Dos femicidios con posteriores suicidios

Sociedad

17/04/2018 16:10

Dos femicidios con posteriores suicidios

ECOS (Archivo)

Fue en un establecimiento rural en Paraje Barra del San Juan a 16 kilómetros de Colonia del Sacramento. El otro fue en 25 de Agosto.

Los femicidios once y doce en lo que va del año se produjeron el mismo día. Los dos en el Interior del país. Y los dos culminaron con el suicidio del matador.

En ambos casos, había antecedentes de violencia.

Una denuncia por violencia doméstica presentada a principios de este mes y una medida cautelar de restricción no impidieron a un hombre de 42 años de iniciales L.F. llegar este martes de madrugada de José Enrique Rodó, en Soriano, hasta el establecimiento rural en el Paraje Barra de San Juan, Colonia, donde vivía y trabajaba su expareja, M.T. (37), para matarla y luego autoeliminarse.

Ambos se habían separado a principios de este año. El hombre también vivía y trabajaba en ese establecimiento rural. Cuando terminó la pareja, el hombre fue despedido y se fue a vivir a lo de un familiar en Soriano.

Ambos tenían dos hijos, de 10 y 7 años. Ella además tenía una hija adolescente de un matrimonio anterior.

Según le dijo a ECOS el vocero de la Policía de Colonia, Daniel Carro, el hombre mató a su exmujer de un disparo. Luego fue encontrado, muerto, colgando de un árbol; también se había descerrajado un tiro en la cabeza.

El segundo caso se registró en 25 de Agosto, Florida. Un hombre fue encontrado colgando de un árbol en el camping local. Cerca de él, en una camioneta estacionada, estaba el cuerpo de una mujer.

Estaban separados hacía un año, según dijeron a este portal fuentes relacionadas al caso. Había un antecedente de violencia: el hombre, que era policía, estaba denunciado por violencia contra el hijo de la pareja, de 15 años. Por eso se le había retirado el arma.

Se cree que el hombre no la mató en el lugar sino que la llevó ahí para eliminarse. De hecho, la investigación se está realizando también en Salinas, Canelones, donde vivía la mujer.

Como ocurre en el 43,5% de los casos, como señaló una nota de ECOS, ambos femicidas acabaron quitándose la vida.