Marcelo falleció tras que el Estado le negara un cardiodesfibrilador

Sociedad

29/07/2018 07:16

Marcelo falleció tras que el Estado le negara un cardiodesfibrilador

Su hermano había fallecido por muerte súbita, su médico vio riesgos de que pudiese morir por la misma razón.

Ese jueves 26 de julio la joven se dirigió al consultorio jurídico de la Facultad de Derecho, sabiendo que ya no había nada que se pudiese hacer por su padre. De hecho, ya había fallecido hace unos meses por muerte súbita. Pero la suerte de Marcelo de 47 años podría haber sido otra, ya que su muerte era evitable, según señalaron en su momento expertos.

Su cardiólogo observó que había riesgos reales de que pudiese morir de muerte súbita por una cardiopatía congénita, entre otras cosas, porque su hermano a los 40 años ya había muerto por esta causa. Con la esperanza de que Marcelo no corriera con la misma suerte, su médico pidió al Fondo Nacional de Recursos (FNR) un cardiodesfibrilador de un costo aproximado de $300.000 pero el organismo se lo negó.

El FNR solo cubre el dispositivo implantable en caso de que la persona ya haya tenido un episodio de muerte súbita y lo hayan podido salvar, explicó a ECOS el docente y abogado del consultorio jurídico de la Facultad de Derecho, Juan Ceretta.

Lo curioso de esto es que 9 de cada 10 personas que tienen un episodio de muerte súbita fallecen, señaló Ceretta. Además, aunque el médico tratante compruebe mediante los exámenes que se hicieron al paciente que en cualquier momento va a tener un episodio de estos, el FNR no lo cubre.

Marcelo, igual que su hermano, falleció sin el cardiodesfibrilador que necesitaba. Casado, con dos hijos jóvenes, y siendo el sustento en su hogar, dejó la familia incompleta.

Su hija cuando leía en las noticias que un paciente había fallecido porque no pudo acceder a un medicamento no pudo evitar relacionarlo con lo que le sucedió a su padre. Por eso, decidida fue hasta el consultorio jurídico de la Facultad de Derecho. Allí se enteró que en estos casos se puede presentar un recurso de amparo pidiendo al Estado el dispositivo implantable.

Entre 2017 y 2018 Ceretta tuvo al menos siete casos iguales al de Marcelo y en todos la Justicia obligó al FNR a cubrir el cardiodesfibrilador que los pacientes necesitaban.

La familia de Marcelo se enteró tarde que luego del primer no, la Justicia puede obligar al Estado a otorgarle lo que necesita el paciente para mejorar su calidad de vida.

Ahora, lo que pueden hacer es reclamarle al Estado una indeminzación y dar a conocer la historia de Marcelo y su hermano, con el objetivo de que no se vuelva a repetir.

"En los cálculos que hace el gobierno de querer ahorrar dinero con esto, no ahorra nada. Pierde plata porque este dispositivo cuesta alrededor de $300.000, se gasta una sola vez y ahora las pensiones e indemnizaciones cuestan mucho más que eso. Sin contar que se deja ir alguien productivo en su mejor etapa", lamentó Ceretta.

Para el abogado, ese intento por ahorrar "significa una pérdida para todos".

*La historia de Marcelo y su famila fue reconstruida a través del relato del abogado Juan Ceretta. El profesional prefirió no hacer público el apellido del fallecido.