Hombre mató a su ex esposa de dos disparos y se suicidó en Paysandú

Sociedad

6/10/2017 10:35

Hombre mató a su ex esposa de dos disparos y se suicidó en Paysandú

Tenía orden de restricción y no podía acercarse a menos de 100 metros. Le dio dos disparos en su casa.

La Policía de Paysandú fue alertada este jueves sobre la presencia de una mujer herida de arma de fuego en su vivienda, en la calle Silveiro Martínez. Al llegar encontraron a Claudia Iris Pérez Barrionuevo, de 40 años, tirada en el piso, con dos disparos. La trasladaron inmediatamente a un centro de salud, pero llegó ya sin vida.

Según la información policial, momentos antes había estado allí su ex pareja, M.M.K, de 44 años, que tenía medidas cautelares que impedían su acercamiento o comunicación con la víctima. Esto, por una denuncia de violencia doméstica que la mujer había presentado en julio pasado.

Al llegar, el hombre le había preguntado a una vecina por Claudia, ingresó a la vivienda, le dio los dos disparos y se fue.

Cuando la Policía tomó conocimiento de lo sucedido inició la búsqueda y sobre las 21.00 horas encontraron el cuerpo del hombre, ahorcado en la rama de un árbol, en una zona alejada de la vivienda.

El diario El Telégrafo de Paysandú informa que la mujer vivía junto a sus tres hijos luego de hacerse separado del hombre, padre del menor, de 12 años.
Pese a la orden de restricción, agrega el matutino, era común ver al hombre en las esquinas espiando a su expareja.

Esta es la 17ª mujer que muere en lo que va del año a manos de su pareja o ex pareja. Actualmente, la Justicia investiga la muerte de otra mujer en el barrio Punta Carretas en Montevideo. Su ex marido es, hasta el momento, el único indagado.

El primer femicidio ocurrido este año fue en el Penal de Libertad, donde un recluso asesinó a su pareja en el baño durante una visita carcelaria. El segundo fue a mediados del mes de enero y el victimario fue un hombre de 78 años, que ingresó en la casa de su ex esposa, de 73, y la asesinó de un disparo. El 29 de enero ocurrió el tercer caso, en el barrio El General de Colonia, donde una mujer de 25 años murió al ser apuñalada por su pareja, de 35, tras una discusión.

El cuarto caso fue uno de los que generó mayor impacto mediático. Se trató de la muerte de Valeria Sosa, una joven madre y bailarina de la comparsa Mi Morena, que pese a haber denunciado a su ex pareja por violencia terminó muerta de dos disparos. El hombre es policía y la mató con su arma de reglamento.

En febrero, en el complejo Verdisol sucedió el quinto femicidio del año, cuando un hombre mató con una maceta a su mujer y luego se entregó a la Policía. Y el sexto, en el mismo mes, fue el de la joven Manuela Stabile, en Florida, quien fue baleada por su pareja, que la llevó a pasear para matarla.

El séptimo caso fue en abril. La víctima fue Melina Gordillo, una joven de 24 años, oriunda de Salto, baleada por su exnovio en su casa del barrio Villa Española. Estuvo internada más de 15 días, fue intervenida en cinco ocasiones, pero finalmente falleció a causa de las heridas.

En el mismo mes ocurrió el octavo caso. En la ciudad de Tacuarembó fue asesinada a puñaladas Silvia Inés González Acosta, de 43 años, a manos de su ex pareja, Ruben Flores González, de 49, quien luego se suicidó. Todo sucedió delante de una de las dos hijas de ambos.

Ya en el mes de mayo murió la novena mujer a manos de su pareja. Fue Yessica Coelho, en Rivera. El femicida era su pareja, un policía que primero declaró que ella se había suicidado y luego asumió la autoría del crimen.

El décimo caso se dio en San Luis y el hombre fue procesado por homicidio simple, la Justicia no lo consideró femicidio (o sea, homicidio muy especialmente agravado), porque no se constató violencia anterior. La fallecida era Florencia Luquez, que recibió 20 puñaladas de parte de su ex pareja, a quien había denunciado y tenía orden de no acercarse.

Mayo finalizó con otra mujer muerta a manos de su pareja. Fue la undécima del año, Sonia Machado, a quien su marido disparó con una escopeta y luego se suicidó.

La muerte número 12 fue en Atlántida, donde una mujer de 40 años fue hallada estrangulada en el baño de su casa. El asesino era su pareja, un hombre de 67 años, que tras cometer el crimen intentó darse a la fuga, pero luego, sabiéndose buscado, se entregó a las autoridades.

A fines de agosto ocurrió en Cerro Largo la muerte de Loreley Ferreira, a manos de su ex pareja, quien luego se suicidó. Ese fue el décimo tercer femicidio del año y en setiembre, en una zona rural de San José, ocurrió el décimo cuarto. Susana Icardi, de 74 años, fue asesinada por su marido. La razón que dio el hombre ante la Justicia fue que ella maltrataba sus vacas. Eso "lo llevó a un estado emocional tal que fue al galpón y con una pala de pocear la golpeó provocándole las lesiones que determinaron su muerte", dijo el juez de la causa.

En setiembre hubo un caso, que fue el de Verónica Pecoi, una mujer trans, que fue degollada por su pareja, un hombre de 31 años, en su casa del barrio Cordón, en Montevideo. Con ella, llegaron a 15 las mujeres muertas a manos de su pareja o ex.

Y el último caso, el número 16, se dio en Artigas, en octubre. Fue el de Yanina Portela, de 24 años, quien murió por los golpes recibidos de parte de su pareja. Él, en primera instancia fue a la seccional policial y denunció que la chica se había suicidado, pero la autopsia reveló los golpes y terminó confesando.

Además, hay dos casos de mujeres muertas que están aún sin sentencia judicial. Uno es el de María Florencia Torriani, de 35 años, cuyo cuerpo fue hallado en un pastizal a la vera del arroyo Miguelete, en las inmediaciones del Cementerio del Norte del barrio Lavalleja. Tenía cinco heridas de arma blanca en la cabeza, tres de ellas en el rostro, y signos de haber sido abusada sexualmente.

El otro es el de Shakira Techera, la adolescente de 17 años que falleció en la madrugada del domingo 19 de febrero, en el Cerro, tras recibir disparos en el abdomen y en una mano. Su ex pareja, un joven de 20 años, fue apuntado como el posible responsable. Sin embargo, él se presentó a declarar y afirmó que los disparos provinieron de otro lugar. Pasadas las 48 horas de detención, recuperó su libertad y el caso continúa sin resolución.