Prisión a dos hombres que no toleraron que sus ex tengan otra pareja

Sociedad

15/02/2019 17:05

Prisión a dos hombres que no toleraron que sus ex tengan otra pareja

OPP

Vista aérea de Dolores

Un hombre fue condenado a 15 años en Dolores por tentativa de femicidio. Otro fue formalizado en el Chuy por matar a nueva pareja de su ex.

En Dolores, Soriano, y en el Chuy, en Rocha. Dos hombres fueron procesados en distintas instancias por la Justicia en situaciones con puntos en contacto. En el primero de los casos fue condenado a 15 años de prisión por querer matar a su expareja y a la actual pareja de estas. En la segunda situación, el individuo fue formalizado luego de ser expulsado de Brasil, adonde había escapado luego de asesinar al nuevo compañero de su exmujer delante de ella. Se le decretó 150 días de cárcel como medida cautelar mientras se prepara la acusación en su contra.

En los dos casos, los agresores no soportaron que sus exparejas rehicieran su vida.

No lo soporto O.O.O.E., un residente de Chuy. Había convivido 25 años con M.J. del P. Incluso tuvieron cinco hijos en común. La relación era muy conflictiva y a principios de 2017 se separaron. Ella se fue a Maldonado, donde formó otra pareja. Él la amenazaba de muerte, por teléfono y por persona. Ella lo había denunciado por ello el 25 de julio de 2017, aunque no se impusieron medidas cautelares.

El sábado 28 de julio de 2018 a las 15.30 horas, M.J. del P. y su pareja, Gustavo Garadán, estaban en el Chuy en la casa de la madre de ella. También estaba su hermana, su cuñado y sus hijos menores. Fue en este entonces que llegó al lugar O.O., que también vivía en el Chuy, en su camioneta Chaná blanca. Llegó armado.

Ni bien entró al lugar, la exmujer del intruso su nueva pareja se encerraron en el baño de la casa. Detrás de ellos fue O.O. pese a los intentos de detenerlo de su ex suegra. Según el petitorio de formalización de la fiscal Sandra Fleitas, él logra forzar la puerta del baño, meter su mano y disparar. Garadán murió casi en el acto, tras recibir varios impactos en la cabeza, el tórax y el abdomen. El atacante huye en el mismo auto en el que llegó.

“Por siete meses no supimos dónde estaba”, admitió a ECOS la fiscal Fleitas. Pese a que la orden de captura de libró casi de inmediato, O.O. ya había cruzado a Brasil. Eso fue hasta el lunes 11 de febrero, cuando la Policía uruguaya supo que este hombre había tenido un problema en Brasil –la magistrada no sabe cuál fue-, por lo que fue detenido en la ruta federal BR-471 en Río Grande do Sul y expulsado de ese país. De inmediato, fue entregado a la Dirección de Migraciones en el Chuy.

El miércoles 13, la Justicia decretó una medida cautelar de 150 días para O.O. por homicidio especialmente agravado por premeditación. La fiscal Freitas pidió la formalización por ese delito “porque es lo que hoy está seguro”. Eso no quita que se pueda agregar una nueva figura, añadió, ya durante la acusación en el juicio oral.

"Yo no me ensucio las manos"

Mientras esto pasaba en la frontera con Brasil, en el litoral oeste la Justicia de Dolores condenaba a 15 años de prisión a R.A.M.F. (58) por tentativa de homicidio agravado por femicidio y premeditación. Las fiscales actuantes, Ana Martínez y Carolina Pereira, habían pedido 20 años.

También fue por un episodio ocurrido en 2018. El 11 de mayo de ese año, poco después de las 19 horas, M.S.L.O. y su pareja E.A.P.F. ingresaron al depósito de una imprenta donde los esperaba R.A.M.F. No esperaron que estuviera ahí y menos que estuviera armado con una escopeta y un facón.
R.A.M.F. y M.S.L.O. habían sido pareja entre 2012 y octubre de 2017. El hombre también había sido denunciado por violencia doméstica y se le había impuesto restricción de acercamiento y prohibición de contacto. En los días anteriores al hecho, ella ya había anotado incumplimientos a la restricción; la prohibición de contacto ya había sido quebrada en febrero de 2018: “Yo te llevo a ver con otro hombre y él la va a pagar. Y yo no me voy a ensuciar las mano, mando a otro”, “Mirá que para mí lo nuestro no terminó, te llevo a ver con otro y vas a ver”, “Mientras yo esté vivo, ninguna relación tuya va a durar”, le amenazaba.

En el depósito, el hombre quiso cumplir sus amenazas: los insultó, amenazó y exigió que se tiraran boca abajo. En ese entonces, ella decidió forcejear con su expareja, mientras que el hombre –E.A.P.F.- escapó para dar aviso a la policía.

Ella fue insultada y golpeada por su expareja, siendo lesionada en el ojo, torso, las manos y un codo. El atacante la tomó de los pelos y le dijo que huiría con él. En ese momento, recibió una llamada en el celular avisándole que la Policía estaba afuera. Ella aprovechó ese momento para escapar.

“Si bien el imputado comenzó la ejecución de los delitos de homicidio, no pudo realizar todos los actos consumativos por causas independientes a su voluntad, a saber: por la conducta de las víctimas y por la presencia policial en el lugar”, redactaron las fiscales en su texto acusatorio.

El hombre huyó y fue detenido poco rato después en la casa de su madre, donde no opuso resistencia. En un allanamiento a su vivienda se encontraron vente 20 cartuchos de escopeta, precintos, un machete, un cuchillo marca Tramontina, cuerdas, gasas, algodón, jeringas, alcohol y cinta aisladora, lo que dio a las fiscales indicios de la premeditación del acto delictivo.