El Antel Arena lució y sonó impactante en su presentación en sociedad

Por: Leonel García

Cinco Sentidos

13/11/2018 06:11

Empezó ceremonioso y terminó con agite. El presidente Vázquez no se quedó hasta el final. El mirar al futuro de Cristina Morán.

Así como las crónicas recuerdan hoy que el cemento aún estaba fresco cuando se inauguró el Estadio Centenario, el 18 de julio de 1930, en el futuro se dirá que todavía se veían andamios, maquinaria y escombros al costado del Antel Arena el lunes 12 de noviembre de 2018, cuando se presentó este recinto multiuso erigido en el mismo lugar donde reinó el Cilindro Municipal entre 1956 y 2014, ahí donde jugaba de local la selección uruguaya de básquetbol y donde se presentaron los míticos Eric Clapton y Bob Dylan.

Pero también dirán que el nuevo coloso de hormigón armado y metal estaba impactante de ver por dentro y por fuera, que el show estuvo acompañado por una calidad de sonido que nunca tuvo su predecesor y que unas diez mil personas asistieron a ver las presentaciones de Malena Muyala, Francis Andreu y No Te Va Gustar, acompañados estos por el dúo LarbanOis & Carrero y por murga Agarrate Catalina; que lo recaudado será destinado a los hospitales Maciel, Pereira Rossell y de Tacuarembó; que una de las principales bailarinas del mundo, la uruguaya María Noel Riccetto, hizo de maestra de ceremonias; y que llovió mucho afuera y que nadie se enteró.


En vez de alfombra roja a la usanza de Hollywood hubo alfombra azul. Ahí desfilaron las autoridades de gobierno que asistieron a la ceremonia. El presidente Tabaré Vázquez llegó acompañado por su esposa, María Auxiliadora Delgado, y por la ministra de Industria y precandidata a la Presidencia por el Frente Amplio, Carolina Cosse. Fue el más solicitado por el enjambre de micrófonos y flashes. También muy requerido fue el intendente de Montevideo y también precandidato, Daniel Martínez. Algún que otro cronista le solicitó una palabra a la ministra de Turismo, Liliam Kechichian. Otros, como el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, pasaron bastante desapercibidos. Como era previsible, las frases de los jerarcas giró siempre en torno a los mismos términos: gran obra, orgullo, futuro, aprovechar, festejo, alegría, espacio, sueño cumplido, Montevideo, Uruguay.

Casi desapercibida, llegó, con un bastón y una enorme sonrisa, acompañada de su hija Carmen, Cristina Morán. Ella fue la primera mujer en salir en la televisión uruguaya, la televisión uruguaya nació con Canal 10 y Canal 10 comenzó a transmitir en un improvisado estudio junto al Cilindro Municipal. Hoy, casi nonagenaria, prefiere mirar al futuro que nostalgiar. “Prefiero decir: qué suerte que hoy está esto (el Antel Arena). El Cilindro tuvo su tiempo, pero siempre hay que mirar para adelante. El mañana tiene que ser hoy”, afirmó a ECOS sin perder la sonrisa.

El show

Las crónicas también dirán que NTVG y una versión muy particular del Himno Nacional fue lo que abrió la ceremonia, que un video alusivo le auguraba un futuro de “ícono nacional” al Antel Arena y que María Noel Riccetto lo definió como “la casa de todos”. La polémica generada semanas atrás, cuando la grilla de la gala inaugural no tenía presencia femenina, tuvo su eco: Malena Muyala primero y Francis Andreu después inauguraron la parte musical que, por momentos, incluyó una intérprete de señas para hacer lo más inclusivo posible el espectáculo; la artística había comenzado ya con una breve actuación de dos integrantes del Ballet Nacional del Sodre (BNS).


Si bien el cronograma se cumplió casi a la perfección, las pausas entre un espectáculo u otro se hicieron algo extensas, más alla de los videos exhibidos y de las remeras alusivas a la inauguración “disparadas” hacia el público por parte de la organización. Daba gusto ver un recinto deportivo en Uruguay con baños en impecable estado (una broma de dudoso gusto entre los asistentes era apostar cuándo durarían así). En un sector gastronómico semitechado ubicado fuera de la estructura principal –ahí donde se vende el choripán a $ 150 y la bocata a $ 180-, el techo de chapa goteaba.


“Claro que es importante para mí. Estoy llena de alegría y de esperanza. Pero esto es algo importante para todos nosotros, para todo el Uruguay, reconocernos en la alegría del trabajo conjunto y para la proyección del país”, le dijo a este portal la ministra Cosse, muy solicitada por sus compañeros de gobierno y del Frente Amplio presentes (no se vio a ningún representante de la oposición). El presidente de Antel, Horacio Tolosa, en definitiva el dueño de casa, se excusó de hacer declaraciones. “Yo no quiero hablar, quiero que hable esto (abre los brazos hacia los costados y el techo del recinto), que se disfrute el sonido y la vista”, expresó. Efectivamente, para alguien que padeció los recitales en el Cilindro, la acústica salvó con nota la noche del lunes y la vista al escenario –y al centro del complejo- es bárbara desde cualquiera de sus cinco niveles, sean butacas o palcos. Quien no lo disfrutó mucho rato fue el presidente Tabaré Vázquez, quien se quedó hasta el final de la presentación de Malena Muyala y se fue.

El Antel Arena tiene capacidad para entre 10 y 12 mil personas sentadas, apelando a sus distintos sectores y a sus butacas retráctiles, que podrán disfrutar de espectáculos deportivos, recitales y congresos. Tiene 40.500 metros cuadrados construidos y una plaza de estacionamiento para 1.200 autos. Las gradas son desmontables y la tecnología usada no había sido vista en Uruguay, incluyendo pantallas LED que gobernarán el techo, al estilo de las arenas de la NBA (que todavía no están instaladas), más sistemas modernos de audio y video que en la noche del lunes dieron la muestra de lo que pueden dar.


A las 22.09, arrancó el show de NTVG, por lejos lo más esperado de la noche. La ceremonia de gala dejó lugar al agite, en un set de poco menos de una hora. Al momento de tocar la conmovedora “Clara” invitaron –además de a la murga Agarrate Catalina- a Eduardo, Mario y Juan. Eduardo es Larbanois, Mario es Carrero y Juan es un intérprete de señas que “tradujo” al lenguaje de sordos esa canción, “Cielo de un solo color” y “No era cierto”. Esta intervención permitió descubrir que el verso “Ay celeste, regalame un sol” es, además de lindo de cantar y de oír, muy hermoso de ver.


Lo que lo precedió

El Cilindro Municipal, mayor estadio cerrado y templo multiusos del país, firmó su sentencia de muerte durante el incendio sufrido el 21 de octubre de 2010. Dieciocho segundos duró su implosión controlada, el 12 de mayo de 2014. Más de un año antes, el dos de abril de 2013, Antel y la Intendencia de Montevideo (IM) firmaron el convenio por el que nacía su sucesor, ganador de entre más de 70 proyectos.

La gestación del Antel Arena subo de marchas, contramarchas y dolores de cabeza. Su presupuesto original de 44 millones de dólares subió hasta casi el doble: US$ 82 millones. Eso hizo que en 2015 Tabaré Vázquez, recién asumido presidente, le pusiera un freno a la construcción, priorizando el gasto social y generando algún cruce con su antecesor, José Mujica. Eso impidió que estuviera pronto en el lapso previsto, en 2016.

No fue el único chisporroteo: Antel Arena comenzó a vender entradas para sus espectáculos musicales antes que la IM realizara la inspección necesaria. Eso con el transfondo que significaba poner en veredas opuestas a dos precandidatos frenteamplistas: el intendente Martínez y la ministra de Industria –y expresidenta de Antel- Cosse. Fueron los dos precandidatos que el lunes estuvieron presentes en la inauguración.

Hubo otros motivos que, si bien no empañaron el festejo, al menos le pusieron una mancha: no se previó ninguna mujer en la gala inaugural del Antel Arena. La ministra Cosse reclamó y el presidente de Antel, Horacio Tolosa, prometió enmendar. La presencia en la grilla de Muyala y Andreu, dos tangueras, fue la consecuencia inmediata. La semana anterior, un obrero de la construcción del recinto se cayó de una altura de cinco metros y sufrió varias fracturas. "No solo hay apuro en terminar la obra, también hubo irregularidades de mucha gravedad", dijo el secretario general del Sunca –y también precandidato presidencial por el FA- Oscar Andrade a radio Carve.

Si de deporte se habla, el Antel Arena deberá superar el listón alto que dejó su predecesor: el Cilindro Municipal albergó al Mundial de Básquetbol de 1967 y asistió a la consagración de Uruguay en los campeonatos sudamericanos de 1981 y 1995. Si de espectáculos musicales se habla, el viejo coloso recibió a Van Halen (1983), a UB40 (1989), a Bob Dylan (1991) y a Eric Clapton (2001). Claro que en estos casos se destacaron dos cosas: la calidad de los nombres de los visitantes y el espantoso sonido que ofrecía el templo de avenidas Centenario y Varela, ahí en Villa Española. No todos los usos son deseados: el Cilindro Municipal también fungió como cárcel improvisada y provisoria de presos políticos durante la última dictadura militar.

Por ahora, los vecinos de la zona todavía siguen diciendo que viven “cerca del Cilindro”.

(Producción: Danilo Costas)