Garriga: “Una pareja generalmente hace un pacto invisible”

Publicado: 16/10/2016 11:40 | Actualizado:
Garriga: “Una pareja generalmente hace un pacto invisible”
Difusión.

El terapeuta español habla de las relaciones con los hijos, la comunicación entre parejas, la violencia y los tres tipos de amor.

Por Tessa García

Joan Garriga pasó por Montevideo para impartir formación en constelaciones familiares en el Centro Bert Hellinger Uruguay.

Su labor como terapeuta Gestalt y gran conocedor del trabajo de Bert Hellinger –creador de las Constelaciones Familiares- ya viene siendo bien aprovechados por los terapeutas uruguayos.

Discípulo y colaborador de Claudio Naranjo, Garriga es también un escritor que sabe transmitir sus conocimientos a través de textos especialmente agradables como “¿Dónde están las monedas?, sobre el vínculo entre padres e hijos o “La llave de la buena vida”. Durante su corta estadía se hizo un rato para conversar con ECOS.

-Una de sus propuestas principales para la buena vida es amar lo que es, amar lo que somos y amar a todos los que son. ¿Qué diferencia hay entre este estar en sintonía con la realidad y la resignación o el conformismo?

-Amar lo que es, es una forma de hacerse libre de lo que ya fue porque justamente, lo dice San Agustín, es el amor lo que nos hace libres.

En cambio aquello que no podemos amar, que significa lo que no podemos integrar ni aceptar ni darle un buen lugar en nuestro corazón o no podemos sobrellevarlo con dignidad sino que permanecemos atados a una herida desde la furia, en realidad nos mantiene conectados al pasado a través de una forma de conexión que no nos hace libres.

Le regalamos al pasado nuestra furia, nuestra desgracia, nuestra desdicha pero en cierto modo no amar lo que es es una forma de mantenerse conectado a lo que ya fue de manera que nos perjudica y nos mantiene desdichados.

Amar es una palabra fuerte porque obviamente si uno recibió violaciones o violencias graves o gratuitas con ocho o nueve años, la palabra ´amar´ suena excesiva, no es un amar en el sentido sentimental, uno no amará de la misma manera que ama a una esposa o a un hijo. Significa algo así como ‘apertura grande’ o ‘rendición’ o hacer el proceso emocional para comprender que lo que uno le tocó, por muy grave que fuera, también fueron semillas y nutrientes para que la vida siguiera valiendo la pena y para que la música que vive dentro de todos nosotros siga cantando en la vida que a cada uno le toca.

-¿Qué pasa cuando una persona no entra en concordancia con lo que le sucedió?

-Cualquiera puede decir, ‘a la mierda, ¿cómo voy a amar a mi madre con lo que me hizo’? Sí, pero no te das cuenta de que no amando a tu madre con lo que te hizo es una forma de seguir conectado a lo que te hizo y eso te lleva a construir la vida de una forma frágil o con demasiadas grietas o a veces repitiendo destinos.
La pareja es buena cuando son reales las personas y no están sumergidas en juegos psicológicos

La realidad en sí misma no tiene ningún problema en aceptarse como es. Hoy en día alguien morirá en la carretera, alguien disparará vete a saber en qué lugar, alguien nacerá, algunos se casarán, otros estarán haciendo el amor y sin darse cuenta estarán creando un hijo.

La realidad está viva y actúa todo el tiempo. Y así tiene que ser porque la realidad está movida por grandes poderes que dirigen las ruedas de la existencia, pero el reto para los seres humanos es cómo entrar en alianza y discipulaje con esta realidad más que en oposición.

Pasar de la orilla de la oposición a la realidad a la orilla de la apertura y la concordancia con la realidad requiere procesos emocionales internos que pueden llevar mucho tiempo. Ponerse en concordancia con la realidad no es inmediato.

Es más rápido para personas muy maduras, muy avanzadas que tienen esta apertura más inmediata hacia lo que hay y por eso pueden actuar más rápidamente porque no pierden energía en oponerse.

Por ejemplo, ´no me gusta mi trabajo´. Me pongo en concordancia con esta realidad entonces empiezo a renunciar a mi identidad de víctima, mi identidad de justiciero, de quejoso para cambiar esta realidad sin perder energía. Las personas que se ponen en sintonía con la realidad son más eficaces.

La pareja

-A los psicólogos les gusta decir que para una buena pareja lo principal es la comunicación. ¿Qué piensa usted?

-Pienso que es un poco exagerado. La comunicación es el efecto, es la consecuencia pero no es lo esencial. Comunicarse significar vivirse el uno al otro.

Siempre estamos comunicando. Es una bendición en la pareja cuando uno es quien es, cuando uno se comparte. Pero a veces se abusa de la comunicación verbal y muchas veces esta no es la salida sino que es el escenario de la conflagración a través de la comunicación mal entendida.

Todos necesitamos escuchar y ser escuchados, recibir y ser recibidos. Y es bonito en la pareja cuando esto ocurre con naturalidad. Cuando no ocurre la solución no es comunicarse sino trabajar con aquello que impide que ocurra espontáneamente.

El 50 % (estimación improvisada) de los problemas de las parejas tienen que ver con las complicaciones emocionales y asuntos pendientes de ser hijos de nuestros padres y de lo no elaborado y no aclarado con nuestros padres.

Por mucho que nos comuniquemos, si dentro de mi vive un niño en reclamos, quejas o sigue en victimismo, en venganza o en perfeccionismo u obediencia o una posición existencial como éstas, esto dirige los pasos de la pareja. Quizás la pareja trata de comunicarse pero no se han revisado los niños interiores.

En mi opinión el niño interior goza de demasiado prestigio. Siempre se le piensa de manera compasiva pero con los años el niño interior se acaba convirtiendo en un profeta tiránico que trata en lealtad al pasado de dictaminar cómo tiene que ser la vida, especialmente en las relaciones afectivas. Es decir vive demasiado pegado al pasado y es poco libre.
Hay violencia en las familias cuando una persona o varias no se sujetan bien a la vida

Frente a todo esto la comunicación se queda muy pobre. La comunicación es el efecto del problema pero no la causa. Para orientar soluciones no es necesariamente el mejor vehículo, se necesitan otros previos para que la comunicación sea de calidad y conduzca a encuentros reales.

-¿Qué es lo que mantiene a una pareja funcionando?

-Que cada uno asuma su grandeza, tome a los padres, resuelva implicaciones familiares, de prioridad a la pareja y familia que se forma frente a la familia de origen. Una pareja generalmente hace un pacto invisible de cuidado mutuo y de las sombras respectivas y recíprocas.

Si este pacto se mantiene vigente la pareja funciona y parecería que bien. Son pactos del tipo ‘tú te ocupas de manejar mis afectos porque yo no aprendí a hacerlo’ o ´tú te ocupas de hacerme sentir a mi que soy importante y que tengo un lugar significativo porque tengo dificultades para sostener mi debilidad y mi vulnerabilidad y a cambio yo cuido de que tú te mantengas vulnerable y débil porque tienes dificultades para tomar un lugar de preeminencia o de responsabilidad’, etcétera. Es decir, se reparten roles.

Esto genera juegos psicológicos en la pareja y pueden funcionar un tiempo. Luego, quieren crecer y uno de los dos incumple su pacto y por eso se llama crecimiento en el sentido de que ‘oye, yo también quiero ser autónoma y grande, no quiero hacerte sentir autónomo y grande a ti a través de mi pequeñez´. O el otro dice ‘ya estoy harto de ser siempre el grande, el que dirige, el responsable, yo también tengo lados pequeños y asustados y quiero mirarlos’.

Entonces cuando la pareja es buena significa que son reales las personas y no están sumergidas en juegos psicológicos sino que se aprovechan, se reconocen, incluso sus sombras. Se respetan en todo sus formas y en su ser profundo.

-Uno de los problemas principales de las parejas es el dinero.

-En eso hay que andar con cuidado en el equilibrio y en el intercambio. Hay que saber gestionar en la riqueza y en la pobreza.

Hay parejas que se pierden en la riqueza y hay parejas que se pierden en la pobreza. Hay parejas que con la enfermedad de un hijo se hacen más fuertes y otras que no lo pueden y se separan.

-Otro gran problema es la sexualidad o la falta de deseo.

- Es una bendición cuando en la pareja está el amor sexual, cuando está también el amor cuidado, el amor maternal, amor ternura y cuando está el amor admiración, el amor respeto.

Esos tres amores como llama Claudio Naranjo, en alusión a la formulación griega de Eros, Agape y Philia, y que deben estar integrados y desarrollados. A veces en la pareja hay momentos en que uno de esos tres amores no está y entonces la pareja sufre. Idealmente deberían estar todos.

-Se habla mucho de la violencia en las parejas y menos de la violencia familiar.

-Yo he visto que hay violencia en las familias cuando una persona o varias no se sujetan bien a la vida.

Imaginate una persona que está muy deprimida o que no quiere vivir y que su movimiento energético es de caer. Para los que están al lado esto es muy desesperante y es como una invitación a golpear a esta persona, física o anímicamente para que la persona se despierte y se mantenga con fuerza en la vida.

Por ejemplo, imagínate unos hijos que perciben que su madre no quiere vivir, es muy probable que los hijos experimenten violencia hacia esta madre y quieran golpearla como un intento desesperado de que se quede en la vida.

Cuando en la pareja uno de los dos no está bien sujeto a la vida y su energía cae, muchas veces el otro se siente invitado o a salvarlo, que también es una posición de agresión, o a golpearlo, que es también una posición de agresión.

-Usted escribió el libro “¿Dónde están las monedas?”, donde habla del vínculo entre padres e hijos. ¿Nos podría mencionar alguna de las claves para un buen relacionamiento?

-Los hijos están mejor, más libres y más sanos cuando para el padre no son mejores que la madre y cuando para la madre no son mejores que el padre.
El miedo favorece que queramos funcionar con un personaje aunque no tenga que ver con nuestra realidad

Los hijos están sacrificados, implicados y llevan cargas cuando para la madre son más importantes y mejores que el padre y cuando para el padre son más importantes y mejores que la madre.

En algunos países como en España donde se tienen muy pocos hijos hay dinámicas donde la madre se vuelca completamente en el hijo, el padre se vuelca completamente en el hijo y yo sospecho que el hijo secretamente se pregunta ‘¿por qué no me dejan en paz, por qué no se conectan entre ellos? ¿Por qué no se ponen lado a lado, por qué tengo que ser yo el tercer vértice que absorbe toda la energía afectiva fallida de ellos? ¿Por qué mi madre me mira como si yo fuera mejor que mi padre, o al revés?

Al hijo le tranquiliza y le complace que la madre mire la grandeza del padre y al hijo le complace que el padre mire la grandeza de la madre.

Para los hijos agrandados, narcisistas, sacrificados, implicados, esto trae consecuencias. La realidad raramente les va a confirmar que son estos mirlos blancos de la madre o estas princesas adorables del padre. La realidad los va a poner en su sitio con un poco de suerte a través de sus desencuentros afectivos.

-En su libro sobre las llaves de la buena vida menciona la verdad, la valentía y la conciencia. ¿Cómo se desarrolla la conciencia?

-Me interesó explicar errores que conviene evitar y aciertos que conviene desarrollar en la vida, y usé de trasfondo el eneagrama, un mapa de los errores humanos que tiene un triángulo central donde están las pasiones principales en forma de errores, que son la ignorancia –que para los budistas es el gran veneno- la pereza de saber, la no conciencia y es el principio de todos los males.
Confianza o fuerza para sostener lo que uno es y dar lo que tiene para dar

Es la táctica del avestruz de ponerse bajo la tierra, un no querer enterarse, un no querer saberse, no querer estar cerca de uno mismo. Si uno no se entera lógicamente tiene miedo porque no se sostiene en su verdad. Como tiene miedo y no se sostiene en su propia verdad se enmascara, se imposta.

Es el otro pecado: cabalgar con un personaje, que no tiene que ver con nuestra realidad pero nos parece que va a ir mejor. Es un triángulo que se retroalimenta.

La falta de consciencia alimenta al miedo porque no estamos sostenidos en nosotros mismos. El miedo favorece que queramos funcionar con un personaje aunque no tenga que ver con nuestra realidad y verdad profunda.

Funcionar con un personaje favorece la ignorancia porque nos vamos perdiendo en el personaje y nos ponemos más lejos de nosotros mismos. Esto genera miedo y el miedo genera más falsedad. Este es el triángulo de las pasiones humanas y de los grandes errores, que nos llevan a una vida no tan buena.

-¿Cómo se cultiva la conciencia?

-Meditando, poniendo atención. Dedicar quince minutos por día a notarse y escucharse a sí mismo, poniendo atención a los sueños, al cuerpo, a las sensaciones, ir cultivando un principio de atención, vivimos con nosotros mismos. Atención, atención, atención.

El segundo paso sería confianza o fuerza para sostener lo que uno es y dar lo que tiene para dar y el tercer paso sería evitar darle a la vida lo que uno no tiene o querer cabalgar en un personaje que no somos.

Libros de Joan Garriga

-¿Dónde están las monedas?
Las claves del vínculo logrado entre hijos y padres.

-Vivir en el alma
Amar lo que es, amar lo que somos y amar a los que son

-El buen amor en la pareja
Cuando uno y uno suman más que dos.

-La llave de la buena vida
Saber ganar sin perderse a uno mismo y saber perder ganándose a uno mismo.