Tres hinchas de Aguada y tres de Hebraica palpitan la gran final

Por: Leonel García

Deportes

2/06/2017 14:57

Tres hinchas de Aguada y tres de Hebraica palpitan la gran final

VERA+

La expectativa de Orlando Petinatti y Nicolás Arnicho, de Alfredo Etchandy y Sebastián Giovanelli, y de Verónica Chevailer y Diego Lev.

Un Palacio Peñarol con entradas agotadas alberga este viernes desde las 21.15 a la séptima y definitiva final entre Hebraica Macabi y Aguada por la Liga Uruguaya de Básquetbol. Esta noche habrá un campeón. Los macabeos ganaban la serie 3-1 y los aguateros, casi desahuciados lograron forzar un último encuentro. Todo el mundo está en vilo. Los hinchas lo saben y lo palpitan. Y algunos de ellos, tres conocidos por cada bando, hacen la previa junto para ECOS.

HEBRAICA 1-0, Petinatti

Hace 40 años, el licenciado Orlando Petinatti, todavía conocido como Freddy Nieuchowicz, estaba en el Palacio Peñarol, en la tribuna de la calle Galicia, mirando, justamente, la final Hebraica-Aguada del Torneo Federal 1977.

“Esa fue una final increíble, que Hebraica ganó 80-75. Fue la final que me enamoró del básquetbol. ¡Y eso que nos habían suspendido al ‘Chumbo’ Arrestia!”, recuerda el comunicador. “En estas finales me encontré con varios de los campeones de ese año. En casa atesoraba un cassette de audio de ese partido, lo pasé a CD, y le entregué una copia a varios”.

Esta noche, Petinatti va a estar en el Palacio Peñarol. Fue a los últimos cuatro partidos, dos victorias de Hebraica y dos de Aguada. “Cábalas no tengo, ¡pero no llevo nada de lo que me puse en los últimos dos juegos!”.

AGUADA 1-1, Arnicho

Ni el fútbol ni la Celeste desvelan al músico Nicolás Arnicho, uno de los mejores percusionistas del país. Aguada sí. Aun así seguirá al firme en su postura de este año: no verlo en la cancha.

“¡Si fuera me sentiría un traidor! Pero Aguada es el único cuadro que me genera pasión, me puede, es la historia de mi familia”. Su cábala, luego de terminar sus tareas a eso de las 22 horas, será ir a ver el partido por televisión a la casa de su padre. Quiere llegar a ver los últimos dos cuartos, tal como pasó en los anteriores dos partidos, en el que los rojiverdes igualaron una serie que tenían muy complicada.

“Esta remontada habla mucho de lo que es Aguada. Si hoy perdemos, igual nos iremos ovacionados por su hinchada. Pero si pierde Hebraica, con el plantel que tiene, va a ser un fracaso increíble, ¡se van a tener que ir en avión!”.

HEBRAICA 2-1, Lev

En algún momento, ir a ver a Hebraica Macabi era “una buena salida entresemana” para Diego Lev, hoy director de Notable Publicidad, y sus amigos. Eran los tiempos de ir a canchas como las de Platense y ver astros como Diego Wailer, Carlos Peinado y el “Peje” Larrosa. Luego fue deleitarse con Marcelo Capalbo y Nicolás Mazzarino.

Hoy, en días como este, la cita de honor es con su padre, al que el publicista califica como “el verdadero” hincha.

“Voy sin cábalas pero con la tranquilidad del caso. El básquetbol para mí es un deporte apasionante y deberíamos cuidarlo. No quisiera que pasara como en el fútbol. Todavía se puede ir. Yo, si pierdo, no voy a tener ningún problema en saludar a mis amigos aguateros”.

HEBRAICA 3-1, Giovanelli

Es difícil que los periodistas deportivos admitan de qué cuadros son hinchas en el fútbol, mucho menos que reconozcan su simpatía por Nacional o Peñarol. En el básquetbol no pasa eso. Sebastián Giovanelli no disimula su preferencia por Hebraica. Paradoja vital de esta semana: su hijo es hincha de Aguada.

“No tengo cábalas. Hoy todavía no sé si voy. Lo curioso es que los últimos dos partidos los vi desde la tribuna de Aguada, ¡porque mi hijo de ocho años es de Aguada! Cuando uno tiene un hijo las prioridades cambian”, dice convencido.

En su casa, de joven, no había nadie muy fanático del básquetbol, pero aquel equipazo de Hebraica de principios de los ’90, el de Capalbo, Moglia y Szczygielski, cautivaba a cualquiera. “Los vi jugar y me quedé como loco. Desde ese momento me hice hincha”.

AGUADA 3-2, Chevalier

Verónica Chevalier, una de las voces más conocidas del país, escuchada en Canal 10, radio Disney (y Sarandí hasta hace muy poco), trabaja hasta tarde y no va a poder ir al Palacio Peñarol este viernes. “Y como no fui a los últimos partidos de la liga me parecía injusto sacarle el lugar a alguien más fiel”, reconoce.

La bandera de Aguada que este viernes se vio en “Arriba gente”, de Canal 10, era de ella. Es la misma que esta jornada lleva a todas partes en su mochila, junto con la camiseta.

“¡Levantar el 3-1 fue infartante! Para repetir, hoy lo voy a ver en familia, con una bandera grande desplegada en torno a la televisión, en casa”. Su casa, por supuesto, está en la Aguada.

AGUADA 3-3, Etchandy

Para Alfredo Etchandy, abogado, periodista y también subsecretario nacional de Deporte, una final se vive “con ese ruidito y esa cosa en el cuerpo” que aumenta cuando llega la hora. No se conforma con la gran remontada. “Levantar el 3-1 fue extraordinario, pero de todos modos queda la final. Si no se gana es como nadar, nadar y morir en la orilla. Pero fue casi milagroso ante un gran equipo que en lo previo era el favorito”.

Etchandy fue jugador de Aguada, en juveniles y la reserva, donde incluso fue capitán. Fue director técnico de menores. Fue dirigente, delegado ante la Federación Uruguaya de Básquetbol (FUBB) e incluso fue vicepresidente. Al hijo de su amigo y colega Jorge da Silveira, también llamado Jorge, logró hacerlo hincha de Aguada; y eso que el Toto es de Sporting.

“Aguada siempre ha estado presente en mi vida. Me acuerdo haberlo visto campeón en 1974 y 1976, con Viola, Viñoly, Santelli, Garretano, de muchos de ellos fui amigo”. Su relación con el club viene desde la cuna: su padre fue dirigente y su madre iba a los partidos envuelta en una bandera verde y roja.