Fénix y Peñarol, historias secretas lejos de Capurro

Por: Jorge Savia

Deportes

11/03/2017 08:43

Fénix y Peñarol, historias secretas lejos de Capurro

AUF

El encuentro de este sábado tiene varios partidos incluidos, desde la elección de la cancha hasta el corazón partido del Lolo.

Fénix enfrenta este sábado a las 16.30 a Peñarol por la sexta fecha del Campeonato Uruguayo en Jardines del Hipódromo, el estadio de Danubio. Eso es lejos de su cancha y de su zona de influencia, Capurro, en la que reside la mayor parte de su hinchada.

La fijación del escenario donde se disputa el partido no deja de ser singular, aunque por razones de seguridad Fénix no tiene su cancha, el Parque Capurro, habilitada para recibir a Peñarol y Nacional en el Parque Capurro. Además, el Estadio Centenario no se encuentra operativo pues allí se están instalando las cámaras de identificación facial en las puertas de ingreso a todas las tribunas.

Descartada esa última opción, la que prefería la dirigencia del rival de los aurinegros por un aspecto de orden económico, lo más lógico desde el punto de vista geográfico hubiera sido que el cotejo se llevara a cabo cerca de Capurro: el Parque Viera, la cancha de Wanderers en el Prado. Ahí, el sábado 25 de febrero, Peñarol venció al local con un gran marco de público.

Sin embargo, los dirigentes de Fénix optaron por el más lejano Jardines del Hipódromo, por una razón “futbolera”, más que por el hecho que el estadio de Danubio tenga capacidad para 14.400 personas, mientras que el de Wanderers puede albergar a 7.400 espectadores.

Ocurre quienes comandan los destinos del club de Capurro suelen apelar a un procedimiento: consultar y escuchar a sus jugadores. En esta oportunidad, desde el seno del plantel albivioleta, hubo voces que indicaron: “Nosotros sabemos bien que últimamente, la cancha de Danubio es la que Peñarol más sufre”.

Por eso, pues, Fénix y Peñarol se enfrentan en Jardines del Hipódromo, donde Fabián Estoyanoff, ex jugador e hincha aurinegro, y actual futbolista del equipo de Capurro donde se formó y actuó durante varios años, se juega un partido aparte.

A los 34 años, el “Lolo” sigue soñando con volver algún día a jugar Peñarol y, como no tiene tanto tiempo por delante en el marco de su ya dilatada trayectoria, les comentó a los dirigentes de Fénix: “El sábado quiero jugar el mejor partido de mi vida”. Sabe que si se destaca, capaz que quienes dirigen a Peñarol le dan la última oportunidad de vestir la camiseta de sus amores.

Una historia, pues, dentro de otra, secretas las dos: la del motivo por el cual Fénix y Peñarol juegan lejos de Capurro y qué siente Estoyanoff, nacido futbolísticamente en el primero y ex jugador e hincha rabioso del segundo, donde actuó en cinco temporadas, salió campeón uruguayo en una (2012/2013), y participó en 80 partidos en los que convirtió 23 goles.

Tráiganlo

La consulta por parte de los dirigentes de Fénix a sus futbolistas es frecuente, casi una costumbre. Por ejemplo, cuando los de Capurro enfrentaron a Rampla Jrs. por el Uruguayo Especial, Rosario Martínez –entonces técnico albivioleta- mandó a los suyos que marcaran con rigor, físico y espiritual, al suizo Kevin Gissi, potente delantero de 1,84 de estatura.

Finalizado el campeonato, y después que Lucas Cavallini se fuera a Peñarol, los directivos hablaron con los jugadores para que les dieran una opinión sobre quién podía recaer la contratación de otro grandote.

Entonces, Ignacio Pallas dijo: “Contra Rampla a Gissi le entramos muy fuerte y lo conversamos todo el partido, y aguantó callado la boca. Tráiganlo”. El suizo lleva jugados de titular cuatro de los cinco encuentros que disputó Fénix y anotó cuatro goles.