Desplazados de Durazno vuelven a sus casas entre cine y tortas fritas

Sociedad

19/01/2019 06:22

Desplazados de Durazno vuelven a sus casas entre cine y tortas fritas

Casi 4.000 personas debieron abandonar sus hogares por las inundaciones con Durazno como punto crítico pero la mayoría ya emprende la vuelta

Los soldados del Ejército Nacional se miraron con satisfacción cuando recibieron la orden. Había que desarmar la cocina de campaña porque el número de personas desplazas que iban a pasar la noche en el campamento de Las Higueras sería muy reducido.

"Desarmar la cocina fue un alivio si (risas) porque nos marcó la pauta de que por suerte el río empezó a bajar y las personas pueden volver a sus casas. Luego de días de mucha lluvia y crecida, con un número de personas evacuadas y desplazadas que iba en aumento, recibir esa noticia fue positiva para todos. Todos aquellos que vivan por encima de la cota de 9,15 metros ya pueden regresar a sus casas", dijo a ECOS el Teniente Coronel a cargo del campamento, Alejandro Capuleto.

La baja del río hizo que las personas que vivan por encima de la cota marcada como referencia por el Comité Departamental de Emergencias (CDE) y el Centro Coordinador de Emergencias Departamental (Cecoed) puedan emprender el regreso a sus hogares, pese a la resistencia de algunos vecinos.

Una familia integrante del campamento se comunicó con ECOS para denunciar que no podían volver ya que tienen niños chicos y muchas casas quedaron en nulas condiciones de habitabilidad.

"El anuncio del retorno a nuestros respectivos hogares se da un día para el otro y nos piden desalojar las carpas. Hay niños con asma y personas que no tienen donde ir. La mayoría de las casos quedaron inhabilitadas y no sabemos donde ir", afirmaron.

Consultado sobre los reclamos de algunas familias, más reticentes a abandonar el campamento, el oficial dijo que nadie se va del campamento mientras no estén dadas las garantías.

"Nos hemos enterado de gente que se queja o que no está en condiciones de volver y hay que hacer dos aclaraciones. La primera que las inundaciones como evento no terminaron y solo tienen luz verde para volver los que viven por encima de la cota señalada. Los que viven por debajo se quedan. La segunda aclaración es que cada casa será inspeccionada y será sometida a una limpieza antes de ingresar a los habitantes. Nadie se va a ir a una casa mojada o con riesgo eléctrico", sostuvo.

En la inspección y acondicionamiento de las viviendas participa personal de la Intendencia, Bomberos y UTE, quienes realizar una verificación técnica previa para saber si la instalación eléctrica es segura para sus habitantes y vecinos.

Capuleto dijo que llegaron a tener 1400 evacuados y que al retornar a sus hogares esa cifra bajará considerablemente, aunque no se pidió el desalojo de nadie.

"Hoy tenemos 11 niños viviendo en el campamento con sus respectivos padres. En el campamento hay un gimnasio donde se guarda y se vigilan las pertenencias y el mobiliario de las familias y las carpas se armaron afuera. Los 11 niños recibieron la visita de técnicos del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y se realizan distintas actividades para mantenerlos ocupados", agregó Capuleto.

Lea también: La realidad de quienes deben abandonar sus casas por las inundaciones.

Esas actividades van desde juegos hasta la proyección de películas. "La Intendencia puso recreadores y ayer aprovechando la noche pasamos películas, para que las familias puedan disfrutar el momento y despejarse un poco con una película. También hicimos pop para acompañar", agregó el oficial.

La alimentación en el campamento es fundamental y se brindan las cuatro comidas aunque ahora -ya que la cocina se desarmó porque queda poca gente- se elaboran en los comedores de la comuna.

"Tenemos menos de 100 personas ahora en el campamento y por eso se desarmó la cocina. Hubo meriendas con tortas fritas y se busca involucrar a las familias para que pasen lo mejor posible", añadió.

En el campamento trabajan 20 soldados entre integrantes del Batallón de Infantería y Caballería y destacaron el rol que cumplió el intendente Carmelo Vidalín.

"Vidalín es el presidente del Comité de Emergencias y preside todas las sesiones desde que se instaló acá. Cuando comenzaron las subidas del río y los primeros problemas el intendente estaba de vacaciones en Maldonado pero interrumpió el descanso y se puso a la orden. Él vive en Santa Bernardina, que es una de las localidades en estado crítico, así que sabe lo que enfrenta la gente. Hoy en el campamento es la máxima jerarquía a la hora de coordinar los esfuerzos", indicó Capuleto.