Fiscal pide condena de 28 años por femicidio en Rocha un año atrás

Sociedad

20/02/2019 18:48

Fiscal pide condena de 28 años por femicidio en Rocha un año atrás

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Jesús Pampillón

El 28 de febrero, la jueza del Chuy María José Camacho leerá la sentencia. La defensa pidió que no se considerara un homicidio premeditado.

El próximo jueves 28 de febrero se sabrá si Jesús Pampillón pasará los próximos 28 años en prisión por asesinar a su expareja, Mirtha Lorena Rocha, embarazada de siete meses. La fiscal del caso, Sandra Fleitas, pidió esa pena por homicidio especialmente agravado por premeditación, muy especialmente agravado por femicidio y por aborto. La defensa del imputado, un hombre de 24 años, estuvo de acuerdo con la solicitud de la fiscal menos con la premeditación. Para esta parte, lo que pasó aquel mediodía del sábado 10 de marzo de 2018 en La Coronilla, Rocha, fue una discusión del momento.

El 28 la jueza del Chuy María José Camacho tendrá la última palabra sobre un caso que impactó por la saña empleada.

Pampillón y Rocha, que tenía 30 años al momento de morir, tuvieron una relación de ocho meses y medio, según indica el texto presentado por Fleitas. En siete de ellos convivieron en la casa de ella, en Castillos. De acuerdo con la fiscal, la relación era conflictiva, ya que el hombre celaba a su pareja y la acusaba de estar relacionada con un tercero, lo que ella negaba constantemente.

Rocha ya lo había denunciado por violento ante el Juzgado de Paz de Castillos, el 29 de enero. Él la amenazó de muerte; también le dijo a sus familiares que la mataría. El magistrado entonces dispuso una medida de restricción de 200 metros por 120 días.

Pampillón era reincidente en esto de atacar a sus parejas. Ya había sido procesado en 2013 por prenderle fuego a la casa de una de ellas, en La Paloma, también en Rocha.

"Pese a dicha medida, con fecha 9 de marzo del corriente, la víctima mantuvo una discusión telefónica con el imputado, ya que el mismo, le solicitó poder ver a su hijo (el cual aún se encontraba en el vientre materno ya que la víctima cursaba el séptimo mes de embarazo). Finalmente, luego de dicha discusión la damnificada acordó con el imputado verse el día sábado", dice el texto de la fiscal.

A las 9.15 de ese sábado 10 de marzo, la mujer de iniciales M.D.C.P.A., madre de Pampillón, recibió un mensaje de Lorena Rocha, su exnuera. Le dijo que la iba a ver a su casa, en el balneario rochense de La Coronilla, y que después se iba al Chuy. Ella, conocedora de la violenta relación entre su hijo y Rocha la llamó luego reiteradas veces, sin respuesta.

Según declaró Pampillón ante la fiscal, se encontró con su expareja en la parada de ómnibus que se encontraba frente a una pizzería de La Coronilla. Ella venía de Castillos. Se había tomado el ómnibus de las 9.15. Se fueron a un monte a unos 300 metros. Ahí intimaron, según afirmó el imputado. Y de inmediato comenzaron a discutir.

La discusión versaba sobre lo de siempre: una supuesta infidelidad de la víctima con el padre de sus hijos, de iniciales A.I.R., lo que ella negaba. La discusión dejó lugar al ataque: forcejeó, la tiró al piso y la puso boca abajo; ahí le colocó su cinturón alrededor del cuello, la cinchó primero y la degolló después con un cuchillo de 15 centímetros de hoja. Esas heridas fueron las que le causaron la muerte, según constató el forense. Con ella murió el bebé que estaba dentro de su vientre.

Jesús Pampillón cumplía así, según la fiscal, la amenaza que le había hecho dos meses atrás –cuando ella lo denunció- a un hermano de Mirtha Lorena: que la mataría. Para la defensa (de oficio), la muerte no fue premeditada sino fruto de la discusión.

Tras matarla, limpió la cuchilla –la que luego enterró- y se fue caminando. Ahí llamó a su madre.

“Mamá, maté a la Lorena… la ahorqué con el cinto y después la degollé”. Ese mensaje recibió esta mujer de su hijo a las 14.17. Ella temía que eso pudiera pasar.

Luego iría hacia la casa materna, donde su padrastro le dijo –sin dejarlo entrar- que se entregara.

Pampillón fue capturado a eso de las 20.30 de ese día, queriendo entrar a la casa que su madre compartía con su pareja, quien le impidió el acceso, avisado de lo que había hecho. Intentó fugarse pero no tuvo suerte. Luego mostró dónde había dejado el cuerpo de su expareja.

Mirtha Lorena Rocha ya tenía cinco hijos; en ese entonces tenían de cuatro a doce años.