Un periodista y una activista, los testigos para la causa #MaríaNoSeVa

Sociedad

6/02/2018 17:41

Un periodista y una activista, los testigos para la causa #MaríaNoSeVa

Intendencia de Montevideo

Son los testimonios proporcionados por la defensa de la madre de la niña que la Suprema Corte aceptó escuchar en audiencia del 8 de marzo.

El testimonio de un periodista y de una activista por los derechos de la mujer y de los niños son las pruebas que la defensa de María, la madre de una niña cuyo regreso a España está siendo revisado por la Suprema Corte de Justicia (SCJ), piensa esgrimir para inclinar el proceso a su favor. Así lo señaló a ECOS Virginia Salvo, abogada de la mujer.

La citación a ambos, para la audiencia del 8 de marzo, fue resuelta por la Suprema Corte el lunes. En rigor fue, más algunos documentos, la única prueba de todas las presentadas por las partes del litigio que el máximo órgano de justicia aceptó para saber si concede o no la revisión del caso.

“Es bravo que no hayan tomado el resto de las pruebas, porque todo lo que pesaba a la niña era fuerte. Considerábamos que con eso no se debía dejar que la niña vuelva a España. Vamos a ver si con lo poco que podamos presentar, es suficiente para que la Corte vea que la pequeña no tuvo garantías, que se revise todo el proceso”, afirmó Salvo.

La SCJ aceptó en octubre revisar la resolución judicial que ordenaba la restitución de la niña a España, donde la reclamaba su padre, un técnico radiólogo de 35 años, atendiendo a una eventual “colusión de intereses” entre los patrocinantes de su progenitor y el abogado de oficio que se le había asignado a la niña, Walter Pritsch.

En opinión de la defensa de María, lo que hizo la Suprema Corte el lunes fue desestimar todas las pruebas de su parte, de la parte del padre y de la nueva abogada de la niña, Luz Calvo, que no guardaran relación con ese aspecto del expediente.

“La defensa de la niña pidió que se le hiciera una pericia psicológica al padre, lo que nosotros ya habíamos solicitado antes, pero no se dio lugar”, señaló Salvo. Las abogadas también registros de audio de la pequeña en la que relataba situaciones de abuso sufridas a manos del padre, así como testimonios de personas vinculadas al proceso de la niña en Uruguay, iniciado en abril de 2016. Nada de eso fue tomado en cuenta, añadió.

Sí se aceptaron pruebas que indicarían que Pritsch tenía una comunicación y vinculación inadecuadas con los patrocinantes del padre en España, que incluían comunicaciones por Whatsapp y envíos de entrevistas sin editar; concretamente, una que le realizara la periodista Georgina Mayo para TNU. “Todo eso nos lo facilitó gente que se ‘encamisetó’ con la causa”, dijo Salvo.

Mucha gente se embanderó con la causa, creando el hashtag #MaríaNoSeVa, paraguas bajo el cual se expresaron organizaciones como Intersocial Feminista, la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual y Mujeres de Negro, y entidades estatales como el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), y el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU).

María –que es uruguaya- y su hija están en el país desde abril de 2016. Tenían pasaje para volver a España, donde residían con el padre, para el 25 de ese mes. Acá, estando de vacaciones, la mujer comenzó a notar comportamientos “extraños” en la pequeña por lo que decidió hacerle unas pericias psicológicas primer y quedase en el país después. Desde España, comenzó a accionar legalmente la restitución internacional.

Al anunciar la revisión del caso, la SCJ entendió que la niña percibía como “peligrosa” a la figura paterna aunque no se probaba la existencia de abuso. Desde el lado de la madre se indicaba que tanto ella como la pequeña habían sido objeto de violencia.

El padre de la niña, de nombre Pablo, ha negado haber lastimado de cualquier forma a su hija.

En setiembre, la Justicia uruguaya había notificado a María que estaban acreditadas las condiciones para la restitución a España de su hija: prohibición de acercamiento del hombre a la madre y a la pequeña a 500 metros, la prohibición de contacto y la tenencia provisoria de la menor a María, mientras se resolvía la situación de la niña, allá. Días después, la Suprema Corte decidió revisar esta determinación.

Consultada por ECOS, María no ocultó que la determinación de la Suprema Corte –centrándose solo en la colusión de intereses- no era la que esperaba. La niña, que pasó el verano entre Montevideo y Portezuelo, en la casa de un familiar, está asistiendo a terapia. “Está en un momento en que tiene que abrir la herida para luego cerrarla”, dijo la madre. Mientras tanto, ella vive con ansiedad los días que faltan para el 8 de marzo. “Me estoy armando ya muchos escenarios en la cabeza, qué pasaría si se resuelve esto o lo otro…”.