"No cambio este sueño de tener una radio, con la gente que quiero"

Por: Leonel García
Publicado: 4/06/2017 10:23
"No cambio este sueño de tener una radio, con la gente que quiero"
ECOS

La voz y el rostro de Jorge Piñeyrúa llevan 20 años en los medios. Ahora es la cabeza de una FM que pisa fuerte. Nuevo rol y viejas cosas.

Pasan las cinco de la tarde y acaba de termina “La mesa de los galanes” en Del Sol. Jorge Piñeyrúa (42), vecino de Punta Gorda hace dos años, cuatro hijos –dos mellizos de 13 años y dos niñas de dos años una y once meses la otra-, en pareja con la madre de las pequeñas, una ex compañera de escuela, recibe a ECOS en su oficina en la gerencia de la FM que, desde el 1° de febrero, está haciéndose notar. “No toquen nada”, “Quien te dice”, el programa ya mencionado, “Fútbol y Compañía”, “Locos por el fútbol”. Joel Rosemberg, Darwin Desbocatti, Cecilia Bonino, María Noel Marrone, Pablo Fabregat, Ricardo Piñeyrúa. Y él mismo.

Desde hace 20 años es una voz y una cara presente en hogares y oficinas. Para quienes lo quieren, que son muchos, el “Piñe” es la quintaescencia del carisma. Para sus detractores, que también los hay, es solamente eso. Como sea, es una de las cabezas detrás del proyecto de una radio que funciona en el Hotel Radisson, que tiene una vista espectacular a la Plaza Independencia y que desde el 99.5 de FM arrancó como para matar.

- Si hubiera que ponerte un rótulo, ¿cuál es tu cargo acá en FM Del Sol?

- Mirá, no tengo algo así un cargo formal. Acá el gerente es Iñaki (Abaddie) y yo con Rafa (Rafael Cotelo) estamos apuntalándolo, dando una mano. Entre los tres nos repartimos las tareas y vamos resolviendo las cosas que puedan surgir.

- ¿Y hay algo a lo que vos te dediques más que los otros?

- La verdad, a esta radio la hicimos bien desde abajo. Las tareas al principio eran esperar al electricista, ir a buscar las sillas. Y ahora que está todo espectacular, una vez armada la radio no hay mucho más. Siempre hay que buscar cosas para hacer y para eso nos reunimos entre los tres. “Che, va a tocar No Te Va Gustar”. Entonces, vamos a hacer algo con eso. Eso lleva reuniones, cosas, habrá que conseguir las banderas. Básicamente, el Rafa está dedicado más a la producción y los contenidos para el Día de la Madre o el Padre. Todo lo que varía en la radio son, más que nada, ideas del Rafa que son las que la lleva adelante.

- ¿Y vos? ¿Cuál es tu impronta?

- Yo trato de ayudar a los chiquilines. Sobre todo al programa más nuevo, que es "Cambio y Fuera", en alguna cosa que veo. Alguna cortina que no me gusta la veo con Germán, el operador. Pero todo muy dialogado. Más allá de Iñaki que es la cabeza, acá no hay nada vertical.

- ¿No te resulta incómoda ser jefe? ¿Saber que mandás?

- No me gustas andar mandando, pero opino mucho. Y como trabajo con mucha gente con la que yo trabajé siempre o mucho tiempo, el diálogo es el mismo. Al operador de grabaciones, Germán Osorio, le suelo dar la derecha en el tema. Trato de no hacer cosas que no me gustaba que hicieran conmigo. Respetar los lugares de cada uno y darle vida a cada uno. Me gusta dialogar, no ir e imponer.

- ¿Y es difícil ese rol de mandar con gente amiga?

- Con esta gente, que es realmente amiga, es fácil. Es muy fácil. También creo que me toca estar en un lugar en el que tengo cierta autoridad. No la del puesto, sino porque siempre trabajé en esto. No pusieron arriba a un tipo que vino de una zapatería. Arranqué con mi viejo antes de los 20 años, aunque recién fue con el pase a (radio) El Espectador (en 1998) que empecé a trabajar en serio porque arrancamos con las transmisiones.
También creo que me toca estar en un lugar en el que tengo cierta autoridad. Siempre trabajé en esto.

- Decís que no te gusta imponer, ¿te pasó eso?

- Ha pasado, sí.

- ¿Qué no cambiás de esta nueva vida y qué extrañás de la vieja?

- Lo que no cambio es esta ilusión permanente, este sueño de tener una radio, poder armarla con la gente que uno quiere sentimentalmente y profesionalmente. Ojo con mezclar las cosas: esta no es una radio de amigos. Sí es una radio de muy buenos profesionales con los que tengo una muy buena relación. ¡Yo tengo un montón de amigos que no sirven para la radio! Joel es amigo mío, trabajé hace más de 15 años con él, pero no está acá por ser amigo mío, de eso no quedan dudas. Y extrañar… no tener que preocuparme por tantas cosas. De repente son las dos de la mañana y nos estamos whatsappeando con Iñaki y con Rafa. “¿Qué te parece sí…?”

- ¿Cuánto estás durmiendo?

- Poco, poco. Hoy (por el jueves) me levanté 6.30 de la mañana y ayer nos mensajeamos con ellos hasta la una. Ojo: no te lo cuento como una tragedia. Para mí es algo alucinante. “¿Te das cuenta poder decir que estaría bueno hacer esto?”

"No sé ser de otra manera"

El Piñe es un futbolista frustrado, dice. Una vez se dio cuenta que el fútbol no era lo suyo quiso estar cerca, como preparador físico. Estudió Educación Física pero solo hasta tercer año, debiendo materias de segundo. “Justo en esos años en el ISEF me empezó a ir mejor en la radio, apareció ‘Cerrá y vamos’ (Canal 10, año 2000) y empecé a visualizar todo esto como un trabajo. Sin querer queriendo la vida te pasa por arriba y hoy estamos acá. En este sueño que hoy es una realidad”.

- Tu realidad hoy es Del Sol y en Canal 10 "Bendita TV", que ya lleva 12 años.

- Sí. Y tuve mucha suerte de entrar en el canal y… me quieren mucho a esta altura. ¿Viste como esos jugadores que llegan a primera e hicieron todas las juveniles en el club? Yo siento como que tuve ese plus. Entré muy gurí, he hecho de todo.

- ¿Por qué pensás que se dio? ¿Simpatía? ¿Carisma? La gente, por lo general, te tiene cariño.

- Y hay gente que no… no sé, es difícil verse a uno mismo. Si sé que siempre intenté ser lo más honesto posible con lo que soy. No por una estrategia, ¡es que no sabría ser otra cosa! Yo tampoco tengo demasiadas virtudes para ser distinto a lo que soy. Capaz que es eso: no tengo ninguna virtud extraordinaria, no soy alguien muy distinto a la gente común. Capaz que a la gente eso le cae simpático.

- ¿Y te duele que digan que sos solo carisma? ¿Que es un misterio que tengas éxito? Una vez, en “Segunda pelota” (en Océano FM) dijiste que solo habías leído un libro en tu vida. En la propaganda de la app de Creditel, decís: “Es tan fácil que hasta yo la puedo usar”. Hace poco fuiste invitado a MasterChef (Canal 10) y pudiendo pedir cualquier plato escogiste milanesa con papas fritas. Capaz vos mismo alimentás un personaje de alguien no muy inquieto culturalmente…

- Lo del libro no lo dije como una gracia. Fue real en ese momento. Yo leo muchos libros sobre la dictadura, “Memorias del calabozo” (de Mauricio Ronsecof y Eleuterio Fernández Huidobro), “La fuga de Punta Carretas” (de Fernández Huidobro), “Milicos y tupas” (de Leonardo Haberkorn), ahora estoy buscando este que armó tanto lío…
No tengo ninguna virtud extraordinario, no soy distinto a la gente común. Capaz que eso cae simpático.

- ¿El de María Urruzola ("Eleuterio Fernández Huidobro; sin remordimientos")?

- Sí, ese tipo de libro me interesa. Me gusta ver documentales. Pero no lo digo como orgullo, no es: “soy un crack porque solo leí un libro”. Es algo real. Cuando pido milanesas con papas fritas, ¡nunca pensé que iba a ser el escándalo que fue! Yo, la verdad te digo… ¡qué cosa que uno piensa que no va a trascender! A mí en el canal me dijeron: “Piñe, tenés que elegir dos platos para que sean variados”. Yo había pedido capelettis a la carusso, que es mi comida favorita, o milanesa con papas fritas. Como otro había pedido pasta y querían variedad, entonces pedí la milanesa. ¡No me pareció tan extraño pedirla! ¡Y yo que sé, me gusta! Y lo de la publicidad de Creditel, bueno, es un poco…

- Jugar con eso, con ese personaje.

- Sí, jugar con eso.

- ¿Y qué libro leíste entonces?

- Tenía que ser uno de esos... No leí mucho más libros. No leo muy bien, esa es la verdad. Tengo dislexia, aparte. Me cuesta bastante leer, soy lento leyendo. Y no tengo esa costumbre. Porque la gente malinterpreta. Yo pongo “Piñe” en el buscador (de Google) y aparece esa nota, ¡no puedo creer! ¡Me cacho en diez!

- Me hablaste de los libros que lees. ¿Qué música escuchás?

- No soy un investigador de la música, más o menos escucho siempre lo mismo. Me gusta Bob Marley, el tango, el Polaco Goyeneche, me gustó en la época en que casi recita, cuando estaba hecho pedazos. Me gusta la murga canción, Balbis, Jaime Roos…

- ¿El candombe?

- También en las canciones. Toqué el tambor con Los Chin Chin pero el candome me gusta metido en las canciones.

- ¿Países que te guste recorrer?

- No… casi siempre que viajé fue por trabajo. Tengo la intriga de conocer Europa. Nunca fui en mi vida y me gustaría. Tengo una cosa con esos pueblitos italianos, como en (la película) "Il Postino", esas islas de Grecia.

- Además de leer libros sobre el pasado reciente, vos viviste en el exilio a principios de los ‘80, en Argentina. ¿La dictadura era un tema que se hablaba en tu casa?

- Sí, con mi hermana Verónica éramos chicos pero teníamos claro de qué venía la mano. Incluso sabíamos que no podíamos hablar mucho del tema en la escuela, que había un poco que mentir. Te preguntaban “Uruguayo, por qué estás acá?”. “No, mi padre consiguió un trabajo nuevo”. Era un tema peligroso en ambos lados. Recuerdo muchísimos actos porque la dictadura allá terminó antes que acá. Hubo muchos actos, mucha emoción.

- ¿Cuándo volviste acá?

- En 1984 o 1985, un poco antes que terminara la dictadura.

- Viviste los dos retornos a la democracia, ¿qué recordás de esa época?

- Yo siempre lo recuerdo como domingos de sol. Era algo de mucho sol, mucha alegría. No recuerdo ni cuando fueron las elecciones, pero ¿viste esa sensación de domingo de sol?

Construcciones de todos los días

“Fútbol y Compañía” nació en Nuevo Tiempo, en 1996. Cuando pasó a El Espectador, el nombre cambió a “13 a 0”. La vieja denominación volvió en esta nueva etapa, en Del Sol, siempre bajo la conducción de Ricardo Piñeyrúa, su padre. Él ahora también es padre.

- Tu padre dirigió “13 a 0”, hoy de nuevo “Futbol y Compañía”. Es un hombre de sólidos conceptos y gran solvencia. ¿Es tu empleado?

- ¡No, somos socios! ¡Es una coproducción! Él no está acá porque sea mi padre. Siempre quisimos tener ese programa deportivo. Solo “Fútbol y Compañía” puede ser un programa deportivo apto para FM, aunque ahora tenemos “Abran cancha” también. Yo a mi padre lo admiro un montón, es un tipo recontraculto, me encanta escucharlo. Es un tipo muy inteligente, muy abierto. El otro día dijo algo que me gustó, que está transformándose en un “librepensador”.

- ¿No lo era?

- Eso lo dijo él, preguntale a él (risas). Pero está bueno… las personas que estuvieron tan comprometidas les cuesta a veces reconocer algunas cosas. No es que no me gustara como pensara. Pero es un gran analista, ve muy bien las cosas, más allá del fútbol, ¡el fútbol es intrascendente! Es un tipo muy derecho, muy honesto.

- ¿Y vos como padre? ¿Qué tal? Los mayores ya son adolescentes.

- Antes de tener a los mellizos, como le pasa a todo el mundo, tenés 16 recetas. “Voy a hacer esto”. “Les voy a decir lo otro”. Y cuando los tenés te das cuenta que no hay recetas. Que nadie te preparó. Lo único que trato de hacer siempre es dar lo mejor. Ahora se viene la adolescencia… ¡Y estamos con el casco puesto! Pero son buenos chiquilines, son inteligentes, tienen buenos amigos. Harán las macanas de todo adolescente pero nada más.

- ¿Y con tus nenas? ¿Tenés tiempo para ellas?

- Son divinas, chiquitas. Ahora tengo poco tiempo, las veo de mañana cuando me voy y de noche cuando vuelvo. Y ahora estoy tratando de no hacer nada los fines de semana más que estar en casa.

- ¿De chico te acomplejaba algo?

- Sí, claro. En la época del liceo lo de la nariz era terrible. Pero no era solo la nariz, era todo mal. Era muy flaco, narigón, dientudo y con el capricho del pelo largo. Era algo tremendo. Te crecen los brazos, es toda una cagada esa época.

- ¿Y con el “levante”? ¿La tele ayudó?

- No, nunca fui un levantador. Siempre tuve pareja y soy un tipo fiel. La primera fue antes de los medios, luego un par más… pero no del palo de los medios. Ahora estoy con Victoria, la madre de las nenas, que fue compañera mía en la escuela. No me ayudó porque nunca fui un trillador, un galán.

- ¿De dónde es Piñeyrúa?

- Es vasco. Pero familiares míos solo mi padre, mi tía, mi hermana y mis hijos. Mi abuelo no tenía padres, se crió en el Consejo del Niño (N. de R. hoy INAU), se llamaba Carlos Piñeyrúa… Nada. Tenía el apellido y nada más.

- ¿Lo llegaste a conocer?

- Un crack, sí. Le decían el “Loco” Piñeyrúa. Gran hincha de Sporting. Un hombre muy rígido en los principios pero muy divertido.

- ¿Alguna vez te contó algo de haberse criado ahí?

- Era todo un tema… no tenía familia. Él falleció hace diez años. Hablaba bastante con él porque nos íbamos a tomar cerveza al club Noa Noa, por eso voy seguido a ese lugar. Y nada, hablaba de la vida (se emociona)…
Mi abuelo se crió en el Consejo del Niño. Yo hablaba bastante seguido con él en el Noa Noa, por eso aún voy seguido ahí.

- En un momento se te asociaba mucho a la vida nocturna, ¿cómo ha sido tu relación con las drogas?

- La misma relación que tengo con Raffaella Carrá: ninguna.

- ¿Te ganaste muchos enemigos en “Bendita TV”?

- No más que algún problema. Al principio alguno no entendía cómo iba la cosa. Creo que al principio capaz se fue un poco de mambo el estilo del programa, pero no había mala intención. Pero lo charlé particularmente con algunos productores y lo corregimos. Creo que es un programa más para divertirse que crítico.

- ¿Te gusta la política?

- Mucho, hablo mucho con mis amigos.

- ¿Qué te gusta y qué no te gusta del gobierno?

- No me gusta esta cosa internacionalista que tiene de defender todos los gobiernos de izquierda sin importar lo que están haciendo. Que defiendan a Venezuela no está bien, me parece. Creo que en su fuero íntimo deben estar pensando “qué cagada lo que está pasando”; pero hay una fidelidad y disciplina que no corresponde. Y que me gusta… lo del Plan Ceibal estuvo bien. Y creo en las buenas intenciones de algunos. Pero no la saben llevar a la práctica.

- Esto de la radio arrancó en febrero, ¿cuál el próximo paso?

- Esto es de todos los días. Es una construcción. Estamos muy bien. La radio está en la calle, se escucha pila. Estamos disfrutando trabajando y estamos haciendo lo que nos gusta. Eso es tremenda felicidad.