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María, estamos contigo y con tu hija

Publicado: 7/03/2018 08:14

Opina Mag. Andrea Tuana*

Otra vez la angustia, el nudo en el estómago, la ansiedad que cala cada parte del cuerpo, las noches sin dormir y el miedo que hiela la sangre.

Es que el jueves 8 de marzo, Día internacional de lucha por los Derechos de las Mujeres, también es el día que María debe comparecer ante la Suprema Corte de Justicia, para continuar la lucha a “brazo partido”, por mantener a su pequeña niña a salvo en Uruguay.

Hace casi dos años, la vida de María pegó un vuelco inimaginado. Volviendo de España, su hija de 4 años, le manifestó, que su padre (español) abusaba sexualmente de ella. El mundo de María se dio vuelta en ese instante y lo que parecía un viaje de paseo a Uruguay, de reencuentro anhelado con su familia, se transformó en una búsqueda desesperada por proteger a su pequeña hija y de evitar por todos los medios que su padre volviera a tener acceso a ella.
María, la niña y el padre, vivían juntos en España, hasta que la pareja decide separarse y de común acuerdo resuelven que María y la niña viajen a Uruguay a visitar a la familia. Ya en viaje, en el avión, la niña comienza a manifestar las primeras señales de que algo malo estaba sucediendo con su padre. Luego, todo se fue desencadenando y la niña confirma lo que ninguna madre quiere escuchar; su padre abusaba sexualmente de ella.

Para María, el mundo se derrumbó.

Saber que tu pequeña niña, fue abusada sexualmente por su papá, es durísimo, pero pensar, que le pueda volver a poner una mano encima, es enloquecedor. Y María luchó con todas sus fuerzas, para evitar que este hombre le vuelva a poner una mano encima a su hija.

Fueron tiempos duros, tiempos de mucho miedo y desazón y también de mucha fortaleza interior, para enfrentar lo que la niña iba relatando, cada día, en cada sesión, más detalles, más dolor.

Fueron tiempos de pericias, de audiencias, de amenazas proferidas por el padre de la niña, tiempos de custodia policial, pero sobretodo, tiempo de incertidumbre y terror, de solo pensar, en tener que volver con su pequeña hija a España.

“Dios apreta pero no ahorca”, reza el dicho popular y a dos días de tener que subirse al avión, para cumplir con el mandato judicial, que decidió restituir a la niña a España, la Suprema Corte de Justicia, resolvió suspender el viaje y revisar las actuaciones judiciales que se habían realizado hasta ese momento, aplazando la decisión de la restitución de la niña.

Es importante recordar que las pericias realizadas por las técnicas del Poder Judicial, constataron la grave violencia a la que la niña y su madre eran sometidas por parte del padre y recomendaron que la niña no sea restituida a España. Y si bien el abuso sexual no pudo ser constatado ni descartado, en una de las pericias se plantea que existe una alta probabilidad de que la niña haya sido víctima de abuso sexual por parte de su padre.

Es sabido que existe una Convención Internacional sobre restitución de menores (Convención de La Haya) y que dicha Convención es extremadamente rigurosa y estricta en el planteo de que los niños deben ser restituidos a su país de origen prontamente y en forma expeditiva. Pero esta Convención prevé excepciones y permite que la restitución no se realice en caso de que el niño o niña corra riesgos.

En su artículo 13, la Convención dice: “la solicitud podrá ser rechazada, si –entre otras hipótesis- se demuestra que existe un grave riesgo de que la restitución del menor lo exponga a un peligro físico o psíquico, o de cualquier otra manera ponga al menor en una situación intolerable.”(Art. 13 inciso primero literal B de la Convención del 80).

En diciembre de 2017, se aprobó en nuestro país, la ley 19580, Ley de Violencia hacia las Mujeres basada en Género, donde se incorpora un artículo sobre el tema restitución. En ese artículo, se plantea que la violencia basada en género constituye un grave riesgo.

El artículo 44 de la Ley 19580 expresa:"Siempre que se acredite que exista o haya existido violencia basada en género del demandante contra los hijos cuya restitución se solicita, o contra la persona a cuyo cargo se encuentren, se considera configurado el grave riesgo a que hace referencia el inciso anterior".

Frente a esto, lo primero que pienso es, “que mala suerte tienen María y su hija”, porque si la Ley 19580, hubieses sido votada unos meses antes, no estaríamos en este escenario, de incertidumbre y riesgo de que la niña sea restituida a España. Porque en este caso, las peritos forenses, acreditaron la violencia del demandante contra la niña y su madre, por lo cual, ya estaban las condiciones establecidas para rechazar la solicitud de restitución.

Hoy, la suerte de María y su pequeña hija, está en manos de la Suprema Corte de Justicia, el caso se está revisando y la decisión se está gestando.

María, este 8 de marzo estamos contigo y con tu hija, te acompañamos y deseamos que nuestro país las siga protegiendo.

Este 8 de marzo, estaremos marchando por todas las Marías y sus hijas e hijos, para que ningún niño, niña o adolescente, sea restituido, si ha sufrido violencia de por parte del progenitor demandante.

*Andrea Tuana es licenciada en Trabajo Social y magister en Políticas Públicas de Igualdad, directora de la ONG El Paso, e integrante de la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual.