Fue procesado el hermano del policía, autor intelectual del asesinato

Sociedad

1/02/2019 11:57

Fue procesado el hermano del policía, autor intelectual del asesinato

Tanto él como el sicario contratado fueron procesados con prisión preventiva por 180 días.

La jueza María Noel Odriozola decretó este viernes 180 días de prisión preventiva para los dos asesinos del oficial de Policía Javier De María, muerto el miércoles mientras sacaba su auto del garaje, durante la formalización solicitada por la fiscal de Homicidios Mirtha Morales.

Uno de los homicidas es su hermano mayor, M.D.M., de 46 años, al que se le imputó coautoría de un homicidio especialmente agravado y muy especialmente agravado. A solicitud de su defensa, una abogada de oficio, se le practicarán pericias psiquiátricas al hermano de Di María, autor intelectual del asesinato, para ver si tiene la capacidad de entender lo que hizo o si tiene la capacidad disminuida. A su vez, pidió que fuera derivado a Cárcel Central.

Según su defensora, el hermano del policía asesinado tiene "manías persecutorias" y también pidió que se le hiciera otra pericia para saber si tenía "alguna enfermedad alienante". La fiscal Morales no se negó. "Él no interfirió para nada en mi investigación", dijo luego a los periodistas.

Al otro hombre detenido, el sicario, un hombre de 28 años de iniciales L.A., se le tipificó homicidio muy especialmente agravado, además de tenencia y porte de armas. Este hombre, vestido de forma muy humilde (camisa agujereada, short viejo del Real Madrid y chinelas), pidió no ser enviado al Comcar, como antes era conocida la Unidad 4 del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), en Santiago Vázquez. "Estoy amenazado", dijo.

La jueza Odriozola dejó en claro que no le compete a ella determinar el lugar de reclusión, aunque dejó asentadas esas cuestiones. También expresó que no pensaba disminuir "ni un día" las prisiones preventivas mientras se preparaba la acusación. La defensa de M.D.M. había pedido 90 días.

El sicario llegó a la formalización luego de negarse a declarar ante la fiscal Morales. "Pero sabemos que el hermano del fallecido le facilitó traslado y fuga. A criterio de Fiscalía está todo probado", señaló.

“Estos son los homicidios más espantosos. Dan asco. Por eso el legislador lo agrava. Es muy terrible remunerar la muerte de otro ser”, reflexionó Morales.

Una disputa familiar en torno a un reparto de bienes que el imputado consideraba injusto fue la causa de la muerte de Javier De María, un policía especializado en cuestiones informáticas, de 44 años, que trabajaba en la Dirección Nacional de Educación Policial. "El motivo fue el dinero", resumió a la prensa la fiscal.

El hermano de la víctima presumiblemente conocía al sicario. De acuerdo con la investigación, le ofreció 50 mil pesos para que matara a su hermano. "Lo que quería era darle un susto", le declaró a la fiscal, a quien no le cerró esa intención. M.D.M. alquiló ese día un Nissan Gris a una conocida arrendadora. Fue a buscar a L.A. a su casa, cerca del Cementerio del Norte. Estuvo con él durante todo el periplo, unas tres horas. Luego del ataque, fueron hasta un cajero automático ubicado en el Montevideo Shopping donde retiraron dinero. Acabó pagándole 35 mil pesos. Luego ayudó a la fuga del matador, dejándolo cerca de donde lo había levantado. Luego se fue hacia Colonia, donde fue detenido al día siguiente, el jueves de mañana, en un hotel de Nueva Helvecia.

El periplo está documentado tanto en una gran cantidad de cámaras instaladas a lo largo de la ciudad, donde se ve claramente el rostro de ambos, como en el GPS del propio vehículo.

Las huellas de L.A. también estaban en ese auto.

M.D.M. se manifestó arrepentido ante la fiscal y justificó todo al estrés que le daba esa disputa familiar. Ante ella no mencionó nunca ninguna presunta amenaza o presión por parte de su hermano, como indicaba una versión que comenzó a correrse.

Se temía que el hermano de la víctima quisiera fugarse a Argentina. Se trataba de una familia que tenía recursos y propiedades.

Di María, de 44 años, fue muerto el miércoles a las 14.42 mientras retiraba su vehículo, un Nissan rojo, del garaje de José Hernández, entre Luis Surraco y Emilio Raña, en La Blanqueada. Un hombre, que resultó ser L.A. se le acercó sigilosamente portando un bolso, disparó tres tiros desde mediana distancia, demostrando pericia en el manejo del arma. Una bala fatal le acerdó en el corazón. Casi desde el inicio el móvil del robo quedó descartado.

Más allá de la pericia demostrada por L.A., ninguno de los dos imputados figuraba con antecedentes. Sin embargo, fuentes policiales expresaron que el sicario había sido investigado por un hurto.

Cuando L.A. fue apresado, se encontró junto con él un arma -por la que fue formalizado por tenencia y porte- que no es la que terminó con la vida de Javier De María. Sí en cambio estaría vinculada a un homicidio de 2014.