Paula Villalba y su historia de adopción: "fue mi revolución"

Publicado: 3/01/2017 08:32 | Actualizado:
Paula Villalba y su historia de adopción: "fue mi revolución"
Paula Villalba y su hijo.

La directora de arte de la Comedia Nacional habla sobre todo el proceso de cuatro años que le llevó a ser mamá, con sus dilemas y alegrías.

Por Tessa García

La directora de arte y diseñadora teatral Paula Villalba (44) empezó el año nuevo con su pequeño hijo de 18 meses, recientemente adoptado. En charla con ECOS, habló todo sobre el proceso con el INAU, que le llevó alrededor de cuatro años.

-¿Cómo fue cuando tomaste la decisión de adoptar un hijo?

-Yo venía de una historia bastante frustrante en relación a la maternidad. Había perdido algunos embarazos en diferentes momentos de mi vida. Es decir que el deseo de ser madre había estado siempre. La última experiencia frustrada me sumió en una depresión y en un momento retomé la vieja idea romántica de adoptar y se me volvió una opción real y concreta. Muy afín con el momento que estaba viviendo y cómo estaba pensando el mundo. Ahí seguí el impulso, averigué y me inscribí en el INAU que funcionaba en la calle Piedras, previa entrevista. Presentar los papeles no fue nada complejo; certificado de buena conducta, recibo de sueldo, carnet de salud. Alcanza con el deseo, sostener el compromiso y ser un ser humano medianamente funcional.

-¿Estabas en pareja cuando iniciaste los trámites?
Nunca existió la más mínima discriminación por parte del INAU por presentarme como mamá sola

-Siempre estuve sola. Aunque recuerdo y aún sostengo lo que escribí en la carta de intención que piden que presentes, que no me cerraba a formar una pareja en el interín del trámite. Tampoco ahora, aunque mi hijo en este momento sea el centro planetario en cuanto a la atención. La vida dirá. Nunca existió la más mínima discriminación por parte del INAU por presentarme como mamá sola, existían antecedentes de experiencias muy exitosas de familias monoparentales.

-¿Cómo siguió el proceso?

-Al principio uno es citado a participar de talleres informativos a cargo de técnicos y profesionales. Te conocés con otros papás, parejas y madres solas en mi caso. Es muy interesante esta etapa porque compartís con tus pares, te sentís menos solo y realmente entrás en el tema y derribás un montón de prejuicios positivos y negativos.

Después al tiempo te visita en tu casa un asistente social y empiezan las entrevistas personales con psicólogos. Esto puede llevar un par de meses pero es una instancia de valoración muy profunda en la que te enfrentás cara a cara con el proyecto de adopción y con la construcción de tu familia.

Una vez evaluado positivamente se da la parte formal más importante antes de que se concrete la adopción, el ingreso al RUA (Registro Único de Adoptantes). Ahí el trámite se precipita y los tiempos se acortan vertiginosamente. En mi caso me llevó 3 años y 10 meses ingresar al RUA y en dos meses ya conocía a mi hijo.

-¿Qué se necesita para ingresar al RUA?

Hay que cumplir con todas las instancias a las que te comprometiste cuando te inscribiste para realizar el trámite.

Agregaría perseverancia, mucha paciencia (porque a veces los tiempos entre cada etapa pueden ser eternos y desérticos) y una buena dosis de confianza en vos mismo y en la institución.

-¿El proceso te hizo dudar en algún momento?
Hubo algo adentro mío que nunca me permitió cortar el trámite

-Claro, me hice muchas preguntas, ¿estoy dispuesta a dejar mi libertad?, ¿voy a poder sostener este deseo?, ¿no estaré demasiado grande?, ¿tendré mi casa preparada para convivir con un niño?, ¿tendría que tener un cuarto armado? Desde las cuestiones más prácticas a las más metafísicas. Pero hubo algo adentro mío que nunca me permitió cortar el trámite. Siempre seguí adelante, y agradezco haberme escuchado.

-¿Es un requisito tener un cuarto armado para el niño?

-Lo que busca el INAU y te lo dejan muy claro es que uno pueda dar respuesta como familia a un niño o niña en particular.

Es importante tener previstas algunas cosas, desde la organización hasta el espacio físico en tu hogar. Pero no es una exigencia tener un cuarto de revista armado ni mucho menos. Creo que prima la calidez sobre el confort. Y cuestiones de sentido común como el orden y la limpieza. Una casa que funcione como tal.

-¿En general el proceso te pareció adecuado?

-Sí, les haría un monumento a las psicólogas del Inau. Lo único que no viví con agrado fueron los períodos de vacío, de no contacto con la institución, que no me hacían ni una llamada. Entre el primer taller y la siguiente instancia que fue la visita del asistente social pasó un año y medio de no saber nada. Y la siguiente instancia llegó después de siete meses sin saber nada tampoco.

Igual, para mí eso fue relativamente fácil de sobrellevar porque no tenía un compañero o una pareja para compartir la ansiedad o esa proyección. Yo vivía con mi viaje, siempre estuve distraída con proyectos, avances, con tener mi casa, con hacer determinados progresos, viajar todo lo que pude, con achicar la actividad para armar un nido, tener más espacio, tomar mejores decisiones, fueron años de preparación, fue un embarazo larguísimo y necesario. Lo viví como un proceso muy profundo.
No se invierte en contrataciones de asistentes sociales ni psicólogos. Parece no importar el tiempo de los niños, es un disparate

-¿Por qué pasaba tanto tiempo entre una instancia y otra?

-Porque no dan abasto para atender la cantidad de gente que hay. Como no es una prioridad de estado, no está en la agenda ni tiene visibilidad…. No se invierte en contrataciones de asistentes sociales ni psicólogos. Parece no importar el tiempo de institucionalización de los niños, es un disparate, se está a negando el derecho de esos niños a vivir con familias que los críen con todo el amor que se merecen.

Trasciende la órbita de INAU. Es importante que se ponga el tema en el tapete desde el lugar de la información a la población y no desde la prensa sensacionalista cada vez que aparece un caso de abandono.

-¿Cómo fue cuando llegó un niño para vos y te ofrecieron abrir su historia de vida?

-La historia incluye un perfil psicológico y toda su historia médica, antecedentes familiares, todo la información que se haya podido recabar hasta el momento. Informes de diferentes médicos, psicólogos, especialistas, etc.. Te llevan para atrás y podés saber cuánto pesó al nacer, qué condiciones tuvo, si se conocen datos de los padres, si son ubicables, extranjeros. Hay algunas lagunas, algunas cosas no se saben.

Toda esa carga de información te sobrepasa y vos te encontrás en una situación extrañísima; evaluando tus posibilidades y por otro lado con el corazón desbordado por la emoción.

Antes de “dar el sí” vos todavía no lo viste nunca y tampoco sabés cómo se llama. Así es el protocolo para proteger la identidad ya tan vulnerada del niño o el bebé.

Te comprometés con él antes de conocerlo. Funciona así, te abren la historia, vos lo pensás y te dan la chance de que si sentís que no es para vos no sentás un mal precedente. Podés decir que no y podés volver a recibir una historia en breve. Es el momento más salado de tu vida.

-Vos dijiste que sí.

Sí, y al otro día me mostraron su foto más actual y otras de más chiquito.
Lucas había sido asignado a una cuidadora, estuvo un tiempo internado luego de nacer y pocos meses en un hogar. En mi caso sólo tengo palabras de agradecimiento para su cuidadora y su familia. Ella es como su hada madrina. Mantenemos contacto cada tanto, porque este niño es adorable y tiene muchos avances a diario.

Es sano y feliz y fue cuidado con mucho cariño, al aire libre, con perros y niños a su alrededor. En todas las fotos que me hicieron llegar se está riendo. La pasó bien, se recuperó a fuerza de amor de su bajo peso y otras nanas y aprendió a socializar y a expresarse con ayuda de estas personas.

-¿Hubo algo en su historia que te haya empujado a decir el definitivo si?

-Me encantó cuando me leyeron el informe psicológico que decía es un niño que se ríe y que disfruta de sus logros y de la comida dulce y salada, que te agarra la cara con las dos manos y da besos. Para mí fue genial.

-¿Cómo fue el encuentro?

-El primer día que nos encontramos no lloramos ninguno de los dos. Lo agarré y punto final, no quedó ninguna duda de nada. Fue de una espontaneidad… simplemente fue. Jugamos, le di la mema, se durmió a upa. Fuimos con mi hermano a acompañarlo a su casa. Cuando concertaron el encuentro yo justo tenía un gran estreno en la Comedia Nacional y pedí por favor que ese momento que tanto había esperado me lo retrasaran unos días para que no coincidiera y poder estar solamente para disfrutar, no quería tener absolutamente nada más en la cabeza.

El 4 de octubre nos encontramos en las dependencias donde funcionan los talleres.

El 7 de octubre vino a vivir a nuestra casa para siempre.
Conocerte con tu hijo siempre es el nacimiento de una relación y en este caso es lo mismo

-¿El encuentro tuvo coincidencias con un parto biológico?

-Conocerte con tu hijo siempre es el nacimiento de una relación y en este caso es lo mismo, ¡funciona igual! No pueden venir 36 personas a la sala de parto, ni a tu casa, ni hacer un asado con toda la familia extendida. El proceso de conocerse y reconocerse como hijo y mamá es gradual y el vínculo se tiene que fortalecer.

Tampoco es que sea una cosa de cúpula de cristal, cuando sentí que estábamos agobiados y necesitábamos integrar gente lo hicimos. Tenemos mucha afinidad, los dos necesitamos movimiento. Hicimos unos cuantos días de achique en casa y después todos los días venía alguien a vernos o íbamos nosotros.

Así estamos construyendo nuestra familia.

- ¿Te tomaste licencia maternal?

-Las personas que adoptan tienen los mismos derechos de licencia maternal o paternal que las familias cuando nace un bebé. Tuve los primeros 45 días para estar con él todo el tiempo. Ahora voy a tener medio horario. Me dedicaría exclusivamente a él y punto, no extraño nada el trabajo.

-¿Cómo fueron los primeros cambios en tu vida?

-Empecé a cuidar la seguridad en la casa, puse redes por todos lados. Puse otro portón. Y empecé rutinas, cosa que yo no había tenido nunca en mi vida. Y me doy cuenta de que con él son necesarias. A veces nos las salteamos y no pasa nada. Los primeros dos meses fueron un delirio. Yo no tengo auto y tengo dos perras, así que ando con el coche, las compras, los perro, un nomadismo absoluto. Y siempre sentí que mi vida era eso. Siento que esto tiene algo que ver con la trascendencia. Es una posibilidad maravillosa que te cambia la vida de forma radical. No te importa más nada. ¿Por qué me voy a hacer problema? Empezás a relativizar todo. Fue mi revolución. Nosotros estamos felices, se lo deseo a todo el mundo.

Yo animo a todos aquellos que sientan la necesidad de criar a que se inscriban y no se nieguen a transitar esta experiencia tan enriquecedora, padres o madres solas, por supuesto parejas. Hoy el concepto de familia ha cambiado mucho, lo que no ha cambiado nada es la calidad y la necesidad del amor para ser mejores todos.

-¿Cómo fue la reacción de la gente que de un día al otro te vio caminando con un niño de la mano?

-Recibimos una avalancha de afecto y también de ayuda material increíble! Fue tan intempestiva su llegada que no me dio tiempo ni de estresarme, todo iba llegando. La camita, la practicuna, ropa, miles de pañales, juguetes. Debo de haber comprado dos o tres cosas básicas. Aún no paran de llegar gestos de cariño y regalos de la gente más inesperada. Yo digo que él vino con una cadena de panaderías abajo del brazo.

Paula diseña


Paula Villalba nació en 1972 en Montevideo. Directora de Arte y docente, trabaja regularmente con la Comedia Nacional y en teatro y cine independiente. “Diseño vestuarios y escenografías, hago direcciones de arte para diferentes cabezas de dirección, donde tengo la visión global de todos los rubros plásticos de la escena, trabajo diferentes temas y diferentes autores, me adapto intentando no perder mi huella personal artística. La adaptabilidad es una palabra importante para mí y es un concepto vital para transmitirle a mi hijo”, dijo.

Villalba egresó como diseñadora teatral de la EMAD (Escuela Municipal de Arte Dramático) en 1996. A lo largo de su trayectoria recibió numerosos premios y reconocimientos nacionales e internacionales.