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Ni injusto ni revanchista

Publicado: 15/05/2018 19:19

Opina Alejandro Sánchez*

En el día de hoy se discute en la Cámara de Representantes el proyecto de ley que establece la creación de un tributo a las jubilaciones y pensiones más altas de las Fuerzas Armadas. Vale decir que los militares, por desempeñar tareas especiales, merecen un régimen especial en su retiro, pero conservar los excesivos privilegios de los rangos más altos le cuesta mucho dinero al país. El déficit de la Caja Militar representa un 1% del PBI, bastante más que el presupuesto del MIDES.

El Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas, llamado vulgarmente “Caja Militar”, es una unidad ejecutora del Ministerio de Defensa Nacional. Desde hace años este servicio viene generando un déficit cada vez mayor, debido a que lo recaudado a partir de los aportes de los activos no logra cubrir las necesidades de las prestaciones que brinda. El déficit de la Caja Militar responde a la relación activo-pasivo. El descenso del número de efectivos hace que cada vez haya menos activos y más pasivos, dado que las edades de retiro son tempranas. A su vez, la forma de cálculo del haber básico de retiro es extremadamente bonificado. Esto tiene que ver con la modalidad del retiro: por ejemplo, cada militar se retira cobrando el 100% del grado inmediato superior. Por tanto, aunque suene incongruente es así: cada efectivo cuando se retira pasa a percibir mayores ingresos que cuando estaba en actividad.

Esta situación ha llevado a que el Estado, Rentas Generales (RRGG) haya realizado una transferencia de 484 millones de USD en el año 2016. En el año 2017 la cifra ascendió los 550 millones de USD, representando aproximadamente el 1% del PBI. El monto destinado a cubrir el déficit es muy importante: supera la suma de los presupuestos destinados al MIDES, INAU y otros programas de protección social. Por tanto, cuando se habla de reducir el costo del Estado, necesariamente, debemos tener en cuenta este gasto. Porque se cultiva la creencia de que el Estado destina demasiado dinero en políticas sociales cuando sabemos que no es cierto.

Vale decir, que los militares, por desempeñar tareas especiales, merecen un régimen particular en su retiro. Porque tienen una actividad diferente en relación al resto de los trabajadores. Por ejemplo: ellos no tienen determinados beneficios como son el cobro de horas extras y la nocturnidad. Pero dicha cualidad no puede sustentar los excesivos privilegios que posee el sector, en particular los oficiales, porque los soldados son quienes menos generan déficit por sus bajas jubilaciones. Ya que el 70% del gasto de la Caja Militar se destina a las jubilaciones de los altos oficiales.

A su vez, las proyecciones indican que el déficit va a aumentar. Para enfrentar esta situación, el Poder Ejecutivo envió dos proyectos de ley. Uno que tiene media sanción en el Senado, el que está hoy en discusión, que establece un tributo, de 18 meses de duración, a las jubilaciones militares más altas. Y el segundo, que plantea una reforma integral a la Caja Militar.
Los beneficiarios de la Caja Militar son 49500 personas de las cuales solo 9200 van tener que pagar este tributo en los porcentajes de las escalas mencionadas

Para descomprimir las transferencias por parte del Estado hacia el Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas, que implican el 85% del presupuesto de la Caja Militar, se presentó el proyecto de “Creación de una prestación pecuniaria coactiva de asistencia al Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas”. El mismo crea un tributo afecta solamente a aquellos cuya jubilación supere los 57 mil pesos, 15 BPC, quienes perciban menos de este monto, no pagarán. Quienes perciban más de estos 57 mil pesos, aportarán un 2% de su jubilación. En el caso de percibir entre 96 mil y 115 mil pesos (de 25 a 30 BPC) tributarán un 16%; aquellos que perciban entre 115 mil hasta 153 mil (de 30 a 40 BPC) tributarán un 18%; quienes perciban más de 153 mil pesos (40 BPC) un 20%. Este tributo que estará operativo 18 meses, busca recaudar 75 millones de USD anuales.

Este proyecto tiene dos objetivos claros: busca no afectar a las jubilaciones menores y reducir las transferencias por parte del Estado. Los beneficiarios de la Caja Militar son 49.500 personas de las cuales solo 9200 van tener que pagar este tributo en los porcentajes de las escalas mencionadas. Porque se empieza a pagar a partir de los 57 mil pesos y la mayor carga tributaria se concentra a partir de las jubilaciones de los 90 mil pesos. Esto implica que el 80% de los beneficiarios de la Caja Militar no tenga que pagar este tipo de tributo, es decir, 40300 personas no pagarán. En momentos que se necesitan recursos para invertir en otras áreas de manera urgente no podemos destinar los recursos de todos los ciudadanos en las jubilaciones militares más altas. Es injusto.

Si comparamos el sistema de jubilación que tenemos el resto de los trabajadores, podemos ver que el haber de retiro no es del 100% del salario, las edades de retiro son más avanzadas y tenemos un tope jubilatorio que, por supuesto, no se compara con el de la Caja militar, porque no lo tiene. Pero además el BPS se financia en un 70% con los aportes patronales y los aportes de los trabajadores. En el caso del presupuesto de la Caja Militar se financia con las contribuciones de los activos en un 15%, lo que genera un déficit crónico que es necesario resolver y nada tiene que ver con cuestiones relativas al pasado reciente y la visión sobre los militares. Si no tiene que ver con una sangría que hay que subsanar.

Se ha argumentado que es un tributo injusto porque estaría gravando solo a los militares, y algunos dicen que es por revanchismo. Se ha reformado la Caja Profesional, la Caja Policial y la Caja Bancaria: eran deficitarias y por eso fue necesario resolver su situación, implementando una reforma en cada una de ellas. Ahora es tiempo de la Caja Militar.

Si comparamos los aportes anuales del Estado uruguayo con relación a los diferentes jubilados, vemos que en un afiliado de la Caja Militar se destinan 8100 USD, en el caso de los jubilados policiales se este monto representa los 3500 USD, en el caso de los jubilados por el BPS (que además tiene otras prestaciones como el seguro de enfermedad, el seguro de desempleo, etc) se destinan 1600 USD y por cada jubilado bancario 700 USD. Los números hablan por sí solos.

Otro de los argumentos que utilizan quienes están en contra de este tributo, es su inconstitucional. Esta es una gran falacia. Argumentan que es doble tributación, pero el proyecto crea un tributo, no un impuesto, porque su destino no es la DGI ni RRGG, va directamente a la afectación de la misma caja. Por tanto se le está pidiendo un esfuerzo a ese 20% de altísimas jubilaciones militares, que gozan de enormes privilegios, que puedan aportar recursos para solventar el déficit.

La reforma de la Caja Bancaria estableció un tributo semejante pero aun más gravoso porque se estableció de manera permanente y para aquellas jubilaciones que superen los 25 mil pesos. En este sentido ambos proyectos son similares, persiguen los mismos objetivos: mitigar el déficit. Luego de aprobada la reforma de la Caja Bancaria se presentaron acciones de inconstitucionalidad contra el tributo mencionado. La Suprema Corte de Justicia, el único órgano exclusivo y excluyente para definir cuando una ley es constitucional o no, ha fallado reiteradas veces y con diferentes integraciones, declarando el tributo como constitucional. Entonces quienes utilizan el artículo 8 de la Constitución de la República, apelando al principio de igualdad: ¿por qué consideran que un tributo es inconstitucional para los militares cuando el mismo ya fue declarado constitucional para los bancarios?

El déficit del Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas es insostenible para el país. No es revancha. Los recursos del Estado son finitos y los fondos destinados a este fin podríamos utilizarlos en otras políticas que ayuden a mitigar las situaciones de pobreza, exclusión y vulneración que aún existen en Uruguay.

*Alejandro "Pacha" Sánchez, militante político y social, Diputado frenteamplista por el Espacio 609. Ex Presidente de la Cámara de Representantes. Padre de Maite y Emma. Compañero de Flavia.

-Proyecto de ley: FUERZAS ARMADAS. RETIROS Y PENSIONES. SERVICIOS. PRESTACIÓN PECUNIARIA. CREACIÓN.

-Sentencia Suprema Corte de Justicia sobre IASS y tributo de la Caja Bancaria