Qué se sabe hasta ahora sobre la desaparición de Micaela

Sociedad

18/04/2019 17:48

Qué se sabe hasta ahora sobre la desaparición de Micaela

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Este viernes comienzan a trabajar en tres puntos ocho buzos tácticos de la Armada. En tres semanas se rastrillaron 800 kilómetros cuadrados.

Desde este viernes a las 8.00, ocho buzos tácticos del Grupo de Buceo de la Armada Nacional se sumarán a la búsqueda de Micaela Onrrubio, desaparecida desde la tardecida del 27 de marzo en las afueras de Villa Rodríguez, en San José.

Estos buzos serán desplegados en tres puntos designados por la Jefatura de Policía de San José, que coordina las tareas de búsqueda. Estos son un lago artificial sobre la ruta 79, otro es una laguna al norte del Paso Ancho, por el arroyo de la Virgen, y otro en la laguna de la Magdalena por el arroyo Carreta Quemada. En los contornos del agua colaborará personal de la Prefectura de Santiago Vázquez, también de la Armada, que tienen a Villa Rodríguez bajo su jurisdicción.

Según dijo a ECOS el portavoz de la Armada, Marcelo Etchevers, en algunos de esos cursos de agua la profundidad llega a los 5 o 6 metros. Se utilizarán distintas técnicas de búsqueda, incluyendo grampines y redes. “Eso es lo que se hace cuando se busca un cuerpo, que es el objetivo de los buzos”.

Lo que se busca es un cuerpo. Así lo admiten, con mayor o menor énfasis, todas las partes involucradas. “Estamos entre la coherencia y la videncia”, graficó a este portal una vecina de Rodríguez que ha participado de las tareas de búsqueda desde el momento 0, cuando eran 300 los vecinos que salían a rastrillar los campos cercanos y que sigue actuando hoy, cuando son unos 50 los que no cejan en su intento.

Desde hace tres semanas, unos 800 kilómetros cuadrados han sido revisados, en San José y también en el vecino departamento de Florida. Han participado vecinos y voluntarios, personal policial de San José, unos 50 efectivos de la Guardia Republicana, perros, drones, unos 120 soldados del Ejército y desde este viernes los buzos tácticos de la Marina. Incluso han tenido su participación en la operativa y en los medios los mentalistas Marcelo Acquistapace y Luis Orsi. Estos últimos han hecho públicas sus visiones y consideraciones. Al respecto, el jefe de Policía de San José, Williams Martínez, ha repetido que solo se harán acciones “fundamentadas en un proceso profesional y metódico de investigación criminal”.

Y nada. Micaela Onrrubio, una mujer de 30 años, madre de dos niñas de 9 y 8 años, hoy al cuidado de su tía Felicia, sigue sin aparecer.

¿Qué se sabe?

Lo que se sabe es que Micaela estuvo en el auto de G.P., el único imputado por su desaparición, la última vez que se supo de ella. Ella trabajaba como empleada doméstica en Capurro, a 13 kilometros de su casa, en Villa Rodríguez.

G.P., un hombre de 45 años con quien ella había mantenido una relación que había terminado poco tiempo atrás, baqueano de la zona, también vivía en esa misma localidad maragata.

El geolocalizador del teléfono celular del hombre, que negó su responsabilidad ante la Justicia, indica que él estuvo a eso de las 19.30 del 27 de marzo, a pocos cientos de metros del empalme de las rutas 11 y 45, en el paraje El Tropezón, a la entrada de Villa Rodríguez. Los vecinos de la zona vieron en ese momento a una pareja discutir en un auto, el ruido de un disparo, a una mujer que se bajaba del vehículo y a un hombre que la metía a la fuerza adentro de nuevo. Las pericias de Policía Científico determinaron que la sangre que se encontró en el coche pertenecían a Onrrubio.

También de la mujer era la sangre encontrada en un pantalón de mujer y un asiento de auto hallado el jueves 28 en la zona de Carreta Quemada, a unos 23,5 kilómetros al norte de Rodríguez por ruta 45.

G.P. fue formalizado el viernes 29 de marzo por la Justicia de San José por homicidio especialmente agravado.

Para la Fiscalía y para los abogados de la familia Onrrubio, el hombre mató a Micaela. Solo que no aparece su cuerpo.

¿Qué no se sabe?

La principal cuestión aún sin respuesta es dónde está Micaela. Descartada desde el arranque la coartada del implicado, que decía estar pescando en Pintado, Florida, al momento de los hechos, la pregunta es en qué lugar escondió el cuerpo. Según publicó en su momento Subrayado, se le atribuye a él la frase “jamás van a encontrar el cuerpo”, ni bien entró a la cárcel.

La hermana de la víctima, Felicia Onrrubio, dijo a ECOS que se ha peinado todo el territorio posible, en base a la información que surgió del teléfono celular del hombre y la acción de los voluntarios. “Apenas quedará algún pozo o algún tajamar”, señaló.

En el patio de un vecino de la casa donde vivía G.P. se encontraron el domingo pasado ropas ensangrentadas. Se sospecha que la vestimenta es del imputado, que las podría haber utilizado ese miércoles, y que la sangre es de Micaela. La familia aún no sabe qué resultados arrojaron las pesquisas de Policía Científica. Eran esperados para el miércoles, según expresó el alcalde de Rodríguez, Alberto Barreiro. Sin embargo, aún no hay novedades.

¿Hay más de una persona involucrada en el caso? Esa es una hipótesis que fue estudiada pero que no ha sido confirmada. En todo caso, se piensa que alguien podría haber ayudado a G.P. a esconder el cuerpo. Por ahora, el hombre actuó solo.

¿Hay un vínculo entre esta desaparición y otra de 2004? La fiscal Renée Primiceri, la misma que investiga el caso Onrrubio, ordenó a la Policía relevar la información existente sobre la desaparición de Jimena Basignani, según informó Primera Hora de San José. Esta es una chica de 18 que desapareció en 2004, luego de dejar una nota a su familia y a su novio diciendo que estaba embarazada y que se iba a trabajar a Maldonado. Nunca más se supo de ella.

“Nosotros lo que sabemos es que ella no renovó la cédula, que la tenía desde 2003, y que no salió del país. En junio cumpliría 34 años”, dijo a ECOS su tía, Pilar Finley. Ella recuerda que Jimena negó que estaba embarazada aun cuando era evidente. El miércoles de la semana pasada, otro vecino les dijo que G.P. había estado involucrado con ella. El martes pasado presentaron la denuncia en la seccional local; sin embargo, esta fue tomada por el Departamento de Investigaciones de la Jefatura de San José.