Los acuerdos previstos en el CPP y la “rigurosidad con bolsillo ajeno”

Sociedad

16/01/2019 20:29

Los acuerdos previstos en el CPP y la “rigurosidad con bolsillo ajeno”

FGN

Fiscales y penalistas remarcaron rol de la víctima en el nuevo sistema y llamaron a escuchar al “protagonista principal” del proceso penal.

Trece personas, todos productores rurales, fueron formalizadas en los últimos días a raíz de un caso de abigeato y receptación de 300 vacunos en Rocha.

Todos los acusados acordaron resarcir económicamente a la víctima. Si cumplen, evitan ser condenados e incluso que se les registre como antecedente, al suspenderse el proceso en su contra. Se trata de una posibilidad prevista en el nuevo Código del Proceso Penal.

Las redes sociales ardieron. “Si tenés plata, no vas preso”, fue uno de los comentarios más frecuentes, en los que se cuestionaba que los culpables hayan quedado libres de reproche penal.

Este martes, a plena tarde en la Rambla de Malvín, un joven adicto a la pasta base aprovechó el descuido de un transeúnte y robó una bicicleta. Fue atrapado apenas intentó cruzar la calle por personal de Prefectura.

La Fiscalía optó por aplicar el artículo 100 del código, que habilita al Ministerio Público a desistir de perseguir “casos de escasa entidad que no comprometan gravemente el interés público, a menos que la pena mínima supere los dos años de privación de libertad", para priorizar delitos más graves.

Circunstancias como esta hicieron recrudecer las críticas sobre algunos aspectos del nuevo sistema.

Más allá del impacto ciudadano que tuvo el caso del abigeato, amplificado por el hecho de la condición pública de algunos de los acusados, lo cierto es que uno de cada cinco conflictos penales formalizados desde la instauración del nuevo sistema se resolvieron mediante acuerdos, a través de la suspensión condicional del proceso.

El 57%, según estadísticas de la Fiscalía General de la Nación, fue a su vez mediante un proceso abreviado. Solo el 2,6% de las causas terminaron en juicios orales y públicos.

La discusión en torno al tema elude “algunos detalles y aristas sobre la importancia de la víctima en el proceso penal”. Así lo dijo ECOS el fiscal de Homicidios, Juan Gómez.

El magistrado recordó que el nuevo código plantea el objetivo de resolver el conflicto entre quienes violan la ley y quienes sufren las consecuencias de esos actos, por lo que una solución acordada tiene sus ventajas.

Un mecanismo que, recordó, dista de ser novedoso, ya que la ley 14412, vigente desde 1975, preveía la posibilidad de resarcir a la víctima en los casos de libramiento de cheques sin fondos.

Si bien en Homicidios, su área específica de actuación, es “impensable” aplicar este mecanismo, Gómez remarcó que el nuevo CPP prevé varias vías de reparación simbólicas que no implican necesariamente dinero. Descartó en ese sentido la afirmación de que “el que tiene plata no va preso”.

El solucionar pagando problemas legales no es nuevo, coincidió el abogado penalista Andrés Ojeda, citando como ejemplo los casos de estafa al Banco de Previsión Social o a la Dirección General Impositiva.

Destacó al respecto el nuevo rol que el código le da a la víctima y remarcó que, por el viejo sistema, en el caso del abigeato en Rocha “habría un montón de gente indagada y presa, pero nadie hubiera recuperado nada”.

Ojeda admitió que podría ser discutible si no debe existir una pena accesoria.

El penalista remarcó que existe la posibilidad de acuerdo siempre que la víctima quiera arreglar. Sostuvo que este mecanismo permitió, por ejemplo, la salvación de empresas que fueron víctimas de estafa. “Si no acordaban, cerraban”.

“Si usted fuese víctima de un delito contra la propiedad y sin violencia, ¿que solución esperaría de la Justicia?", se preguntó por su parte el fiscal de Flagrancia, Carlos Negro.

Según su visión, las alternativas son dos. “Que se imponga prisión al autor, aunque ello le implique perder el dinero, o que el autor del delito le pague a usted los daños ocasionados a cambio que se suspenda el juicio”

Negro aclaró que su reflexión no estuvo referida al caso de abigeato en Rocha, sino que plantea debatir sobre la participación de la víctima en los conflictos penales.

“Es el protagonista principal y cómo nos cuesta incorporarla a la solución y escuchar su pretensión”, lamentó. “Qué fácil es ser riguroso con el bolsillo ajeno”.

La voz discordante la aportó el ex fiscal penal Gustavo Zubía, candidato al Parlamento por el Partido de la Gente. “Quiero un Uruguay donde no te sorprendan todos los días, noticias de más y más delitos por un lado, y noticias de respuestas ridículas del sistema por el otro”, afirmó.

Zubía planteó que “regrese el sentido común a la convivencia y donde la convivencia le tema a la ley”.

El ex fiscal optó por plantear su visión a través de un poema. “Las penas y los delitos se van por la misma senda, las penas son pa nosotros y los delitos excarcelan. Las penas y los delitos ya no son lo que eran antes, las penas son de juguete, los delitos exasperan. El nuevo CPP: penas con forma de "trato"... que de la risa me mato”.

Más allá del debate, el mecanismo de acuerdo entre víctima y victimario recibió un amplio apoyo de todo el sistema político cuando el nuevo código se votó en el Parlamento, en forma unánime en el Senado y en Diputados. La salvedad estuvo dada en que el Partido Nacional no suscribió lo referente a la suspensión condicional del proceso.