Prisión preventiva a sospechoso por la muerte de Brissa

Publicado: 23/11/2017 21:06 | Actualizado:
Prisión preventiva a sospechoso por la muerte de Brissa
ECOS
El juez Ricardo Míguez hizo lugar al pedido de la Fiscalía.

Se tienen pruebas fehacientes que la niña estuvo en el auto del detenido, y que murió tres horas después de ser privada de libertad.

Impasible, sin pronunciar palabra más que con una su abogada Estefanía Broggi, sin casi levantar la mirada, W.P.P., un taxista de 35 años detenido por la muerte de la niña Brissa González, escuchó a las 20.15 de este jueves cómo el juez Ricardo Míguez daba lugar al pedido del fiscal Juan Gómez y le decretaba la prisión preventiva por seis meses, por la presunta comisión de un delito de homicidio muy especialmente agravado.

A no más de tres metros suyo, en la pequeña sala del juzgado del Centro de Justicia Penal de calle Juan Carlos Gómez, estaba Telmo González, acompañado por su abogada Cintha Correa. González, un militar de 45 años también escuchó en silencio el decreto de Míguez. Tenía la mirada que puede tener un hombre que hace pocas horas acababa de recibir la peor noticia posible: que se había encontrado el cuerpo de su hija, de solo 12 años, desaparecida desde el lunes, semienterrada en un bosque del balneario Las Vegas, a 200 metros de la ruta Interbalnearia. Y cada tanto, también en silencio, le dedicaba profundas miradas al presunto matador.

Si antes del plazo que finaliza el 22 de mayo de 2018, el fiscal cuenta con las pruebas que está recabando, podrá actuar procesalmente.

La defensa de W.P.P., que en ningún momento reconoció su culpabilidad, dijo primero que no había "elementos subjetivos suficientes" para vincularlo al hecho, luego pidió un recurso de reposición de la medida cautelar decretada (los seis meses de cárcel) y, finalmente, anunció que apelarán la medida.

De determinarse su culpabilidad, W.P.P., que tiene antecedentes por atentado violento al pudor, enfrenta una pena de entre 15 y 30 años de cárcel.

Alegato

La audiencia comenzó 19.10, cuarenta minutos luego de lo previsto. Gómez acababa de llegar del balneario Las Vegas. Estuvo recabando información hasta último momento. De acuerdo a su ponencia, fueron por lo menos tres cámaras de seguridad del Ministerio del Interior y privadas que captaron imágenes en las que se observa a Brissa, en el asiento del acompañante del vehículo Renault Laguna bordeaux que conducía el individuo.

La niña partió a las 7.30 a la escuela y, para la Fiscalía, ya se tiene confirmación que sobre las 7.41 horas de ese mismo lunes, Brissa iba en el vehículo de W.P.P.

¿Cómo se subió? ¿Hubo algún contacto previo entre ambos? La Policía investigaba el celular y la Ceibalita de la niña. Según le había dicho a ECOS su madre, Ana Paula Gérez, la chica "había entrado en un grupo de animé (animación japonesa)" y sospechaba que ahí se había vinculado con alguien. El fiscal Gómez no quiso explayarse sobre ese punto, aún en estudio. "Lo que yo puedo determinar es que ella se subió a ese vehículo o engañada -por la circunstancia que la investigación determinará- o contra su voluntad. No puede se puede hablar de común acuerdo a los 12 años", le dijo luego a la prensa.

Durante la audiencia, el fiscal señaló que hay testigos que ubican el auto en el lugar donde la habría enterrado. La investigación indica que la niña murió ese mismo lunes a las 10 horas. En definitiva, en menos de tres horas, según el fiscal Gómez, el individuo privó de libertad a la pequeña y la mató. Eso es: algunas horas antes que en el barrio montevideano de Pérez Castellanos su familia comenzara a inquietarse.

En la casa del detenido se encontró ese mismo auto, en el que Policía Científica halló manchas de sangre y pelos, que se están analizando.

El informe preliminar de los forenses indica que la muerte fue por asfixia por ahorcamiento. Asimismo, se encontró a la niña semidesnuda, atada de pies y manos atados en la espalda, con indicios de violación. Este último extremo aún no ha sido probado. Había sido hallada en un bosque, en arena removida, a 200 metros de Ruta Interbalnearia, en el balneario Las Vegas.

El detenido cuenta con antecedentes penales entre 2004 y 2012 por delitos de atentado violento al pudor. Este último elemento también fue considerado por el fiscal a la hora de pedir su procesamiento.

"Sin elementos"

La defensa, a cargo de Broggi y de su colega Diego Moreira, se basó en la inexistencia de "elementos objetivos suficientes" que vincularan a su patrocinado al hecho. A su criterio, la matricula no se podía leer bien en la secuencia de imágenes y que tampoco es nítido que se haya visto a una persona en el asiento del acompañante.

"Hay muchos autos de esa marca, modelo y color en el parque automotriz uruguayo", dijo Broggi.

Dijo que, si bien W.P.P. reconoció haber estado por la calle José Serrato -la misma en la que la niña fue filmada perdiendo el ómnibus y luego caminando a esa hora-, afirmó que su relato, que hablaba que estaba a esa hora buscando un taller mecánico, es "veraz".

Ante la ausencia de pericias forenses, pidió que se velara por el principio de inocencia. Además, Broggi indicó que los testimonios presentados por la fiscalía no eran "creíbles". Cuestionó que "en un medio", al que no nombró, se haya publicado una foto de su defendido en la misma audiencia. "Eso es muy grave. Hablamos de una persona que no ha sido condenada".

Luego que el juez dijera que consideraría la imputación solicitada por el fiscal, la defensa pidió que no se adoptara la prisión preventiva como medida cautelar. Primero, porque argumentó que un hombre "con domicilio fijo, trabajo fijo y con residencia lejos de la frontera" no buscaría escapar ya que "es el primero que quiere que se aclare su situación". Acto seguido, Broggi agregó que le parecían excesivos los seis meses. "Las pruebas no deberían demorar más de 60 días".

El juez Míguez no se hizo eco y determinó la prisión preventiva por seis meses. El recurso de reposición también fue rechazado. Para el fiscal, hay riesgo de que las pruebas sean alteradas (aún no se encontró la mochila ni parte de la ropa de la menor) y, además, "existe el lógico riesgo de fuga cuando se enfrenta a la posibilidad de una pena de entre 15 y 30 años de cárcel", agregó.

A la defensa únicamente le quedó acudir al recurso de apelación. Además, solicitó medidas de seguridad intercarcelarias para W.P.P., dadas las características del delito que se le imputa. Eso sí fue acogido por Míguez.

Telmo González, el padre de la niña, no habló en toda la sesión, a la que llegó luego de la intervención del fiscal. Su abogada, Correa, en la audiencia solo dijo que quería tener acceso a la carpeta del expediente. Al término de la sesión fue saludado por el público presente. Con los ojos hundidos de dolor, los mismos que apuntan al presunto asesino, se excusó, amablemente, casi en silencio, de hablar.