Estafados y desalojados: 34 personas debieron abandonar la pensión

Por: Anaclara Trengone

Sociedad

7/06/2019 15:57

Un rato antes que llegara la Policía para el procedimiento, les anunciaron una solución por 15 días. Son mayormente venezolanos y cubanos.

La casona vieja de dos pisos ubicada en Gestigo 2475 comenzó a quedar vacía, y atrás también quedaron las ilusiones de muchas familias, la mayoría venezolanas y cubanas, por encontrar allí un hogar.

La noche de este jueves fue la última que pasaron en la pensión luego de que, ese mismo día, le informaran que el desalojo se iba a hacer efectivo en menos de 24 horas, el viernes a las 13. Ninguna familia pudo conciliar el sueño. Las 34 personas debieron empacar contrarreloj y el miedo de perder las pocas pertenencias que tenían los abrumó toda la noche.

Las familias fueron estafadas por una mujer que les alquilaba las habitaciones -la mayoría sin baño ni cocina- entre 8 mil y 18 mil pesos, pero que no cumplía con el pago al propietario de la vivienda, ni tampoco del agua y la luz. La situación se arrastraba desde 2016, pero los inquilinos recién se enteraron de la situación tres años después cuando encontraron un cedulón.

En el lugar vivían cuatro menores. Diego, de 6 años, estaba en la escuela. Su mamá Yoleiny Obregón no quiso que el pequeño viera como de la noche para la mañana, se quedaban sin casa. Desde ayer tuvo que secar las lágrimas de Diego en varias oportunidades, el niño estaba convencido de que iba a tener que dormir en la calle, arriba de un cartón. Y esa idea nadie se la pudo sacar de su cabeza.

Dangelo, es el más pequeño de todos, apenas tiene un mes. Su mamá Marilenis Grandales optó por refugiarse con su hijo, que le trasmitió en todo momento la paz que le faltaba, dentro del auto de una de las docentes del consultorio jurídico de la Facultad de Derecho que llegó al lugar para acompañarlos.

Ruby Contreras, una de las subarrendatarias, que vivía junto a su marido y su sobrina de 16 años, esperaba sin fuerzas que llegara la hora. Sus ojos estaban rojos y aún quedaban rastros de las lágrimas que habían empapado su rostro. Su cuerpo, a pesar de su esfuerzo, no paraba de temblar. Luego, admitiría que estaba medicada porque esta situación había empeorado la enfermedad que padecía, epilepsia, y había sufrido en los últimos días cuatro convulsiones.

Ana Rosa Samon estaba junto a sus pertenencias y miraba desde la vereda hacia su balcón, una y otra vez. A sus 59 años, se quedaba en la calle y no tenía a quien recurrir. Toda su familia estaba a más de 6 mil kilómetros, en Cuba. Su situación se agravaba aún más porque no tenía trabajo. Hace un tiempo, la contrataron y a los tres meses la despidieron. Aseguró que fue por su edad.

Cuando faltaba poco más de una hora para las 13, heladeras, colchones, roperos, juguetes, cuadros y garrafas, comenzaron a ocupar la vereda y parte de la calle. Entre todos fueron sacando sus pertenencias sin tener claro a dónde pasarían la noche.

La policía llegó media hora después de lo pactado. Pero, poco tiempo antes, mediante gestiones llevadas adelante en la Intendencia de Montevideo por estudiantes y docentes de la Facultad de Derecho, las familias consiguieron un hogar transitorio, por 15 días, en una ONG de La Teja. Allí, estarán todos juntos.

Antes, el Consultorio Jurídico había presentado dos peticiones administrativas ante el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y ante el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorrial y Medio Ambiente (Mvotma) que hasta el momento no arrojaron ninguna solución.

Desde el Mides, la respuesta fue que poco podían hacer. Una de las posibilidades era que las familias fueran a la puerta de entrada, donde llegan aquellos en situación de calle. Pero, allí todos serían separados.

La intención de los abogados es que el Ministerio de Vivienda les conceda una garantía para así poder acceder a una vivienda, derecho que esta ahora tienen vulnerado. De todas formas, desde el Consultorio Jurídico ya se está trabajando para presentar un recurso de amparo ante la Justicia.