Ludopatía: una enfermedad que lleva al suicidio a 30 uruguayos por año

Por: Mateo Romano

Sociedad

16/08/2018 08:23

Ludopatía: una enfermedad que lleva al suicidio a 30 uruguayos por año

Pixabay

En Uruguay hay una oferta de juegos de azar para 15 millones de personas contando los lugares oficiales, slot barriales y juegos online.

Daniel acompañó a un amigo a un casino y desde ese día no pudo parar. Las luces, el ruido y principalmente la plata ganada le hicieron perder todo lo que tenía, no solo material sino que también afectivo. En Uruguay hay 25.500 personas que sufren de ludopatía, la adicción al juego, y la tendencia es creciente.

“El ambiente del casino está creado para que todo sea excitante para quien está ahí y para que pierda la noción de todo. No sabés si es de día, de noche, si hace frío o por cuantas horas estuviste adentro”, dijo a ECOS quien tiene 37 años y se define como recuperado de la enfermedad que lo afectó por cinco años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la ludopatía como un trastorno caracterizado por la presencia de frecuentes y reiterados episodios de participación en juegos de apuestas, los cuales dominan la vida del enfermo en perjuicio de sus valores y obligaciones sociales, laborales, materiales y familiares. Al considerarse una adicción, el afectado nota estas situaciones adversas pero, a pesar de eso, continúa jugando.

Según una encuesta del Grupo Radar y los datos recogidos por el Programa de Prevención y Tratamiento de la Ludopatía del Hospital de Clínicas, entre el 0.8 y el 1.2% de la población del país tiene problemas de adicción al juego. Eso da una cifra aproximada de 25.500 personas y se está ante una tendencia de crecimiento.

“La ludopatía actual no tiene nada que ver con el jugador de hace 50 años al que se le llamaba timbero”, explicó el médico psiquiatra Óscar Coll, director del programa del Hospital de Clínicas. En la actualidad, los problemas con el juego se desarrollan sin distinciones de sexo, rango etario y nivel socio-económico; dejando atrás el concepto de ser una enfermedad que afecta a hombres de mediana edad.

“Las nuevas tecnologías y los nuevos medios de comunicación han conspirado para el crecimiento de esta nueva enfermedad”, dijo el médico. En los juegos de azar que están tendiendo a desaparecer, como la ruleta de paño, las posibilidades de ganar son muy bajas y depende de la persona si se hace adicta o no. Pero en el caso de las máquinas slot, hay más posibilidades de ganar y eso se convierte en una adicción. “En las máquinas se pone plata y se recibe plata, eso es muy adictivo y a la gente les excita. Atacan a las personas y las hacen adictas”, indicó Coll.

Cuando Daniel empezó a jugar tenía 30 años. Ya conocía a quien es su mujer y juntos tuvieron una nena que tiene cinco años. “Estuvimos un tiempo separados pero ahora retomamos la relación”, dijo sosteniendo que su adicción fue la causa de la ruptura.

Pero su mujer y su hija no son las únicas personas que Daniel casi pierde por la ludopatía. Estuvo peleado con su padre y con su hermano, a quienes les pidió dinero que utilizó para jugar y lo perdió todo. Así como también perdió su auto y estuvo cerca de quedarse sin trabajo.

“Es la adicción que más se puede esconder porque si bebés tenes olor a alcohol, lo mismo sucede con el cigarro. Si fumas marihuana, los efectos son notorios. Con el juego se perciben pequeñas cosas o sino salta por grandes cosas”, explicó Coll. A Daniel le “saltó” una deuda grande que no pudo ocultar.

“Cuando empecé a jugar y llegaba tarde a mi casa, mi mujer lo primero que pensó es que le estaba siendo infiel y eso nos llevó a tener muchas peleas. Yo no estaba con nadie, me pasaba las horas en el casino o en las máquinas que encontraba por cualquier lado”, narró Daniel.

Llegar tarde a la casa o el trabajo, falta de higiene, falta se sueño y desesperación por conseguir dinero para seguir jugando son los síntomas de que una persona está ante una situación de ludopatía. “Son pequeñas cosas de las que hay que estar atentos para descifrarlas”, dijo Coll.

El médico psiquiatra señaló que también existe la adicción a los videojuegos que afecta principalmente a los adolescentes que pasan muchas horas con sus smartphones, tablets, computadoras o consolas. “Empiezan a bajar el rendimiento en los estudios, a aislarse de sus amigos, dejan de hacer deportes y engordan”, detalló.

Más oferta que demanda

Según los datos del Programa de Prevención y Tratamiento de la Ludopatía, en Uruguay hay una oferta de juego para 15 millones de personas sumando los tragamonedas barriales, los lugares de juego oficiales y la oferta online.

“En Uruguay hay una sobreoferta porque no existe una planificación ni el control necesario”, dijo Coll. No existen leyes que limitan la creación de lugares de juegos como sucede, por ejemplo, en Portugal donde hay un casino cada 1.000.000 habitantes.

En los comercios barriales se sustituyeron el flipper y el pool por tragamonedas. Se dejó atrás los juegos de habilidad por los de azar. “Hay barrios en donde hay maquinitas en todas las esquinas. A eso hay que sumarle los lugares oficiales de apuesta”.

La oferta online es otro de los problemas que preocupa a las autoridades médicas y Coll explicó que Uruguay es un país muy vulnerable para eso. “Se hizo una inversión muy grande en fibra óptica y se implementó el Plan Ceibal, eso hace que en todos los hogares haya acceso a casinos virtuales y juegos de apuestas. Es un desastre”.

Ludopatía y suicidio

La ludopatía es la enfermedad psicológica-social con más tendencia al suicidio. Eso se debe a que las personas llegan a destruirse económicamente y ven a la muerte como la única salida a la situación, según dijo el psiquiatra.

“Se trata de una lucha a muerte en el lugar de juego. Y a la salida, como está arruinado, y más si se mezcla con alcohol y drogas, la persona agarra coraje para matarse, va y lo hace”, expresó.

Según los datos del Hospital de Clínicas, de los 700 suicidios que hay por año en Uruguay, 30 están relacionadas a la adicción al juego.

Tratamiento y Salida

Luego de que “saltó” el problema de Daniel, pudo ser consciente de lo que le estaba pasando y solicitó ayuda a sus familiares y amigos. Fue así que dio con el programa del Hospital de Clínicas al que llegan 70 personas por año.

“Lo principal es que la personas quiera recuperarse, como sucede en cualquier adicción”, dijo Coll. El tratamiento tiene una primera parte que es cuando se da el período de abstinencia y la persona, además de apoyo psicológico, necesita de medicación para disminuir los síntomas.

Luego hay la etapa de trabajo grupal en la que los especialistas interactúan con los grupos de adictos en recuperación pero lo fundamental está en el apoyo entre ellos. En el programa del Hospital de Clínicas esa etapa dura dos años.

En simultáneo se hace un trabajo con las familias para darles apoyo cotidiano a los enfermos. “Lo fundamental del tratamiento es atacar las causas y tener cuidado de las recaídas”, dijo el psiquiatra.

Según los datos del programa, allí se recupera el 67% de las personas que intentar rehabilitarse, 14% reduce su participación en el juego, 13% abandona el tratamiento y 6% fracasa. “Tenemos las expectativas de pronto llegar al 70% de las personas que se recuperan”, dijo Coll.

El programa de Prevención y Tratamiento del Juego del Hospital de Clínicas cuenta con una línea telefónica gratuita 0800 8631, en la que se brinda información y se agendan entrevistas con los médicos. También hay muchos centros en todo el país a los que se deriva llamando a ese número.

Daniel es un nombre ficticio, creado para proteger la identidad de quien brindó su testimonio.