Falleció Néstor Gonçalvez, capitán de capitanes del mejor Peñarol

Por: Leonel García

Deportes

29/12/2016 13:49

Falleció Néstor Gonçalvez, capitán de capitanes del mejor Peñarol

"Se fue un símbolo del más grande Peñarol de la historia", le dijo a ECOS el presidente del club, Juan Pedro Damiani.

A los 80 años de edad, falleció este jueves al mediodía Néstor "Tito" Gonçalvez, ex capitán de Peñarol durante la década de 1960, la mejor época del club.

"Se fue un símbolo del más grande Peñarol de la historia. El capitán de capitanes", dijo a ECOS el presidente de la institución Juan Pedro Damiani, que no ocultaba su emoción.

El histórico volante central aurinegro, técnico y temperamental, con una voz de mando que alentaba a propios e intimidaba a extraños, llevaba semanas internado en La Española por complicaciones renales y hepáticas.

Según dijo Damiani a ECOS, quien para muchos es la mayor gloria futbolística de Peñarol será velado esta tarde en el estadio Campeón del Siglo y luego enterrado en el cementerio de Los Fresnos.

El velatorio será de 17 a 23 horas en el hall del estadio de Peñarol.

En los años '60, Peñarol era uno de los equipos más poderosos de América así como el Real Madrid lo era de Europa. Ambos se enfrentaron en dos finales intercontinentales, en 1960 y 1966, ganando cada uno en una ocasión. Tito jugó en ambas oportunidades. El Madrid, siempre una potencia, lo tentó para quedarse en sus filas. Gonçalvez quiso quedarse en el único club que defendió profesionalmente a lo largo de 14 temporadas, no había quién lo sacara de Peñarol.

"Qué distintas épocas y qué distintas personas", reflexionó Damiani sobre ese hecho. "Con él se va un mundo, uno distinto, uno mejor".

En su carrera de futbolista, desarrollada entre 1957 y 1970, Gonçalvez solo defendió Peñarol. Con los colores amarillo y negro ganó nueve campeonatos uruguayos (1958, 1959, 1960, 1961, 1962, 1964, 1965, 1967 y 1968), tres copas libertadores (1960, 1961 y 1966, además de jugar las finales de 1962, 1965 y 1970), dos intercontinentales (1961 y 1966, además de la final de 1960) y una supercopa de campeones intercontinentales (1969).

Épico



“¿Qué sentí cuando llegué a Peñarol? Miedo, terrible miedo. Era un canarito y me encontraba con (Oscar Omar) Míguez. Miedo tenía, ¡horrible miedo!”.

Eso le confesó el Tito a Luciano Álvarez, comunicador, ex directivo de Peñarol y autor del libro "Historia de Peñarol". Ese miedo no se transparentaba en la cancha. Con el 5 en la espalda, continuador de una saga de grandes jugadores carboneros en esa posición, su personalidad ganadora adquiría estaturas épicas.

Gonçalvez, nacido en lo que entonces era Cabellos y hoy es Baltasar Brum, en Artigas, el 27 de abril de 1936, había llegado al que sería el club de toda su vida en 1957 y se encontraba con glorias de Maracaná.

Antes del fútbol profesional jugaba en Universitario de Salto. De ahí se fue directo a la selección uruguaya que jugó el torneo Sudamericano de 1957 en Perú. Con la Celeste en el pecho también disputó el torneo continental de 1959 en Argentina y los mundiales de Chile 1962 e Inglaterra 1966. Pero pese a que debutó en el equipo nacional antes que en Peñarol, su historia quedó íntimamente ligada a los aurinegros, a quienes defendió en 574 partidos.

Peñarol fue su vida hasta el final. En los últimos años trabajaba con intendente de Las Acacias.

Desde el mediocampo, Tito transmitía fútbol y temperamento. Luciano Álvarez destacó como principal virtud suya la capacidad de transmitir con una indicación a sus compañeros "la aspereza de una orden y el afecto del 'Peñarol somos todos'", con la misma voz de caudillo y compañero.

"Era un gigante en la mitad de la cancha, tenía una personalidad realmente exuberante. Todos los números cinco que tuvo Peñarol en su historia tienen un poco del otro. El Tito tenía cosas de Obdulio Varela, de Lorenzo Fernández, de Álvaro Gestido. Te generaba confianza. Del Peñarol de 1966 recordás a los delanteros: Abbadie, Rocha, Spencer, Cortés, Joya. ¡Y la magia que tenía el Tito que él era el capitán! ¡El dueño del cuadro!", añadió el historiador.

Para muchos, el de 1966 fue el mejor Peñarol de la historia. En ese año, derrotó en las finales de la Copa Libertadores a River Plate argentino por 4-2 en Chile, luego de remontar un 0-2 adverso. Meses después, le ganó la final por el título del mundo al Real Madrid, en dos partidos en Uruguay y España, ambos por dos a cero.

Tito fue el capitán en ambas conquistas históricas.

El 28 de noviembre de 1970, en un partido ante Cerro donde aún no había terminado el primer tiempo, por los altavoces del Centenario se escuchó lo siguiente: "Cambio en el Club Atlético Peñarol. Se retira Néstor Gonçalvez, ingresa Edison Amoroso". Tenía 34 años. Fue su último partido en Peñarol.

"Yo estaba esa noche en el Estadio. Fue un golpe a mi juventud. No me imaginaba a Peñarol sin el Tito, sin su presencia en la mitad de la cancha. Por suerte se lo pude decir", concluyó el autor de "Historia de Peñarol".