Defensa convoca reunión para definir destino del águila del Graf Spee

Sociedad

15/08/2017 17:43

Defensa convoca reunión para definir destino del águila del Graf Spee

Alfredo Etchegaray

El ministro invitó a representantes del todo el sistema político para que opinen sobre si la histórica pieza debe ser vendida o exhibida.

El ministro de Defensa, Jorge Menéndez, convocó para este miércoles a los representantes de todo el sistema político a una reunión para “recibir información y escuchar opiniones” con respecto al destino del águila de Admiral Graf Spee.

El objetivo es que exista una “política de Estado” con respecto a lo que se haga con el que fuera el mascarón de proa del “acorazado de bolsillo” alemán, hundido frente a las costas de Montevideo en 1939, en el marco de la II Guerra Mundial.

“No debería ser un gobierno el que defina esto, sino que varios actores determinen el futuro final de algo que Uruguay tiene porque en algún momento actuó con la dignidad que actuó”, había expresado Menéndez días atrás en el Parlamento a propósito del tema.

Rescatada de las aguas del Río de la Plata en febrero de 2006, el águila permanece desde entonces guardada en una caja, bajo custodia militar, en un galpón del Cuerpo de Fusileros Navales.

La invitación de Menéndez hace referencia a que la situación judicial de la histórica pieza ha quedado dilucidada. Pertenece en su totalidad al Estado y, además, no integra el patrimonio nacional. Por lo tanto, no existe ningún impedimento para que pueda ser vendida al exterior.

El diputado nacionalista Jorge Gandini había planteado días atrás ir por este camino, ya que con su producido podrían afrontarse algunos requerimientos materiales de la Armada, en especial, alguna de las plataformas marítimas indispensables para la custodia del mar territorial nacional.

“Uno se pregunta porqué está guardada en un depósito, porqué no se procede a rematarla o a venderla”, se preguntó el legislador, que incluso sugirió, de ser necesario, promover una ley específica.

Gandini señaló que podría definirse de antemano que su destino sólo podrá el ser adquirida por museos reconocidos, para que no termine en manos no queridas.

“Material de este tipo hay en varias partes del mundo, museos particularmente de guerra y en Europa, y no generan ningún tipo de inconveniente. El Holocausto es un hecho histórico y en ese contexto se acumulan elementos de toda naturaleza”, dijo.

Además Uruguay, precisó, podría exhibir la digna actitud que mantuvo en la Batalla del Río de la Plata, en la que fue hundido el Graf Spee. “Allí se expresó una política de Estado que nos hizo un lugar en mundo durante muchísimo tiempo”, recordó.

A priori, la posición del gobierno no gira en torno a una posible venta del águila a corto plazo. “Dudo que con eso podamos comprar una plataforma”, aseguró Menéndez.

A fines de 2014 la casa de subastas local Gomensoro tasó al águila en unos US$ 15 millones, el doble de la estimación máxima que se hizo a nivel internacional.

Con respecto a su posible exhibición pública, ningún sector social uruguayo se ha opuesto.

Sí lo hizo la República Federal Alemana, que en 2007 envió un exhorto al gobierno en el que se pedía evitar la difusión de la efigie, debido a la presencia en su base de la esvástica característica del nacionalsocialismo

Durante la pasada administración, Berlín habia solicitado a su vez que la figura no fuese vendida, ante el temor de que cayera en manos de neonazis.

Si el Estado decide desprenderse del bien, deberá percibir la mitad del producido por la venta.

La otra mitad debería dividirse entre los sucesores del buzo Héctor Bado, que llevó a cabo las tareas de rescate del águila, y el que fue su patrocinador, el empresario Alfredo Etchegaray.

Ambos se enfrentaron años atrás en un juzgado por sus respectivos derechos comercialización sobre la pieza.

Sanguinetti y un testimonio

El ex presidente Julio María Sanguinetti se sumó a la discusión en torno al destino del águila y, en una columna difundida por Correo de los Viernes reclamó su exhibición pública.

“Imaginar, como dicen algunos, que su exhibición podría conducir a un cierto culto nazista es bien absurdo cuando se trata, justamente, de los contrario. Es un monumento a su derrota”, señaló.

El ex mandatario ironizó sobre la “danza de millones” que significaría su eventual venta, que no deja de ser, dijo, una “ingenua fantasía”. Lo mismo sucedió, apuntó, con el tesoro de los buques El Preciado y Nuestra Señora de la Luz.

Para Sanguinetti lo importante es preservar el valor histórico del objeto. “Mostrar a las nuevas generaciones los testimonios visibles de una guerra mundial que llegó a nuestras costas y que su consecuencia fue la derrota de una ideología totalitaria”, concluyó.