pacquiao.

En aquella oportunidad, se alcanzaron los 4.500.000 de compras de “Pay Per View” (Pague Para Ver) en EE. UU., el evento se transmitió en 175 países, se recaudaron 72.000.000 de dólares por venta de entradas, las casas de apuestas tuvieron beneficios superiores a los US$ 70.000.000 y, mientras Mayweather percibió un total de180.000.000 de dólares, Pacquiao ingresó otros 120.000.000 a sus arcas.

Pues bien, esta vez con entradas cuyos precios oscilan entre 650 y 7.500 dólares, aquellos registros serán barridos de un plumazo, al extremo de que se estima que el boxeador embolsará más de US$ 200.000.000 y el luchador alrededor de US$ 80.000.000, lo que acrecentará la calificación de “máquinas de recaudar dinero”, que ambos supieron ganarse por la actividad y el gran marketing que han tenido en sus respectivas especialidades.

Pruebas al canto: la revista Forbes estima que entre 1996 y 2015, en 19 años de trayectoria como profesional, Mayweather facturó unos 900.000.000 de dólares; y McGregor, que debutó en el campo rentado en 2008, ganó alrededor de US$ 22.000.000 en los dos últimos años.

El enfrentamiento entre un boxeador y un luchador parece algo inédito, pero tiene antecedentes, incluso en el Río de la Plata.

El 10 de agosto de 1957, el boxeador argentino José María “El Mono” Gatica peleó en “La Bombonera” –el estadio de Boca Jrs.- con Martin Karadagian, entonces campeón mundial de lucha grecorromana, y el 26 de junio de 1976, Muhammad Alí enfrentó al luchador japonés Anthony Inoki en el estadio Budokan de Tokio; y, más allá de que en el primer caso ganó el luchador y en el segundo hubo empate, en ambos los boxeadores pagaron un precio alto por haber incursionado en dos aventuras extravagantes.

En efecto, Gatica pegó un golpe que enojó a Karadagian, quien le aplicó una llave que no sólo lesionó el tobillo del “Mono”: lo dejó rengo hasta el día de su trágica muerte, ocurrida cuando vendía “diablitos” a la salida de la cancha de Independiente y fue arrollado por un colectivo seis años más tarde.

Alí, a su vez, como Inoki se pasó la pelea tirando patadas típicas de lucha desde el suelo, terminó en el hospital por los coágulos de sangre que tuvo en ambas piernas, al extremo de que se dijo que una de ellas hasta corrió el riesgo de ser amputada.

Sin embargo, el combate de Las Vegas encierra una gran diferencia respecto a sus “ilustres” antecesores, y no radica en que Alí en 1976 cobró un millón de dólares, Inoki no usó guantes, y la pelea de Tokio se vio en 34 países aunque fue calificada como “circo” pues el boxeador apenas pudo conectar tres golpes netos a lo largo de los 15 asaltos. O en que Karadagian, quien también era promotor de eventos, organizó la suya con Gatica para ayudar al boxeador argentino más popular, polémico y carismático de aquellos años, que ya estaba en la pobreza pocos después de retirarse.

Así es, el mega espectáculo de este sábado fue organizado por Mayweather Promotions, la empresa del propio boxeador, que se ha caracterizado por ser tan inteligente arriba del ring como abajo, y en esta ocasión impuso su voluntad de que el enfrentamiento se rija únicamente por las reglas del boxeo, deporte en el que el irlandés nunca compitió siquiera como aficionado.

Además, y tal vez en esto radica el mayor atractivo de la singular pelea, aún a despecho de que el boxeador corra con la ventaja apuntada, es que en esta oportunidad no hay sólo dinero y orgullo en juego: la historia del boxeo de todos los tiempos se verá modificada por el resultado.

Es que Mayweather –que fue campeón mundial en cinco categorías- se retiró invicto en 2015, con un récord inmaculado de 49 victorias, sin haber cedido nunca ni un empate, con lo que igualó la marca que hasta ese momento ostentaba solamente “Rocky” Marciano, que en los años 50 se convirtió por el formidable poder de su pegada en legendario monarca de los pesos pesados.

De modo que ahora, 23 meses después de haberse retirado, “Money” –como le llaman por su capacidad para generar fortunas; y a la vez hacer ostentación de ellas- vuelve para arriesgar todo: como la pelea es con reglas de boxeo, se contabiliza como tal, de manera que si gana McGregor o hay empate, su rival dejará de compartir el histórico registro con Marciano, mientras que si vence al irlandés, lo sobrepasa.

Quizá, incluso, ese haya sido el motivo por el cual Mayweather, quien luego de su retiro aseguró que jamás volvería a calzarse los guantes, vuelve al ring: más allá de perpetuarse por el reconocimiento a su estilo fino, técnico, vistoso, caracterizado por la elegancia de los movimientos defensivos más que por la fuerza de los golpes propinados al adversario, convertirse en un boxeador único e incomparable.

Obvio, ante la imponencia de un evento donde Robert Byrd –ex policía de la Patrulla de Caminos de California que ha sido juez en más de 100 peleas por títulos mundiales- cobrará 25.000 por su tarea como árbitro, no parece que esa haya sido la única razón por la que Mayweather, favorito 8-1 en las apuestas, haya borrado con el codo lo escrito con la mano.

Así es, según gente de su entorno, “Money” gasta unos 75.000.000 de dólares al año, por lo que debería volver a facturar para no descapitalizarse; y, con 29 años, 11 menos que Mayweather, una marca de 21 triunfos, 18 de ellos por KO, más tres derrotas, dos títulos de campeón mundial de peso pluma y ligero en UFC, y un estilo tan agresivo como extravagante y mediático, Conor McGregor le debe haber parecido la herramienta más propicia para lograrlo.

La prueba está: como no da puntada sin hilo, Mayweather ya anunció que festejará el triunfo en “Sam´s Hofbrau”, el “streap club” que compró hace poco en Las Vegas, con la clara intención de promocionarlo; aunque aclaró: “Invertí en este negocio porque senos, vaginas, música y alcohol jamás pasan de moda; tengo un local de este tipo, pero no quiere decir que yo concurra, no piso uno desde hace 20 años”.

La pelea comenzará a las 00:30 del domingo en Uruguay, donde sólo podrán verla los abonados a Fox Premium.