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opinion

2/11/2017 08:34

Renta Básica Universal. Aportes al debate

Por: Alejandro Sánchez

Opina Alejandro Sánchez*

Renta Básica Universal. Aportes al debate

OPP

Publicado: 2/11/2017 08:34

Plantear la discusión sobre la aplicación de una Renta Básica Universal responde a la urgente necesidad de trazar nuevas estrategias para combatir la pobreza.

En el siglo pasado se protagonizaron una serie de luchas sociales y políticas que consagraron los Derechos Humanos. Se peleó por la igualdad de las personas y me atrevo a decir que una de las victorias más importante fue la abolición de la esclavitud. Por tanto, ¿es muy alocado pensar que en este siglo deberíamos plantearnos el desafío de abolir la pobreza?

Históricamente la humanidad tuvo enormes dificultades para alimentarse y generar condiciones de vida mínimas para todos. Hoy la capacidad científica y tecnológica nos permite producir provisiones para alimentar a toda la población. Sin embargo, el 11% de la población mundial padece hambre. Esto significa que 815 millones de personas no han tenido acceso a una alimentación adecuada en 2016, unos 38 millones más que el año anterior. (i)

Para terminar con el hambre en el mundo basta con tener la voluntad política y fuerzas sociales dispuestas a pelear contra la distribución de la riqueza. El informe, Una economía para el 99%, da cuenta que sólo ocho hombres poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, 3.600 millones de personas.(ii) Esta brutal concentración nos exige respuestas concretas y urgentes.

Nuestro país se encuentra en el continente más desigual del mundo. Pese a ello, Uruguay ha mejorado la distribución de ingreso -medida a través del Índice de Gini, que varía entre 0 y 1 según el grado de desigualdad- situándose en el valor 0,383. Vale recordar que diez años atrás el valor era 0,455, indicando un mayor grado de desigualdad. (iii)

De todas maneras, la mitad de la población de Uruguay no posee riqueza. El 10% más rico acumula el 62% de la riqueza neta total, el 1% concentra el 26%, y el 0,1% acumula 14%. Esto significa que aproximadamente 25.000 personas poseen más de un cuarto de la riqueza neta total, y que 2.500 personas poseen casi 14%. (iv)

Esta desigualdad estructura la sociedad, de forma que este escaso porcentaje de uruguayos concentra la riqueza mientras la gran mayoría vive de vender su fuerza productiva y otro porcentaje ni siquiera accede al mercado laboral formalizado. Existe una ingeniería jurídica, política y cultural que transforma la desigualdad en “natural”. Asumimos como inmutable el hecho que algunos vivan en la opulencia y tengan mucho dinero mientras que una parte de la población no llega a hacer uso de sus derechos porque sus salarios son bajos o porque vive en la pobreza o en la extrema pobreza.

Se hace necesario debatir con profundidad y seriedad este tema. Porque muchas veces terminamos naturalizando la concentración, sin cuestionarla. ¿Quién, honestamente, puede pensar que se sale de la pobreza solamente con el esfuerzo del trabajo?, ¿quién puede afirmar que las mejoras en las condiciones de vida dependen solamente de la voluntad de las personas?, ¿quién puede pensar que las personas millonarias gozan de esa condición producto de su esfuerzo personal?

Una renta básica es una propuesta que busca generar condiciones de vida digna para la gran mayoría de la sociedad. Pero pensar en la viabilidad de un instrumento de esta naturaleza demanda dejar de lado varios preconceptos. Cuando se plantea su implementación, surge de inmediato una crítica: ¿por qué proporcionar dinero a cambio de nada? Aunque esta interrogante se aplica solamente para los pobres, no para los ricos. Dado que no cuestionamos que unos pocos hayan nacido en un hogar rico y ganen dinero sin trabajar o al contrario ganen dinero haciendo que otras personas trabajen para ellos.

Frente a esta crítica, cabe decir que el valor de dicha renta sería mínimo pero a través de ella se busca garantizar que ningún ciudadano pase hambre. Porque para poder satisfacer otras necesidades vamos a tener que conseguir ingresos por la vía del trabajo. Una renta básica de ninguna manera va a propiciar que la gente no trabaje. Todo lo contrario. Lo que sí permitiría es que los trabajadores no se vean obligados a aceptar cualquier empleo con sueldos miserables, a cambio de no morirse de hambre. Simplemente, aumentaría su capacidad de negociación.

Para desmitificar la idea de que quienes reciben transferencias monetarias no trabajan, es preciso conocer los datos del MIDES acerca del porcentaje que dichas transferencias representan en el ingreso de las familias beneficiarias. En el caso de los hogares del primer decil, el monto representa el 10% del total del ingreso del hogar mientras que en el segundo decil no alcanza al 5%.

Por otra parte, la incorporación de la tecnología al mercado laboral, la robótica y la automatización siguen restando puestos de trabajo. Esta situación requiere aumentar los niveles de formación de los trabajadores porque para acceder a los “nuevos” empleos se necesitarán nuevos saberes. Una renta básica permitiría que muchos jóvenes que hoy trabajan y estudian puedan dedicarse enteramente a su capacitación para poder estar a la altura de la futura demanda laboral.

A su vez, dado que la productividad aumentará, fruto de la incorporación de la tecnología y la innovación, podríamos proponer que ese aumento no sea apropiado solamente por el capital sino que sea redistribuido socialmente a través de una renta básica que garantice que dicho aumento sea repartido de manera equitativa en nuestra sociedad. Porque los avances científicos y tecnológicos son producto del avance social, del conocimiento de la humanidad y no debería ser como en la actualidad, que los que más tienen acumulan más recursos.

Éstas son algunas de las líneas por donde podemos comenzar a debatir acerca de cómo construir un futuro que pueda garantizarle a cada niño o niña que nazca en nuestro país, las condiciones mínimas para vivir. Sin duda es el desafío a resolver, como sociedad del SXXI.

*Alejandro "Pacha" Sánchez, militante político y social, Diputado frenteamplista por el Espacio 609. Ex Presidente de la Cámara de Representantes. Padre de Maite y Emma. Compañero de Flavia.

i. El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2017- Último informe FAO.
ii. Una economía para el 99 %; Informe OXFAM Internacional, Deborah Hardoon.16 enero 2017.
iii.Informe Económico Financiero - Exposición de Motivos. Rendición de Cuentas 2016. MEF 2017.
iv. Distribución de la riqueza en Uruguay. Mauricio De Rosa. Trabajo monografico para la obtención del título Magíster de Economía.