Casi 80 familias en vilo por remate de terreno al norte de Maldonado

Sociedad

31/07/2017 16:45

Casi 80 familias en vilo por remate de terreno al norte de Maldonado

CAPTURA CANAL 11

Ocupación de Las Calas, al norte de Maldonado

Se trata del predio Las Calas. Los compradores le pagaban a una mujer -desaparecida- que a su vez no pagó el préstamo para su compra.

El sueño de la casa propia de Oscar Ramírez, acunado desde hace cinco años, se transformó en una pesadilla. Él y un grupo de 77 familias de Maldonado fueron estafados por una mujer de iniciales R.P., “que parecía bien”, “que hablaba muy bien” y “que se ve que hizo las cosas bien”, que se fue volando, literalmente, se presume rumbo a Estados Unidos.

El martes 8 de agosto se rematará judicialmente un terreno de casi 62 mil metros cuadrados ubicados al norte de la ciudad de Maldonado. Son en total 116 terrenos parte de lo que fue conocido como el fraccionamiento Las Calas 1 y 2. Eran predios accesibles para la clase trabajadora, obreros como Ramírez, que veían posible dejar de alquilar gracias a las entregas razonables y cuotas al tono. La mujer tenía oficina en Maldonado y abundante pauta publicitaria en los medios locales. “No sospechabas”, dijo.

Ramírez, integrante de una comisión de unas cuarenta familias damnificadas, se interesó por dos terrenos a fines de 2012. Hizo entregas y pagó cuotas con la expectativa de recibir los predios para agosto de 2013. “Pasó agosto, pasó fin de año, la señora nos decía que había problemas con OSE, que la Intendencia no terminaba con el saneamiento, pero vos veías que en el lugar no había ningún movimiento de nada”.

De inmediato, varios vecinos comenzaron a inquietarse y a movilizarse.

Ramírez incluso asistió a tres audiencias judiciales con la vendedora de los terrenos, que siempre lograba dilatar las conclusiones. “A la cuarta vez ya no llegó, eso fue en 2015”, afirmó. “Creo que se le pidió un cierre de fronteras, pero ya era tarde”, añadió. En 2016, varios vecinos hastiados comenzaron a hacer ocupaciones de los terrenos que ya pagaban. Fue con su impulso que se hizo la caminería en la zona y se logró la conexión eléctrica. Muchos ya se instalaron y esperan.

“El barrio lo hicimos nosotros”, subrayó Ramírez orgulloso.

Según consignó este lunes El País, la mujer había logrado que la anterior administración departamental la autorizara a fraccionar el predio en lotes de 300 metros cuadrados. Pero esa aprobación no era definitiva, ya que estaba sujeta a la construcción de infraestructura. Las ventas de terrenos comenzaron sin que esa etapa se cumpliera. “Nosotros pensábamos que estaba todo encaminado cuando compramos”, dijo Ramírez.

No es lo último que se tuvieron que enterar. Según pudo averiguar ECOS, este remate es para que un prestamista particular recupere el dinero que le dio a esta mujer para comprar el terreno. Este dinero nunca fue devuelto y ahora está hipotecado. Según Ramírez, la cifra original ascendía a US$ 1.070.000. El País situó el monto final en 1,8 millones de dólares. Los promitentes compradores, los del sueño de la casa propia ahora en el aire, quedaron en ascuas, sin saber qué pasará con su dinero. Algunos han llegado a pagar hasta 50 mil dólares. El día del remate dicen que se harán presentes y que se harán oír.

“Quedamos todos en banda, la verdad es que no sabíamos nada de esto. Nos enteramos de esta situación hará 20 días”, afirmó el comprador. “Yo guardo esperanzas de que todo salga bien. Esperamos que el prestamista compre la tierra, hablar con él. Da bronca porque estamos en el aire. Yo hace cinco años que estoy en la vuelta para dejar de pagar 9.500 pesos de alquiler… y sigo alquilando”.