Justicia: 45 años de prisión a los asesinos de Valentina en Rivera

Sociedad

24/05/2018 16:08

Justicia: 45 años de prisión a los asesinos de Valentina en Rivera

Facebook Canal 8 Rivera

Jueza María Sol Bellomo

Jueza hizo lugar a pedido de la fiscal de dar pena máxima a imputados por la violación y posterior muerte de la niña de 9 años en Rivera.

La jueza de Rivera María Sol Bellomo condenó este jueves a Yefferson Cunha (22) y Manuel de los Santos (23) a 45 años de prisión, 30 años de cárcel más otros 15 de medidas de seguridad eliminativas, como autor y coautor de la violación y posterior muerte de la niña Valentina Walter en Rivera, el 12 de noviembre de 2017. Esa niña ese día cumplía nueve años.

La sentencia fue por homicidio muy especialmente agravado por sevicia, por haber sido cometido para tapar un delito previo (la violación) y por femicidio.

De esta manera, la jueza hacía lugar a la solicitud de la fiscal Verónica Bujarín.

En la sala estaba el padre y la madre de la pequeña, junto con su abogado, la fiscal, los defensores de oficio y los propios imputados. Al terminar la audiencia, la familia se acercó a Bujarín para agradecerle su actuación.

"Yo les dije que lo único que hicimos fue demostrar quiénes habían sido los responsables de este crimen horrendo. Y que esos responsables fueran enjuiciados. Y eso logramos", le dijo la fiscal a ECOS. "Para nosotros fue un deber cumplido, el haber obtenido una respuesta para la sociedad y para la familia".

Durante la lectura de su fallo, la jueza Bellomo expresó -tal como había sido el alegato de la Fiscalía- que los dos responsables de la muerte de la pequeña habían actuado con "desprecio" y "menosprecio" de la mujer. Que la niña fue "objeto de uso y desecho". Y que la situación planteada cumplía los criterios de "excepcional gravedad" como para agregarle a la pena máxima las medidas eliminativas.

"Para todos fue algo muy doloroso este juicio. No me había dado cuenta cuánto nos había afectado. Por eso luchábamos por la sentencia de condena", concluyó Bujarín. "Soy madre y mi hijo tiene la misma edad de Valentina...".

Alegato

"Ustedes son malos, ustedes no van a ir al cielo. Eso no se hace con una niña pequeña", dijo la fiscal, al decir las últimas palabras de la niña. Lloraba y pedía que la soltaran. Les dijo que iba a contarle a su madre. "Los imputados no escucharon sus llantos. Los imputados no escucharon sus gritos. En un momento, Valentina dejó de gritar”, había cerrado Bujarín, durante la primera audiencia del juicio oral y público, el 16 de mayo, en el Centro de Justicia de Rivera.
Valentina Walter
Valentina Walter

Era su cumpleaños, la madre de Valentina le había prometido ir a comer unos panchos e ir a jugar a la plaza. A eso de las 17 horas de ese día, un domingo, le pidió que fuera a buscar a su hermano menor Amadeo, que estaba con otros niños del barrio cerca de su casa, cercana a una zona de monte en las afueras de Rivera. Ella vestía remera amarilla, bermuda rosada, ojotas negras y una vincha violeta, regalo de cumpleaños de su madre.

En el camino se encontró con Cunha, un vecino del barrio. Le dijo que sabía dónde estaba su hermano, jugando y bañándose en el monte. Incluso le dijo que la iba a acompañar. Le mintió. En el camino se encontraron con De los Santos. Cerca de un barranco pedregoso la violaron y luego la mataron. Escondieron el cuerpo y se juramentaron mutuamente que si uno era atrapado, asumiría la culpa para dejar impune al otro, según se dijo en esa audiencia.

El pedido de la fiscal

"El menosprecio a la condición de mujer de la víctima alcanza un grado tal, que se la jerarquizó en la lógica femicida, a la baja de la valía de un animal, lo que explica la deshumanización, cosificación, uso y deshecho posterior", había indicado la fiscal Bujarín ya en febrero, cuando pidió para los dos imputados la que es la mayor pena posible en la legislación uruguayo: 45 años de cárcel, divididos en 30 años de prisión más otros 15 de medidas de seguridad eliminativas.

En esa acusación se señalaba que, tras el abuso sexual, los dos atacantes podrían haber asumido la consecuencia jurídica de haber violado a una niña, pero ante la amenaza dceidieron matarla. Eso "forma parte de la lógica de un femicidio sexual, en el cual posteriormente al uso de lo que se considera una cosa, se procede al deshecho".

La escena que era descrita a continuación era espeluznante: uno de ellos mata a la niña golpeando su cabeza contra una superficie de piedras mientras el otro se masturbaba "porque la escena le excitaba sexualmente". La puesta en escena posterior -ambos participaron por tres días de la búsqueda de una niña desaparecida, ayudando a la familia- es otro elemento que refuerza lo patológico.

Durante la lectura del fallo, la jueza señaló que cualquiera de los imputados era consciente de sus actos.