Uruguayos en Miami ante la llegada del poderoso huracán Irma

Publicado: 10/09/2017 11:31

Gabriel Baldi

Gabriel Baldi

Gabriel Baldi

Gabriel Baldi

Cortes de luz, de Internet y sin salir a la calle para prevenirse de los fuertes vientos que azotan la zona. Fotos y video.

Ante la inminente llegada del Huracán Irma al condado de Miami, los turistas y habitantes locales toman los recaudos necesarios para protegerse. Gabriel Baldi, un maestro uruguayo de 47 años que reside en Estados Unidos, explicó a ECOS que si bien los vientos ya son muy fuertes, esperan que el pico de intensidad se de entre las 15 y las 18 hora local.


"Ahora mismo tengo electricidad pero no tengo Internet . Y estoy encerrado en un lugar seguro", cuenta Baldi, mientras aguarda en el cuarto piso de un edificio a una cuadra de la costa.

Según el uruguayo, por ahora tiene suerte, ya que cientos de miles de personas dejaron de tener luz desde tempranas horas de la mañana debido a los fuertes vientos que azotan la zona.

"No tengo televisión por lo que a voy siguiendo la situación a través de la página Windy.com y algunos amigos de la Florida me van diciendo como está todo. Acá adentro todavía no se siente nada, pero hay mucho viento y lluvia", señala.

Hasta el momento, se han registrado vientos de unos 130 kilómetros por hora, mientras que para las horas pico se pronostican que las rachas asciendan hasta llegar a los 145 kilómetros por hora.

Respecto a la llegada del huracán, Baldi dijo que por lo que les han informado, se mueve de forma muy lenta, alrededor de unos 96 kilómetros por hora. Debido a esto, esperan que el momento de intensidad de las ráfagas en Miami sea desde las primeras horas después del mediodía hasta las últimas horas de la tarde aproximadamente.

Las calles se encuentran desiertas desde hace varias horas y los autos dejaron de circular por miedo a la fuerza del temporal. En su último boletín, emitido a las 08.00 hora local (12.00 GMT), el Centro Nacional de Huracanes indicó que el centro del ojo del huracán está a punto de alcanzar los Cayos de Florida, donde desde hace horas se sienten con fuerza los embates del viento.