La despidieron de ALUR tras dar a luz; su pareja en huelga de hambre

Por: Mateo Romano

Sociedad

1/03/2018 13:30

La despidieron de ALUR tras dar a luz; su pareja en huelga de hambre
ECOS
Pablo Ferreira realiza una huelga de hambre en Plaza Independencia frete a la Torre Ejecutiva.

El nuevo directorio echó a una trabajadora luego de tener a su hijo. En dos años no ha podido conseguir trabajo.

Luiggina D´Agosto trabajaba en Alcoholes del Uruguay (ALUR). Cuando se reincorporó luego de dar a luz a Juan Bautista, el nuevo directorio de la subsidiaria de Ancap le informó que no necesitaría más de sus servicios y la despidieron. Este jueves, su pareja inició una huelga de hambre frente a Torre Ejecutiva. “Se metieron con mi familia, pero tampoco quiero que le pase a nadie más”, dijo a ECOS Pablo Ferreira.

Luiggina (42) y Pablo (32) se conocieron hace cinco años trabajando para ALUR. Lo hacían en áreas diferentes, ella como secretaria del directorio y él en la parte de producción de alcoholes. “Estábamos cada uno en una punta de la planta”, dijo Pablo.

De todas formas, decidieron informarles a sus superiores sobre la relación para que no hubiera inconvenientes. Les dieron el visto bueno y la relación continuó sin inconvenientes.

Dos años más tarde, Luiggina quedó embarazada. “Cuando se lo comunicó al directorio, la felicitaron por una nueva etapa en la vida”, contó su pareja. Trabajó hasta los 15 días antes de dar a luz con una gran panza que contenía a un bebé que pesó más de cuatro kilos.

Juan Bautista nació y todo fue felicidad en la familia. Cuando se presentó a trabajar, luego de 15 semanas de licencia maternal, el directorio de la empresa había cambiado. En su primer día de reintegro, le comunicaron que no continuaría en la empresa.

“Nosotros conocemos la ley y dice que está prohibido despedir a una madre. Pero en la letra chica, como en toda ley, menciona que si la empresa paga una indemnización especial puede hacer el despido”, contó Pablo. “En este caso no hay ningún castigo para la empresa, ese dinero sale del bolsillo de todos porque es una empresa estatal”.

Luiggina se quedó sin trabajo y con Juan Bautista recién nacido. Pablo con toda la bronca continuó en ALUR para poder sostener a su familia. Desde ese momento, y ante la situación, comenzaron a solicitar reuniones con diferentes organismos: Ministerio de Desarrollo Social, Instituto de la Mujer, Instituto Nacional de Derechos Humanos de Uruguay, etc. “Nos decían en la cara que es algo que pasa todos los días y que no va a cambiar”.

Desde ese momento la salud de Luiggina se ha deteriorado. Tiene problemas de tiroides y su estado anímico no es bueno porque no puede conseguir trabajo. “Ha ido a varias entrevistas de trabajo y en todas le cuestionan por qué la despidieron y le piden una carta de recomendación”, dijo Pablo y contó que la empresa manifestó que está evaluando si se la otorgan o no. “Eso se hace cuando el empleado tuvo una falta grave”.

Debido a su estado de salud es que los médicos recomendaron que Luiggina no realizara la huelga de hambre y Pablo tomó la posta. “Estoy acá porque se metieron con mi familia, para que no le pase a nadie más”.

Pablo contó que su mujer le envió una carta al presidente Tabaré Vázquez y este la recibió. Enterado de la situación, realizó un pedido de informe a ALUR.

También se comunicaron con la primera dama, María Auxiliadora Delgado. Personalmente llamó a Luiggina para decirle que nada podía hacer. “Más allá de la respuesta negativa, valoramos su sinceridad”.

“La huelga empezó furiosa, sin asistencia médica”, contó. Luego fue visitado
por integrantes del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), quienes le dieron algunas recomendaciones y lo visitarán a diario para controlar su salud.
No es casualidad que Pablo haya iniciado la huelga de hambre este jueves.

“Estamos comenzando el mes de la mujer y el 8 de marzo habrá una marcha multitudinaria. Ese día muchos de los que nos cerraron las puertas se embanderarán con la causa y eso no parece injusto", afirmó.

Dijo que permanecerá en el lugar hasta tener una respuesta positiva. “Queremos la restitución laboral, pero que el gobierno trabaje para quitar ese párrafo de la ley que permite el despido de una madre para que no le pase a nadie más”.

Pablo pidió licencia de 45 días en ALUR para hacer la huelga. Teme sufrir consecuencias cuando regrese a la empresa.