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Sociedad

9/05/2017 18:47

“Me avergüenzan tus gritos”, la original campaña de Racing infantil

El equipo de Sayago trabaja desde hace tres años para erradicar la violencia de padres y madres en las canchas de baby fútbol.

“Me avergüenzan tus gritos”, la original campaña de Racing infantil
Gentileza: Alexander Moreira.
Padres descontrolados, gritando, trepados al alambrado, exigiendo más a sus hijos, insultando al árbitro, a los técnicos y a los rivales. Eso fue lo que encontró Alexander Moreira al llevar a su hijo a jugar en Racing hace unos diez años. “Y dudé. Esto parece una guerra ¿Lo sigo trayendo?", se preguntó. Y la respuesta fue sí, pero haciendo algo para cambiar esa realidad.

Hoy es el presidente de las divisiones infantiles del club y lidera una original campaña que busca erradicar la violencia de las canchas.

Hace tres años, cuando fue electo, junto a sus compañeros de Directiva hicieron un análisis de los principales problemas que tenían. Uno era la parte técnica, que no tenía unión, ni un horizonte, y el otro eran los padres. Para enfrentar el primero comenzaron a organizar charlas con profesionales y fomento de un proyecto común. Y para el segundo instauraron una forma de trabajo nueva, una filosofía completamente distinta a la que regía hasta ese momento.

“Cuando se ficha a un niño le explicamos al padre que nosotros no buscamos resultados, no trabajamos para conseguir copas, sino para formar personas. Queremos que los niños sumen valores y no toleramos que los padres se paren en el tejido a insultar o gritar”, contó Moreira a ECOS. Y sí, hubo algunos que se dieron vuelta y se fueron, pero la mayoría se quedaron y ya van tres años de trabajo.

“El otro día vino un padre a decirme: ‘qué horrible, ¿viste como gritan los del otro equipo? Y después nos reíamos, porque así éramos nosotros”, agregó.

Racing infantil compite en la liga de la Asociación Uruguaya de Fútbol Infantil (AUFI), cuyo reglamento establece que si un padre insulta al árbitro es expulsado de la cancha y se impone una multa de media Unidad Reajustable al club. “Cuando comenzamos con este trabajo hablábamos con ellos, les pedíamos que no lo hicieran y muchos respondían que la pagaban, pero no iban a dejar de gritar. De hecho, si se analizan las sanciones que llegan a los clubes se ve que hay más expulsados mayores que niños”, relató Moreira.

Entonces, decidieron endurecer las medidas. Hasta 2016 toleraban dos multas, pero este año la meta es no tener ninguna y no esperan: “cuando un padre insulta o grita le hablamos, si no entiende lo sancionamos y si reincide se llega a la expulsión”. “Siempre tratamos de que esto no pase, porque es horrible dejar a un niño sin poder jugar por un adulto que no se sabe comportar”, dijo.

“Este es un problema que hay que afrontar, porque todos nos asustamos el domingo cuando vemos que en el partido de Primera se agarran a trompadas, tiran piedras, insultan… pero si los estamos criando en eso”, sostuvo el presidente.

La camiseta puesta

El trabajo para erradicar la violencia avanzaba y la directiva quiso dar un paso más. En un viaje a Argentina vieron que en diversas canchas habían carteles que decían “papá, quiero jugar con estas 10 reglas”, que pedían que no hubiera insultos, gritos y reclamos. Inspirados en eso, en 2016 los dirigentes de Racing infantil crearon las leyendas en sus camisetas.

La primera fue “No me grites, alentame" y la actual es “Me avergüenzan tus gritos”. Cada campeonato habrá una diferente para que cause mayor impacto.

“Cuando pusimos el mensaje de este año hubo alguna resistencia, porque es fuerte, pero la gente que saltó es la que va a colgarse del tejido”, apuntó Moreira y destacó la importancia de enfrentar este problema.

El cambio

El presidente de la institución ve con preocupación que se naturalice la violencia en las canchas de fútbol infantil y la falta de transmisión de valores. “El fútbol infantil mueve a más de 60.000 niños en todo el país y no hay gente preparada para trabajar en eso”, afirmó y recordó el caso de Felipe Romero, el niño que murió en Maldonado a manos de su entrenador de fútbol.

“Ese episodio se vio porque fue algo gravísimo, pero cuántas cosas hay que no se ven. Hay técnicos que les dicen a los niños que “es a muerte, que es matar o morir y hay que dejar la vida en la cancha. Pero son niños, ¡deciles que se diviertan!”, enfatizó.

Y también incluyó a los padres en esa formación: “Hay muchos niños que salen llorando de la cancha cuando pierden porque saben que los van a rezongar. Y al ratito los ves en el portón, con el dedo levantado, gritándoles y reclamando por qué no hicieron tal o cual cosa. Hay una cantidad de cosas para cambiar”.

Racing infantil ha recibido felicitaciones de dirigentes de equipos rivales y también de los árbitros, que notan la diferencia. “Antes de comenzar a trabajar con este tema hicimos una reunión con ellos y nos habían dicho que lo que menos les gustaba de dirigir nuestros partidos eran los padres insoportables. Yo salí con vergüenza”, contó Moreira y con orgullo dijo que desde al año pasado no se registraron más incidentes.

“Un padre me comentó ‘cómo cambiaron los árbitros’. Y pasa eso porque uno nunca ve el error propio, siempre lo ve en el otro. Pero el tema acá es ‘cómo cambiamos nosotros’”, concluyó.