Rodrigo Romano: "La gente me hizo saber que me extrañó"

Sociedad

3/11/2017 16:16

Rodrigo Romano: "La gente me hizo saber que me extrañó"
Rodrigo Romano -Instagram

Luego de un segundo parate del año por motivos de salud, con el regreso del fútbol uruguayo también retorna el relator de Tenfield.

“Ya estoy pronto para largar mañana”. Al relator de Tenfield Rodrigo Romano se le nota el entusiasmo en la voz al pensar en el sábado 4. Es su regreso al fútbol en un año en que la salud –el estrés, dice- le ha dado varios avisos. El último stop fue el 31 de agosto, cuando a través de sus cuentas en Twitter e Instagram anunciaba que no iba a poder transmitir esa noche Uruguay-Argentina, por las Eliminatorias.

Pasaron cuatro partidos de eliminatorias, cinco fechas del Torneo Clausura (incluyendo el clásico), una suspensión por agresión a un juez y un paro por conflicto entre la Mutual y Más Unidos Que Nunca (MUQN) y Rodrigo vuelve. Lo anunció el propio relator este viernes, en su canal de YouTube. Este sábado estará en Belvedere, transmitiendo Liverpool-Nacional.

“Me siento muy bien, en 110% para volver, con todas las ganas y la energía”, le comenta a ECOS. En rigor, es su regreso al fútbol uruguayo. “Hace tres semanas que estoy relatando fútbol brasileño para Gol TV. Eso me ha dado ritmo y práctica, que era lo que me estaba faltando luego de estar un mes parado, sin hacer nada”. Es de esperar que la variante uruguaya del juego, bastante más lenta que la brasileña, no le haga perder el ritmo recuperado.

Sus afecciones a la salud estallaron a fines de marzo, al punto que no pudo relatar Perú-Uruguay, también por Eliminatorias, el 28 de marzo. “Ahí me atacó por primera vez una hernia de disco, a nivel lumbar, bien abajo. Eso me provocó mucho dolor y me descolocó desde todo punto de vista”, expresa. Regresó a fines de mayo y recayó al terminar agosto.

“Ahora estoy bárbaro del dolor y, además, estoy con terapia. Estoy haciendo todo lo que hay que hacer para volver al 110%”, dice.

Con su anuncio, Rodrigo también avienta rumores, esos que sugerían un cuadro más grave del que realmente tenía. “Eso fue un tema, porque algún malintencionado viralizó un video mío de abril y lo hizo por setiembre”. Refiere a un posteo suyo en Instagram, del 27 de abril, en el que todavía convaleciente hablaba a sus seguidores, en ralentizado tono.

Además de conocer la fuerza que pueden adquirir algunos rumores –potenciados por el pertenecer a una empresa como Tenfield, siempre en la lupa de la gente-, Rodrigo también supo del cariño de miles de personas anónimas. “La repercusión de la gente siempre fue brutal, preguntándome qué pasaba, cómo estaba… Lo que pasa es que me recluí mucho y nunca di una explicación de lo que me pasó; lo consideraba parte de mi vida privada. Lo sabía mi doctor, mi círculo de amigos y la empresa donde trabajo”.

Esa hernia, señala, fue por estrés. “Yo nunca levanté peso. El cuerpo me reventó por razones personales”, dice –y no se explaya- Rodrigo. También ocurrió en el contexto en el que Tenfield –empresa cuestionada por la opinión pública como muy pocas y a la que él siempre se mostró muy agradecido- estaba en el medio de un fuego cruzado entre la Mutual, MUQN, los jugadores de la selección y la AUF. “Yo no creo que haya tenido tanto que ver, aunque haya habido un paralelismo. Hay un conflicto empresarial que no se puede desconocer. Pero los problemas empresariales los arreglan las empresas. Yo tengo que relatar y volver a mi casa”.

En todo caso, Rodrigo Romano demostró ser un tipo querido en el ambiente, aun trabajando en una empresa que para muchos no lo es. No lo dice pero se percibe. Y las redes –y las tiene todas: Twitter, Facebook, Instagram y YouTube- lo reflejan.

“Me gusta el reconocimiento de la gente pero no me agranda. Me gusta que pregunten por mí porque eso demuestra que mi trabajo es bien recibido. Me considero un buen profesional, que prepara los partidos, que no llega cinco minutos antes a las canchas o al estudio. La gente me extrañó y me lo hizo saber”.