Piedras, barreras, gases y deserciones en la frontera de Venezuela

Mundo

23/02/2019 15:21

Piedras, barreras, gases y deserciones en la frontera de Venezuela

EFE

Las autoridades venezolanas impidieron el pasaje de la ayuda humanitaria en dos puentes que unen al país con Colombia. Hay unos 20 heridos.

Las autoridades venezolanas impidieron este sábado sobre los puentes internacionales Francisco de Paula Santander y Tienditas, fronterizos con Colombia, que los primeros camiones con ayuda humanitaria para Venezuela cruzaran al país e incluso lanzaron gases lacrimógenos.

En Ureña, una ciudad fronteriza venezolana, el enfrentamiento entre manifestantes que bregan por la llegada de esa ayuda y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) dejó una veintena de heridos, la mayoría por inhalación justamente de gases lacrimógenos y tres de ellos por perdigones.

Anteriormente, la Policía Nacional Bolivariana (PNB) de Venezuela había frenado un cordón humanitario que pretendía ingresar a los camiones con mercadería. Paralelamente, varios efectivos de esta fuerza que cortaba el paso por el Puente Internacional Simón Bolívar desertaron este sábado y cruzaron al lado colombiano de la frontera.

Hasta el momento no hay una cifra confirmada de cuántos miembros de la PNB o de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) han desertado, ni si ha quedado el paso abierto para que entren los camiones cargados con medicinas y alimentos puesto que en el extremo venezolano del puente hay otro control policial y militar.

La situación comenzó en el Simón Bolívar, que une a la localidad colombiana de Cúcuta con la venezolana de San Antonio.

Allí, varios venezolanos crearon un cordón humanitario que pretendía acompañar desde Cúcuta a camiones cargados con ayuda para Venezuela en su tránsito por el puente, pero que fueron frenados en medio por una hilera de policías que estaban equipados con escudos y equipos antidisturbios.

Al llegar al centro del puente los ciudadanos venezolanos pidieron a los policías que los dejaran pasar y les instaron a unirse a ellos. Como respuesta, los policías lanzaron gases lacrimógenos contra los cientos de civiles apostados en el puente, que les respondieron lanzándoles piedras.

Por su parte, la policía colombiana no intervino en la situación y se mantuvo apostada en los puestos de Migración Colombia que están situados de manera permanente en el puente para controlar el paso fronterizo.

En el momento en que los miembros de la PNB comenzaron a abandonar la hilera y a cruzar la frontera, varios policías colombianos les escoltaron y fueron aplaudidos por los venezolanos congregados en la zona.

Los manifestantes también gritaron "la libertad duele" y se animaron a seguir adelante a pesar de los gases lacrimógenos.

EFE