"Un Uruguay más competitivo sería socialmente más consistente"

Hablemos de Politica

26/11/2017 12:16

"Un Uruguay más competitivo sería socialmente más consistente"

Radio Carve

Nicolás Lussich

El periodista Nicolás Lussich considera que no poner al país en una posición de competitividad internacional ha sido el fracaso del gobierno

Nicolás Lussich, periodista y uno de los conductores de “Inicio de Jornada” de radio Carve, sostiene que la oposición puede ser una alternativa de gobierno.
El también ingeniero agrónomo apunta que la mejor presidencia fue la segunda de Julio María Sanguinetti, pero también destacó la primera de Tabaré Vázquez.

–¿Cuál es el principal problema que Uruguay tiene hoy?

–Dentro de los temas que recurrentemente se comentan con acierto como la educación, la seguridad, la economía, yo destacaría la falta de seguridad porque condiciona mucho la vida de la gente. Hasta en cierto plano no nos damos cuenta cuánto nos perjudica y nos aleja unos de otros. La situación de inseguridad dista mucho de lo que siempre fue Uruguay y lo que pretende ser en el futuro.

–¿Cuál ha sido hasta el momento el mayor acierto del presidente Tabaré Vázquez?

–De esta última administración sin duda es el acuerdo con UPM.

–¿Y el mayor error?

–Cierto fracaso político en no ir más a fondo en poner a Uruguay en una situación de competitividad económica. No me refiero a una postura agresiva y conducente a una obsesión por bajar costos, sino que ajustar aspectos de la inserción internacional e incluso mejorar los temas sociales. Un Uruguay más competitivo sería socialmente más consistente e integrado.

–¿Qué medida le gustaría que tomara el gobierno?

–Una reforma a fondo de la seguridad social.

–¿Cuál fue la última noticia de la política nacional que le dio alegría?

–Me cuesta dar una respuesta clara porque la agenda política se ha trancado. Considero una buena noticia el reconocimiento de injusticias y el acuerdo de los distintos partidos para afrontar la falta de equidad entre algunos sectores sociales que han sido excluidos, perjudicados y discriminados. Hay muchos compatriotas, como las personas trans y las parejas homosexuales, que hoy están mejor que antes y eso es una buena noticia.

–¿Cuál fue la última noticia de la política nacional que lo hizo enojar?

–No sé si enojar, pero a veces es frustrante el tratamiento de los temas de la inserción internacional del país. Uruguay tiene todo para ser un país bastante más integrado al mundo con un ida y vuelta que es parte de su historia. Por ejemplo, está planteado en el acuerdo con Chile adherirse al acuerdo global de patentes y propiedad intelectual, eso sería totalmente trascendente para nuestra comunidad científica y de investigadores. Eso está trancado y es una pena.

–¿La oposición está preparada para gobernar?

–Lo mismo se hablaba del Frente Amplio (FA), cuando asumió la preparación no era completa y tuvo varios episodios en los que no le fue fácil y sin embargo lo pudo llevar adelante. Por eso creo que la oposición puede ser una alternativa de gobierno si el electorado así lo define. Pero es claro que no va a ser lo mismo de lo que han sido los gobiernos del FA que se han caracterizado por los liderazgos fuertes. Un gobierno de lo que hoy es la oposición sería muy distinto, sería un gobierno de coalición, con más negociación política entre los distintos grupos.

–¿Imagina a Edgardo Novick de presidente?

–No. Todavía no tiene la gravitación política. Si bien fue muy exitoso su ciclo en la campaña electoral del Partido de la Concertación para la Intendencia de Montevideo, creo que le falta una comunidad política de respaldo y de militancia lo suficientemente amplia como para llegar a la presidencia. En la política uruguaya los liderazgos son importantes, pero lo son más aún los aparatos partidarios.

–¿Cuál fue la mejor presidencia desde 1985 a la fecha?

–Yo destacaría dos. Creo que la segunda presidencia de Sanguinetti fue importante por las reformas que en ella se definieron. Se enfocaron en temas que hoy siguen vigentes, como por ejemplo la reforma de (Germán) Rama que propuso temas interesantes de los aspectos críticos de la educación. La reforma de seguridad social que fue absolutamente imprescindible. Y también hubo otras iniciativas como cambios en el sector energético y más. Además creo que fue una presidencia que tuvo la virtud de ser de coalición y negociación entre los partidos; hay que recordar que Sanguinetti ganó esa presidencia por muy poca diferencia. Tuvo el grave error de no haber reaccionado a tiempo a la devaluación de Brasil y eso llevó a la crisis. Por otro lado, también hay que destacar la primera presidencia de Tabaré Vázquez porque fue muy potente para la política de Uruguay, consolidó la alternancia de los partidos. Además definió un proceso de reformas propias.

–¿Y la peor?

–Si se tiene en cuenta lo que se había planteado y lo que finalmente se concretó, la peor fue la de Mujica. Como presidencia realmente fue mala. Pero la figura de Mujica tiene el gran valor de haber incluido a mucha gente en la política que si no fuera por él seguramente no estarían.

–¿Mujica debería volver a ser candidato a presidente?

–Lo que yo opine sobre lo que debería hacer Mujica me queda un poco grande, pero su señora (Lucía Topolansky) y hasta él mismo dicen que no debería ser así y pienso lo mismo. Lo que entra en juego ahí son los cálculos políticos en la interna del FA.

–¿Cuba es una dictadura?

–Sí.

–¿Venezuela es una democracia?

–No. No están las garantías para el proceso electoral libre. Las instituciones no están para desempeñarse en un libre proceso democrático y la oposición no tiene las garantías.

–¿Hay corrupción en la política uruguaya?

–A mi juicio la política uruguaya no es corrupta aunque tiene episodios y algunos de ellos han sido muy notorios. Tiene muchos desafíos a mejorar de cara a mantener a la corrupción al margen.

–¿Estaba de acuerdo con que se levantara una estatua de la virgen María en la rambla del Buceo?

–No. Yo soy creyente y católico, pero me gustaría más que haya una iglesia nueva, linda y moderna.

–¿Qué haría si estuviera en los zapatos de Sendic?

–No estoy en los zapatos de Sendic.