Refugios de animales superpoblados y sin apoyo estatal

Por: Lucía Cuberos

Sociedad

18/06/2017 11:52

Refugios de animales superpoblados y sin apoyo estatal

Animales sin Hogar

Las organizaciones sociales no dan abasto; el número de perros callejeros aumenta, pero desde el Estado no se les brinda respaldo.

El bienestar de los animales es un tema pendiente para el Estado uruguayo. Los miles de perros, gatos y caballos maltratados o sin dueño solo son amparados por organizaciones sociales que les brindan un refugio a puro pulmón, sin contar en su mayoría con ningún tipo de apoyo gubernamental. Así lo señalan desde las diferentes instituciones que dan refugio a los animales.

Por ejemplo, Animales Sin Hogar (ASH) es una Asociación Civil sin fines de lucro integrada exclusivamente por voluntarios, que comenzó sus actividades hace 13 años y es hoy referente en el rubro. En su chacra, alberga a unos 1900 animales: 800 perros, 150 gatos, 300 caballos y decenas de animales de granja, como burros, ovejas, chanchos y cabras. Se sustenta en base a la colaboración mes a mes de miles de personas, empresas y laboratorios.

Cada cierto tiempo la organización comunica a través de sus redes que "no dan abasto", que no pueden "con todos los números que generan los animales", que tienen miedo de tener que cerrar sus puertas.

Según explicó a ECOS Juan Echeverría, uno de los directores de ASH, desde el 2015 el Estado comenzó a pagarles 200.000 pesos por año, en el marco de la Ley de Presupuesto. Sin embargo, afirma que esa cifra no alcanza para cubrir los gastos de un mes en el refugio.

“Todo apoyo es bienvenido pero esos 200.000 pesos que nos dan por año es lo que nosotros gastamos en cuentas del Estado, como el agua, la luz y el Banco de Previsión Social (BPS), en 30 días”, indicó Echeverría y aclaró que incluso los gastos generalmente superan los 300.000 pesos al mes.

ASH debe abonar regularmente los servicios subcontratados (como traslados de animales y veterinarios) así como el mantenimiento del predio, los alimentos, los productos de limpieza, entre otros. Cuenta con el apoyo de Laboratorios Microsules, que colabora regularmente con antibióticos y medicamentos.

Entre los animales que cuidan en la organización están los caballos, que son un caso especial, dado que además de no estar en adopción, son animales que han sido explotados para trabajar y que llegan a la chacra en depósito judicial.

Según indica Echeverría, cuando la policía requisa un caballo en la calle, se llama a un juez para que determine cuál será su próximo destino. Generalmente, lo que hace el magistrado es ver si alguna protectora de animales lo quiere acoger y ahí es donde intervienen organizaciones como ASH. “En ese momento nos llaman y nosotros tratamos de levantarlos en la medida de lo posible, dado que el animal no tiene otra opción, no tiene a donde ir”, señala.

Cuando desde una seccional encuentran un caballo, no saben qué hacer con él, razón por la que en muchos casos se termina devolviendo al animal a lugar de donde lo rescataron, lo cual para Echeverría “es peor todavía”. Debido a eso, las organizaciones se ven en la obligación moral de rescatarlos, pero no son apoyados ni con medicinas ni con alimentos.

Por otro lado, la organización Animal Help Uruguay tampoco cuenta con apoyo estatal. Esta ONG brinda refugio a más de 250 perros (y un gran número de palomas), y no cuenta con ningún tipo de aporte por parte del gobierno.

Según su fundadora, Mary Brown, la organización se mantiene en base a donaciones “de gente que sabe todo la lucha a la que uno se enfrenta. Muchas personas tratan de aportar y ayudar, pero la realidad es lamentable. Nosotros lo damos todo al servicio de la comunidad desde hace 23 años, en nombre de la vida de los animales”, comenta Brown.

En Animal Help rescatan a animales accidentados de la calle, sin dueño, abandonados, y se les brinda el cuidado y atención necesaria hasta encontrarles un hogar digno para su bienestar. “Doy todo de mi misma, me levanto a las 4 de la mañana y hasta que no doy más, no paro”, dice su fundadora.

Perros callejeros, un problema que crece

Según un reciente informe elaborado por la Comisión de Tenencia Responsable y Bienestar Animal (Cotryba), Uruguay es uno de los países con mayor cantidad de perros callejeros en el mundo.

En ese sentido, uno de los factores que entra en juego es la falta de políticas públicas referidas al maltrato y abandono de animales. Esto representa actualmente un gran vacío legal, debido a que no hay una ley de protección animal vigente en Uruguay.

Para Echeverría, uno de los elementos que debería implementarse para combatir este problema, es la castración masiva de animales. “La gente se queja de que hay muchos perros en la calle, los productores se quejan de que matan a sus ovejas, pero si no se lleva adelante una política de castración nunca va a bajar la población de perros”, comenta.

Brown concuerda con este punto, y agrega que la gran cantidad de perros en las calles se debe además a la no aplicación de las normas de tenencia responsable. En 2009 se aprobó le ley n°18.471, que exige entre otras cosas que todo dueño de un animal será responsable de no abandonarlo ni dejarlo suelto en lugares públicos y darle un trato adecuado. En caso de incurrir en el delito, la ley establece que el dueño deberá abonar una multa de 500 unidades reajustables.

Sin embargo, esta ley es muy difícil de aplicar, comenta Brown, debido a que la Cotryba (que es quien está a cargo) no tiene inspectores, y trabaja en horario de oficina. “Son las seccionales de zona las que reciben las denuncias, pero no son amparadas por un marco legal claro”, señala.

En cuanto a Cotryba, Echeverría también indica que no es de mucha ayuda. “Ahí vos podés hacer la denuncia, pero siempre es figurativa. Es decir, es una comisión a nivel nacional, que cuenta solo con un par de personas”, por lo que es muy difícil exigir un presupuesto", indica.

Debido a eso, Echeverría presentó recientemente un proyecto en conjunto con los diputados Martin Lema y Armando Castaingdebat, en el que propusieron la creación de un Instituto de Bienestar Animal, con el objetivo de “otorgarle más jerarquía” a la Cotryba, dado que actualmente “no deja de ser una comisión”.

Igualmente, la propuesta aún no fue votada y no hay ningún avance respecto a las políticas de castración o leyes de protección animal. Mientras tanto, las protectoras de animales continúan sobrepobladas.