En pocos días se sacrificaron a 600 perros por brote de leishmaniasis

Por: Danilo Costas

Sociedad

12/12/2018 16:33

En pocos días se sacrificaron a 600 perros por brote de leishmaniasis

Pixabay

Imagen ilustrativa.

A raíz de un caso en Salto fueron controlados 12.219 animales; el MSP avala la eutanasia junto a los veterinarios pese a los animalistas.

El Ministerio de Salud Pública ordenó, como política preventiva de salud, que cerca de 600 perros fueran sacrificados en los últimos días en Salto y Artigas.

A raíz del caso leishmaniasis visceral detectado en Salto, las autoridades ministeriales ordenaron seguir el protocolo de acción en estos casos, por lo que fueron inspeccionados 12.219 perros de ambos departamentos.

De ese total 679 dieron resultado al análisis positivo de la enfermedad y 600 fueron sacrificados.

"Más del 90% de los perros diagnosticados positivos fueron sacrificados pero queremos llegar al 100%. Es importante completar el proceso porque una vez que aparece un caso humano hay que extremar las medidas de precaución", afirmó a ECOS el subsecretario de Salud Pública, Jorge Quian.

Cuando un dueño sabe que su perro es portador de la enfermedad pero se niega a sacrificar al animal se enfrenta a un proceso judicial.

Para atender al sacrificio de los perros la cartera se asesoró con la Facultad de Veterinaria y los expertos en la materia de la Organización Mundial de la Salud.

Según las recomendaciones internacionales los perros que dan positivo en el examen deben ser sacrificados sin consideración alguna ya que, la aparición o no de síntomas, no alivia el cuadro ni evita posibles contagios. Incluso los cachorros pueden nacer ya infectados ya que el virus se puede transmitir a través de la placenta.

En casos anteriores la Facultad de Veterinaria se mantuvo firme en que la eutanasia es el camino indicado para tratar la problemática cuando hay un importante volumen de perros infectados por un flebótomo o mosquita transmisora de la enfermedad.

En octubre de 2016 el Ministerio de Salud Pública realizó modificaciones en la ordenanza para el tratamiento de Leishmaniasis, en la que se pusieron en consideración otras medidas alternativas para evitar la eutanasia canina, algo que fue rechazado por los veterinarios ya que la evidencia científica confirma que los perros continúan siendo fuentes infecciosas para el vector, es decir, para los mosquitos.

Además hay un antecedente anterior cuando, en febrero de 2015, aparecieron los primeros perros infectados en Salto.

En aquella ocasión la cartera decretó una emergencia sanitaria y elaboró, en colaboración con la cátedra, una guía de procedimiento para el "diagnóstico, tratamiento, y control de la leishmaniasis en Uruguay" que recomendaba el sacrificio de los animales.

En su momento la cartera de salud consideró opciones alternativas -ahora descartadas- debido a dos factores de presión: los dueños de los perros contrarios a sacrificar a sus mascotas y los grupos de activistas de bienestar animal.

"Nosotros estuvimos trabajando la problemática en 2016 y estuvimos reunidos con Quian en su momento por los casos ocurridos en Salto para insistir en que el foco de la política pública no podía estar centrado en eliminar a los perros. No podemos contar como un éxito la muerte de animales. Hay un debe enorme en la educación de la sociedad para que estos animales no estén expuestos a la enfermedad y para trabajar desde el paradigma de una única salud, porque la salud animal está relegada y si no es protegida termina afectando a la humana", dijo a ECOS la directora de la Asociación por el Trato Ético Hacia los Animales, Rita Rodríguez.

Para Rodríguez el foco de la cartera de salud es equivocado y el énfasis se debe poner en la educación.

"Parece que poner el foco en la muerte de los animales es la solución y que el éxito está en cuantos perros se haya podido matar. Esa visión tiene mucho que ver con la forma en que también se trabaja el bienestar animal. Cuando el Ministerio de Salud Pública toma como solución la muerte de sus pacientes en lugar de la cura tenemos un problema grave", agregó.

El caso que derivó en la activación del protocolo fue el de una niña de cinco años que resultó positivo de leishmaniasis en Salto y que ya recibió el alta médica, según confirmó el propio Quian a este portal.