Las confesiones de Patricia

Por: Tessa García
Publicado: 12/05/2017 17:34
Las confesiones de Patricia

La actriz y modelo Patricia Wolf habla de cambios en su vida y sexualidad, y cuestiona duramente a los políticos.

-¿Cómo nacieron los cambios en tu vida?

-Me están pasando cosas muy fuertes, mi vida cambió mucho en poco tiempo. De repente entiendo todo, todo encaja como un puzzle que se me va armando. Hace un tiempo empecé a conectarme con mi identidad, lo empecé a lograr con el yoga y fue la clave para que todo fluya. Cuando uno está alineado con su identidad y con lo que vino a hacer empieza a tener una vida plena. Es la convicción de que está todo bien y que nada puede ser mejor y que todo es perfecto.

-¿Qué diferencias venís sintiendo?

-Siento que tengo una responsabilidad social y que desde mi lugar vine a inspirar cosas que tienen que ver con los cambios que ya hay. Cuando empecé a aparecer en los medios tenía mucho miedo de mostrarme como era de verdad e hice estupideces, metí la pata e hice cualquier cosa, lastimé gente y sufrí bastante. Tiene que ser así para que uno aprenda, es la manera. Pero un día empecé a decir cosas que es necesario que alguien las diga. Hoy lo que pasa es que la gente está muy callada, piensa cosas y no las dice por miedo al bullying en las redes sociales. Y como yo ya estaba acostumbrada al bullying, ya estaba machucada, pensé que más no me podían lastimar. Así que empecé a decir lo que siento y a ver que no estaba sola y que mucha gente pensaba y sentía como yo.

-¿Qué clases de cosas te animaste a decir?

-Cosas que tenían que ver con el día a día en nuestra ciudad. Yo vivía en Parque Rodó con mi pareja, un hombre belga y él como extranjero veía cosas como yo. Empezás a caminar por el barrio y ves las paredes llenas de rayones o de palabras como ‘puto’, ves caca de perro y caca de humanos, ves que la gente tira cosas en la calle y que hay falta de respeto y amor hacia el otro.

Últimamente la escena política ha reforzado un resentimiento entre la gente. Sobre todo entre gente que no tiene para con la que sí tiene. Y me dirán: ‘mirá esta concheta lo que dice’… Tuve la gran suerte que mis padres me dieron una educación pero los dos salieron de hogares muy humildes. Mi padre es hijo de judíos escapando de los nazis, tenían plata en Alemania, les expropiaron todo y tuvieron que empezar de cero en Uruguay. Y mi madre es la hija del puestero de una estancia en Mercedes, eran cinco hermanos y vivían en piso de tierra. Mi madre de chica en su familia sufrió abusos zarpados. Los dos siempre fueron muy honestos conmigo y me contaron todo lo que pasaron. Ellos tuvieron muchas dificultades para salir adelante, guerra, hambre, mi madre tuvo que trabajar en la calle. Es una mujer super fuerte y llena de luz que me hizo estudiar inglés, me preparó. Y desde ahí hablo.

-¿Trabajar con la imagen te dio voz?

-Sí, tengo voz y ahí veo mi compromiso social, lo que yo digo llega. Y alguien tiene que decir que es muy fuerte que el Frente Amplio, los comunistas y el MPP estén a favor de Maduro. ¿Cómo puede ser eso? Yo no puedo ser del Frente Amplio, es vergonzoso. Está la ayuda económica que le dio Chávez a Mujica en su momento y se formó una alianza que hay que proteger. Todo es un tema de guita. ¿Qué tipo de integridad tiene la gente que no está de acuerdo con lo que está pasando y aún apoya? El Frente Amplio tiene miedo de perder y no se pusieron a pensar que también se gana con la verdad. También oigo que todo el mundo sabía que el MPP robaba bancos para financiar sus campañas políticas. Yo no sabía. Pero a partir de que lo sé alguien tiene que caer preso porque es una vergüenza lo que hicieron. ¿Puedo salir a robar bancos y está todo bien? Yo necesito plata, tengo cosas que pagar, me vendría bien robar algo por ahí.

La cuestión es que toda esta vida extraña que empecé a tener me llevaron a hoy. Y hace tres semanas dejé con mi ex pareja, conocí una chica (la empresaria Agustina Zuasnábar) y me enamoré.

-¿Cambiaste tu sensibilidad sexual?

- A mi me gustan las personas y siempre estuve abierta a todo porque me gustan las personas. Hasta con mis parejas pila de veces decía ‘pa mirá esa chica’, soy como rara en ese sentido. Me gusta la belleza, me gusta la elegancia. Y me di cuenta de que tenía super reprimido eso. Ojo, los hombres que tuve en mi vida fueron lo máximo, bien elegidos, cada uno en su momento.

Y no está en mi cabeza ocultar nada de esto porque no estoy haciendo nada malo y ahí me puse a pensar que por ahí también tengo el compromiso social de ser transparente y de inspirar otras vidas para ser más honestos con nosotros mismos. ¿Cuántas personas están hoy en pareja o casadas infelices, sin sentirse bien por diferentes motivos? Y la alegría y la plenitud dónde están? Si todos los seres humanos estuviéramos alineados con nuestra identidad y haciendo lo que sentimos sin pensar tanto, sintiendo más, el mundo sería otro.

-¿Es una forma nueva de sentir físicamente?

- Estoy descubriendo un mundo pero lo vivo muy natural y la chica de la que me enamoré es una genia, está despegada, no pude tener mayor suerte. Ella dice lo mismo (risas) . Lo primero que hice fue llamar a mis padres, hablar con mi hijo. Y esto último fue muy divertido. Mi hijo (Daniel Puig de 18 años) la conoció de causalidad cuando yo recién empezaba a darme cuenta y tuvieron una afinidad instantánea. Después de unos posteos que hicimos en Instagram él se empezó a dar cuenta y en un momento le pregunté qué le parecía y me dijo ‘maravilloso’. Los cambios se están dando, lo más difícil y a lo que tenemos que apuntar es a la gente madura, a los adultos, a la clase política, abran la cabeza, empiecen a ser felices, hay una crisis insoportable. Se tienen que empezar a desdibujar los géneros, los roles para cada género y de alguna manera extraña va a ver una reafirmación de los seres, de lo humano.

-¿Cómo te ves en esta nueva ola de feminismo?

-Yo trabajé con mujeres de negro, hice una muestra itinerante. Yo quedé conectadas con ellas, fue muy lindo pero todo el asunto del feminismo a veces no me pega bien porque me molesta la agresividad. Creo que las revoluciones no pueden tener violencia, si la tienen no son revoluciones. Es más de lo mismo. En las marchas queman cosas, o incluso escuché a Malena Pichot entrevistando con Agustín Laje, (autor de "El libro negro de la nueva izquierda" ) y no me gustó ese encare, con mucha soberbia, eso nos separa. Yo lo pude ver bien eso porque yo también fui soberbia con gente y me manejé así también. Me parece que Malena Pichot se equivocó, no creo en eso.

-¿Sentís que esta nueva vida te abrió puertas para que surjan otras cosas?
-No sé pero al otro día de que me pasa esto con esta chica, me llama Diego Sorondo y me dice que me una a esta obra de teatro con un perfil comercial que se llama “Falladas”, del dramaturgo argentino José María Muscari. Es sobre la mujer y el elenco no puede ser mejor: Catalina Ferrand, Paola Bianco, Adriana da Silva, Luciana Acuña, todas me encantan y las admiro. Tengo ahí un lugar que me gusta, soy comediante, tengo que hacer que la gente se ría y sé que hacer eso es bastante complicado.